Por Canuto  

SpaceX se alista para entrar al Nasdaq 100 el 7 de julio, un movimiento que ya impulsa la acción y que podría atraer una nueva ola de compras por parte de fondos indexados. El hito llega tras una IPO volátil, en medio de dudas sobre su valuación, expectativas por Starlink y xAI, y especulaciones sobre una eventual fusión con Tesla.

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  • Nasdaq confirmó que SpaceX se incorporará al Nasdaq 100 antes de la apertura del 7 de julio.
  • La noticia elevó la acción en premercado y refuerza las expectativas de compras por parte de ETFs como QQQ.
  • Analistas ven fortaleza en Starlink y potencial en IA, pero advierten que la valuación ya luce exigente.

 


Las acciones de SpaceX subieron en las operaciones previas a la apertura del lunes, luego de que Nasdaq confirmara que la compañía se incorporará al índice Nasdaq 100 antes del inicio de la sesión del 7 de julio.

La decisión era ampliamente esperada por el mercado, pero su oficialización volvió a poner el foco sobre el papel de los fondos indexados y sobre la valoración de una empresa que apenas lleva unas semanas cotizando en bolsa.

El movimiento tiene peso porque el Nasdaq 100 agrupa a algunas de las compañías no financieras más relevantes del mercado tecnológico estadounidense. Su composición sirve de referencia para numerosos productos de inversión pasiva.

Entre ellos destaca el Invesco QQQ Trust, uno de los vehículos más conocidos para replicar el comportamiento del índice. Cuando un nuevo valor entra en este tipo de referencias, los fondos que las siguen suelen ajustar sus carteras y comprar acciones del nuevo integrante.

Ese mecanismo ayuda a explicar por qué el mercado suele reaccionar con optimismo ante una inclusión de este tipo. En el caso de SpaceX, la noticia llegó además en un momento de fuerte debate sobre sus fundamentos y sobre cuánto de su narrativa de crecimiento ya está reflejado en el precio.

Un impulso bursátil tras semanas de alta volatilidad

En el premercado del lunes, la acción de SpaceX llegó a mostrar avances de más de 1%. Otro reporte de mercado indicó que el título subía alrededor de 1,5% y se ubicaba por encima de USD $155.

El viernes anterior, el papel cerró con una ganancia de 0,15% hasta USD $153,23. Ese cierre lo dejó apenas por encima del precio de apertura que tuvo la acción tras su debut bursátil.

Desde su salida al mercado, la trayectoria ha sido agitada. Tras comenzar a cotizar, el título alcanzó un máximo intradía de USD $225,64, pero más tarde devolvió gran parte de ese avance.

Las acciones también llegaron a caer por debajo de los USD $150 que marcaron su apertura de mercado. Según el recuento más reciente, todavía no se han acercado nuevamente al precio de la OPI de USD $135 por acción.

Aun así, quienes participaron directamente en la oferta pública inicial conservan una ganancia cercana al 14%. En cambio, los inversionistas que compraron cerca del precio de apertura han visto un retorno mucho más modesto hasta ahora.

La inclusión en el Nasdaq 100 se produce después de otros ajustes periódicos anunciados por Nasdaq a comienzos de mes. También llega luego de cambios realizados por proveedores de índices para acelerar la entrada de mega OPI al universo de sus indicadores.

Ese proceso no solo favorecía a SpaceX, sino también a futuras ofertas que el mercado esperaba de compañías como Anthropic y OpenAI. Por eso, aunque la decisión no sorprendía del todo, los operadores seguían pendientes de la confirmación formal.

Fondos indexados, gestores activos y el efecto demanda

La entrada al Nasdaq 100 implica que fondos cotizados y otros productos que replican el índice deberán reflejar la nueva composición en sus carteras. Eso suele traducirse en compras automáticas del nuevo componente.

Para SpaceX, ese flujo potencial es relevante porque la empresa tiene cerca de 13.000 millones de acciones en circulación, pero solo alrededor del 5% forma parte del flotante público. Un volumen limitado de acciones disponibles puede amplificar el impacto de la demanda pasiva.

La participación de Elon Musk, equivalente al 42% del capital, sigue sujeta a un acuerdo de bloqueo que vence en junio de 2027. Ese detalle reduce aún más la cantidad de títulos realmente disponibles para negociación en el mercado abierto.

La compañía ya había sido incorporada a otros índices, lo que provocó compras por parte de fondos ligados a gestoras como Vanguard y BlackRock. La nueva incorporación al Nasdaq 100 añade otra capa de exposición institucional.

Además de los gestores pasivos, también han aparecido compradores activos. Varias carteras de Ark Investment Management, incluida su conocida ARK Innovation ETF, compraron acciones el viernes, de acuerdo con sus divulgaciones operativas.

Para algunos inversionistas, este flujo de capital actúa como soporte técnico para el valor. Para otros, no resuelve la pregunta central sobre si el precio actual ya descuenta demasiado crecimiento futuro.

Analistas divididos entre el entusiasmo y la cautela

La semana pasada, la acción cayó 16,4% después de que KeyBanc adoptara una postura más cautelosa. La firma inició cobertura con recomendación de Peso Sectorial.

