Por Canuto  

La acción de SpaceX registró su primera caída desde la IPO y puso a prueba uno de los debuts bursátiles más frenéticos de los últimos años. El retroceso llega tras un alza meteórica impulsada por inversores minoristas, una flotación limitada y la apertura de opciones, mientras el mercado empieza a preguntarse si la valoración puede sostenerse.

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  • SpaceX cayó hasta 4,7% y 5% en distintos reportes del miércoles, tras tres jornadas de fuertes ganancias desde su salida a bolsa.
  • La empresa había subido casi 50% sobre su precio de IPO de USD $135 y llegó a superar a Amazon como la quinta acción más valiosa del mundo.
  • La baja flotación de 4,2%, el inicio del mercado de opciones y una posible futura inclusión en el Nasdaq 100 aparecen como factores clave de la volatilidad.

 


Las acciones de SpaceX retrocedieron el miércoles por primera vez desde su histórica oferta pública inicial. El movimiento cortó una racha de tres sesiones alcistas que había colocado a la empresa de cohetes e IA de Elon Musk entre las compañías más valiosas del planeta.

Durante la jornada, el papel llegó a caer hasta 5,5%, según datos de Google Finance. Esa baja borró una ganancia intradía que previamente había alcanzado 6% y enfrió un debut que por momentos se ubicó cerca de 58% sobre el precio de salida.

Antes de la corrección, la acción acumulaba un avance cercano a 50% frente a su precio de IPO de USD $135. Ese impulso la había llevado a superar a Amazon y a convertirse brevemente en la quinta acción más valiosa del mundo.

En operaciones del martes, SpaceX incluso llegó a ubicarse temporalmente por encima de Microsoft con una capitalización que rozó los USD $3 billones. La reversión del miércoles, con su valoración rondando los USD $2,5 billones, se convirtió así en una primera prueba para medir si el entusiasmo del mercado minorista puede sostener una valoración que había subido casi sin pausas.

Los días posteriores a una IPO suelen estar marcados por movimientos bruscos. Eso ocurre con mayor intensidad cuando la empresa despierta fuerte demanda especulativa y mantiene una porción reducida de acciones disponibles para negociación.

Un debut impulsado por minoristas y una flotación muy limitada

De acuerdo con datos de Vanda Research citados, SpaceX fue la acción más comprada por inversionistas minoristas en cada una de sus primeras tres sesiones. Ese ritmo de demanda tuvo pocos precedentes entre los debuts recientes del mercado estadounidense.

Vanda indicó que solo el martes las compras netas minoristas en SpaceX alcanzaron USD $144,6 millones. La firma añadió que esa cifra superó, por sí sola, los dos primeros días de negociación de la acción.

En total, los inversionistas minoristas compraron USD $369,8 millones en SpaceX durante las últimas tres sesiones, según esa misma medición. Para ponerlo en contexto, el mismo grupo adquirió apenas USD $100 millones del ETF QQQ y USD $88,2 millones de Nvidia en ese lapso.

La firma concluyó que las compras en SpaceX fueron aproximadamente cuatro veces mayores que en esos activos, que suelen estar entre los favoritos del público minorista. En otra nota, Vanda sostuvo que ese flujo equivalía a las compras combinadas de Nvidia, Alphabet, Amazon, Meta y los principales ETF que siguen al Nasdaq 100 y al S&P 500.

Durante ese mismo período, Tesla registró ventas netas cercanas a USD $61 millones, según los datos mencionados. Vanda planteó que quizá se esté viendo una rotación entre operaciones ligadas a Elon Musk, con SpaceX cada vez más percibida como la exposición más limpia a inteligencia artificial y tecnología.

Una parte central de la volatilidad se explica por la baja flotación de la acción. Solo cerca de 4,2% del total de acciones estuvo disponible para operar en el primer día, lo que amplifica con facilidad los movimientos tanto al alza como a la baja.

Ese factor puede ayudar a explicar por qué la acción avanzó tan rápido en sus primeras ruedas. Cuando hay poca oferta en circulación y una ola de demanda entra con fuerza, el precio puede dispararse incluso sin nueva información fundamental.

Sin embargo, el mismo rasgo también representa un riesgo para los próximos meses. A medida que expiren los bloqueos que impiden a los insiders vender, un nuevo suministro de acciones podría añadir presión bajista sobre el precio.

Las opciones debutan y aparecen primeras señales de cautela

La negociación volátil también coincidió con el inicio del mercado de opciones sobre SpaceX en varias bolsas. Ese debut puede intensificar aún más los movimientos del papel, porque introduce nuevas herramientas para especular o cubrir riesgos en horizontes muy cortos.

El martes cambiaron de manos más de 1,7 millones de lotes de opciones. Al comienzo predominó el flujo hacia calls, instrumentos usados para apostar por una suba del precio cuando se compran.

Con el paso del día, sin embargo, esa dinámica se volvió más equilibrada. Al cierre del 16 de junio, 44% de las opciones negociadas correspondió a puts, contratos que también pueden emplearse como seguro frente a una caída.