Su tesis fue que las oportunidades de crecimiento de largo plazo siguen siendo sólidas, pero que buena parte de ese potencial ya está incorporado en la valuación. En otras palabras, el perfil riesgo-recompensa luce equilibrado por ahora.

En Wall Street, seis analistas mantienen una recomendación de compra para la acción. CFRA, por su parte, se mantiene como la única firma con recomendación de venta.

KeyBanc describió a SpaceX como “el líder dominante en lanzamientos espaciales y verticales adyacentes al espacio”. Sin embargo, también señaló que el mercado necesita más claridad sobre el desarrollo del cohete de nueva generación Starship.

La firma estima que la acción cotiza en torno a 29 veces las ventas proyectadas para 2027 y a 71 veces el valor empresarial frente al EBITDA. Esa valoración implica una prima frente a compañías de los sectores espacial, de inteligencia artificial y de comunicaciones.

La cautela no niega la fortaleza operativa de la empresa, pero sí subraya que el mercado exige resultados concretos para justificar múltiplos tan elevados. Ese es uno de los puntos que ahora acompañará a la acción en su nueva etapa dentro del Nasdaq 100.

Starlink sostiene las ganancias y la IA concentra la narrativa de crecimiento

SpaceX opera actualmente en tres divisiones clave. La primera es Conectividad, liderada por Starlink; la segunda es Espacial, que incluye Falcon 9 y Starship; y la tercera es IA, incorporada tras la fusión con xAI en febrero de 2026.

El negocio de Conectividad generó cerca del 61% de los ingresos del grupo durante 2025. Ese dato confirma que Starlink sigue siendo el principal pilar económico de la compañía.

En 2025, Starlink aportó aproximadamente USD $11.400 millones en ingresos. También registró un margen EBITDA ajustado de 63%.

Analistas citados por la cobertura de mercado sostienen que, con suficiente escala, la unidad de Conectividad por sí sola puede respaldar una porción significativa del valor empresarial. Bajo esa lectura, el negocio principal ayudaría a limitar el riesgo bajista del conjunto.

Esa lógica permite que las divisiones de IA y Espacio sean vistas más como incrementos de valor potencial que como piezas indispensables para sostener toda la tesis de inversión. Para una empresa con una narrativa tan ambiciosa, ese matiz resulta importante.

La división de IA todavía opera con pérdidas, pero ya aseguró grandes contratos de computación a largo plazo. Entre ellos figuran acuerdos con Anthropic valorados en alrededor de USD $1.250 millones por mes y con Google por aproximadamente USD $920 millones por mes.

KeyBanc espera que los ingresos de IA alcancen cerca de USD $50.600 millones para 2027. De cumplirse esa previsión, se convertiría en el negocio de mayor crecimiento de la empresa a mediano plazo.

Aun así, la firma advirtió que Grok tiene actualmente solo una participación de 3,1% en la adopción empresarial de Estados Unidos. La comparación es exigente, porque Anthropic registra 41% y OpenAI 39,5%.

Por esa razón, los próximos 12 a 24 meses fueron descritos como una “fase de demostración” para la plataforma. El mercado quiere ver si Grok puede transformar contratos y narrativa en adopción empresarial sostenida.

Starship y la especulación sobre Tesla añaden otra capa al caso de inversión

El desarrollo de Starship aparece como otro factor decisivo en la evaluación bursátil de SpaceX. El cohete está llamado a desempeñar un papel central en el despliegue de los satélites Starlink V3 de próxima generación.

La promesa es relevante porque una reutilización total podría reducir costos de lanzamiento. En el largo plazo, también se contempla su uso como apoyo para infraestructura de centros de datos orbitales.

El vuelo 13 de Starship estaba programado para el 29 de junio. Aunque los analistas mantienen una visión optimista sobre el programa en el largo plazo, dijeron adoptar un enfoque conservador respecto de su cronograma de desarrollo.

En paralelo, tras completarse la OPI, analistas de Baird creen que la atención de los inversionistas podría desplazarse hacia la posibilidad de una fusión entre Tesla y SpaceX. La firma sostuvo que la lógica estratégica de una combinación sería “clara y convincente”.

Según Baird, ambas compañías se beneficiarían de una mayor escala. También consideró que podrían surgir preguntas regulatorias, aunque no espera un escrutinio significativo por el limitado solapamiento entre sus mercados finales.

Sobre el momento de una eventual operación, los analistas reconocieron que es mucho más difícil de prever. Su expectativa es que primero exista un compás de espera mientras SpaceX integra la reciente fusión con xAI y se asienta como empresa pública.

La semana pasada, además, SpaceX lanzó una oferta de notas senior no garantizadas. La empresa también informó que contaba con aproximadamente USD $100.800 millones en efectivo y equivalentes al 19 de junio.

De acuerdo con la información divulgada, los recursos de esa emisión se utilizarán para reembolsar financiamiento puente y para fines corporativos generales. Ese colchón de liquidez suma otra dimensión al debate sobre su capacidad para financiar expansión y ejecución.

En conjunto, la llegada al Nasdaq 100 representa un espaldarazo simbólico y operativo para SpaceX, pero no cierra la discusión sobre su precio. Más bien abre una nueva fase en la que la demanda pasiva convivirá con preguntas muy concretas sobre Starlink, xAI, Starship y la disciplina del mercado frente a una historia de crecimiento extremo.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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