Esa proporción fue interpretada como una señal de que parte del mercado ya empezó a prepararse para un retroceso, aun cuando la acción seguía cerca de sus máximos. En otras palabras, la euforia inicial convivió desde muy temprano con dudas sobre la valoración de la compañía liderada por Musk.

Michael Burry, el inversionista conocido por “The Big Short”, escribió el martes en Substack que las opciones de venta sobre SpaceX eran demasiado caras por ahora. Por esa razón, señaló que no había comprado puts en ese momento.

La lectura de esa observación es relevante porque sugiere dos cosas a la vez. Por un lado, existe interés bajista sobre la acción; por otro, el costo de posicionarse contra ella ya refleja una volatilidad implícita considerable.

Para un público acostumbrado a seguir memestocks, el fenómeno resulta familiar. Cuando una acción concentra atención mediática, baja flotación y volumen inusual en opciones, los precios pueden moverse más por posicionamiento y liquidez que por métricas tradicionales.

Valoración, antecedentes de OPI tecnológicas y posibles índices

Si la ganancia de SpaceX frente a su precio de IPO se mantiene durante sus primeros cinco días de negociación, la empresa habrá superado con amplitud tanto el promedio como la mediana de los retornos de una semana para 30 grandes OPI tecnológicas de Estados Unidos en los últimos 15 años. Ese cálculo fue atribuido a Truist Advisory Services.

Los mismos datos mostraron que 57% de esas IPO generó retornos positivos después de una semana, un mes y tres meses frente al cierre del primer día. No obstante, solo 43% mantuvo resultados positivos en plazos más largos de seis y doce meses.

Ese contraste es importante porque sugiere que un arranque brillante no garantiza estabilidad posterior. En muchos debuts tecnológicos, el entusiasmo temprano termina dando paso a una evaluación más estricta de ingresos, márgenes y crecimiento sostenible.

El caso de SpaceX también incluye una variable adicional: la posible inclusión en índices bursátiles relevantes. Nasdaq modificó sus reglas para permitir el ingreso más rápido de acciones de grandes compañías como SpaceX.

Si eso ocurre, fondos que replican índices como el Nasdaq 100 tendrían que comprar la acción de manera obligada. Esa demanda forzada podría ofrecer soporte al precio, independientemente de la opinión discrecional de muchos gestores activos.

En cambio, S&P Dow Jones Indices decidió no modificar sus reglas para acelerar el ingreso de nuevas IPO. Por esa razón, SpaceX no será incluida de inmediato en el S&P 500.

Shelby McFaddin, gestora de cartera de Motley Fool Asset Management, señaló que esa expectativa de futura exposición pasiva puede influir en la conducta de algunos inversionistas. Según dijo, ciertos participantes pueden decidir no apresurarse, sabiendo que luego obtendrán exposición a través de instrumentos indexados.

Esa idea introduce un matiz interesante en medio del furor minorista. No todos los actores necesitan perseguir el precio en los primeros días si creen que la acción terminará entrando a carteras pasivas más adelante.

El contexto macro y la pregunta de fondo para el mercado

La sesión del miércoles no ocurrió en aislamiento, sino en medio de una agenda macroeconómica sensible. Ese día marcó la primera decisión de tasas de la Reserva Federal bajo su nuevo presidente, Kevin Warsh.

El mercado también seguía de cerca el estilo de comunicación que Warsh adoptaría en su conferencia de prensa. En periodos de alta especulación, cualquier cambio en el tono del banco central puede alterar rápidamente el apetito por riesgo.

Por eso, la caída de SpaceX no debe leerse solo como una historia corporativa o ligada a Elon Musk. También forma parte de una semana en la que los inversionistas intentan calibrar liquidez, valuaciones elevadas y sensibilidad ante eventos geopolíticos y monetarios.

Michael Monaghan, socio y gestor de cartera en Founder Funds en Dallas, que posee acciones de SpaceX, restó dramatismo al retroceso inicial. Dijo que, en resumen, hasta ahora lo veía como ruido y añadió que un gran día bajista sí abriría una discusión diferente.

Monaghan agregó que, si la acción realmente se viera más afectada, probablemente aumentarían su posición. Esa visión resume la postura de una parte del mercado que interpreta la primera corrección no como señal de quiebre, sino como prueba normal en una acción extremadamente demandada.

Aun así, la pregunta central sigue abierta. El mercado intenta determinar si la narrativa de SpaceX como firma de cohetes e IA, sumada al magnetismo de Musk, basta para sostener una capitalización que escaló con una velocidad extraordinaria.

En esa discusión pesan la estructura accionaria, la futura liberación de ventas internas, el comportamiento del mercado de opciones y la eventual inclusión en índices. También pesa el precedente de muchas IPO tecnológicas, que brillaron en su primera semana pero no siempre lograron mantener ese impulso en horizontes más largos.

Por ahora, la primera caída de SpaceX parece más un recordatorio de su volatilidad que una invalidación total del rally. Pero también deja claro que, tras el entusiasmo inicial, el mercado empieza a exigir respuestas sobre cuánto de ese ascenso refleja convicción duradera y cuánto responde a escasez de papel, flujo minorista y especulación táctica.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.

 


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