SpaceX busca otros USD $40.000 millones de financiamiento para adquirir GPU de Nvidia y ampliar su infraestructura de inteligencia artificial. La escala del plan, que incluye llevar su capacidad de cómputo a cerca de 10 gigavatios en 2027, plantea una pregunta clave: ¿podrá la demanda sostener una inversión que requeriría cientos de miles de millones de dólares?
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- La empresa reportó USD $12.500 millones en ingresos y USD $28.500 millones en gastos de capital durante el primer semestre de 2026.
- SpaceX habría contactado a Apollo Global Management y varios bancos para financiar una compra de GPU de Nvidia por USD $40.000 millones; las conversaciones seguirían en fase preliminar.
- Un cálculo citado en el reporte estima que elevar la capacidad de cómputo de 2 a 10 gigavatios podría requerir unos USD $480.000 millones en gasto de capital.
La compañía aeroespacial de Elon Musk habría contactado a Apollo Global Management y a varios bancos para conseguir USD $40.000 millones destinados a comprar GPU de Nvidia. La operación sería una nueva etapa de un plan de infraestructura cuya factura podría escalar a cientos de miles de millones de dólares, mientras crecen las dudas sobre cuánto tiempo se mantendrá la demanda de capacidad de cómputo.
Una empresa en expansión y con necesidades crecientes de capital
SpaceX recaudó USD $75.000 millones mediante una oferta pública inicial, según reportes sobre la operación. La compañía también lanzó una oferta de bonos por otros USD $25.000 millones, aunque la información disponible no confirma que ese monto se haya obtenido en su totalidad. Ahora busca sumar USD $40.000 millones de financiamiento para comprar GPU de Nvidia, una iniciativa que, de acuerdo con el reporte, habría empezado con contactos a Apollo Global Management y varios bancos. Las conversaciones seguirían en fase preliminar: la propuesta no equivale a un préstamo ya cerrado ni confirma las condiciones que tendría esa eventual deuda.
El contraste entre ingresos e inversión ayuda a dimensionar el ritmo del proyecto: SpaceX reportó USD $12.500 millones en ingresos durante los primeros seis meses de 2026, mientras sus gastos de capital llegaron a USD $28.500 millones. La mayor parte de ese desembolso estaría vinculada a infraestructura de inteligencia artificial, lo que muestra que la expansión tecnológica ya representa una apuesta financiera de gran escala, incluso antes de sumar la nueva financiación buscada.
La estrategia incluye integrar xAI, la compañía de Musk que SpaceX adquirió al comienzo del año, y desarrollar centros de datos tanto en tierra como en el espacio. Los primeros utilizarían GPU de Nvidia, mientras que la idea de centros de datos orbitales ampliaría el alcance del plan más allá de las instalaciones tradicionales. El reporte no ofrece un presupuesto separado para cada iniciativa, por lo que no es posible determinar cuánto del gasto actual corresponde a cada componente.
El artículo presenta la búsqueda de deuda como parte de una necesidad de capital que va mucho más allá de una sola compra de chips. La infraestructura de IA se suma a otros proyectos de SpaceX, entre ellos el desarrollo de Starship, la expansión de Starlink y la adquisición de licencias de espectro radioeléctrico. En conjunto, esas líneas compiten por recursos y hacen que el acceso sostenido a financiación sea central para ejecutar la visión de Musk.
El salto de capacidad de cómputo elevaría la factura
SpaceX cerró el segundo trimestre con 1,4 gigavatios de capacidad de cómputo, de acuerdo con lo informado por la dirección de la empresa. Musk dijo en la llamada de resultados que espera superar los 2 gigavatios al final de 2026 y que, para 2027, la capacidad podría acercarse más a 10 gigavatios que a 5. Son objetivos ambiciosos que implicarían desplegar infraestructura a una velocidad considerable.
La comparación con otros grandes operadores sirve para poner esas metas en perspectiva, aunque no significa que sus planes o necesidades sean idénticos. Según datos de Jefferies citados en el artículo, Amazon tenía algo más de 10 gigavatios de capacidad de cómputo desplegada en junio, mientras Microsoft y Alphabet superaban apenas los 5 gigavatios. Las tres empresas también esperan sumar una cantidad importante de capacidad en los próximos años.
Nvidia estima que desplegar sus chips cuesta alrededor de USD $60.000 millones por gigavatio. Con esa referencia, pasar de 2 a 10 gigavatios implicaría unos USD $480.000 millones de gastos de capital, una estimación que se refiere a la construcción de centros de datos y no representa el presupuesto total de todos los proyectos de SpaceX. El cálculo ilustra por qué los USD $40.000 millones buscados podrían ser solo una parte de la financiación necesaria.
El análisis de Morgan Stanley citado por The Motley Fool plantea una escala todavía mayor: el analista Adam Jonas estimó que SpaceX necesitaría un promedio de USD $84.000 millones de capital externo al año hasta 2034, antes de empezar a generar flujo de caja positivo. El reporte cifra ese requerimiento acumulado en USD $672.000 millones. Musk, según la nota, aparentemente quiere adelantar parte de esas necesidades, una decisión que podría acelerar la expansión, pero también elevar la exposición financiera de los inversores.
La rentabilidad dependerá de la demanda y de los precios
La tesis favorable al gasto parte de la escasez de capacidad disponible para tareas de inteligencia artificial. Si esa demanda continúa, SpaceX podría ofrecer infraestructura a laboratorios y desarrolladores que no encuentran suficiente cómputo en otros proveedores. Su escala potencial y su capacidad para captar capital podrían darle una posición competitiva, pero esa posibilidad depende de que los clientes sigan necesitando capacidad adicional al ritmo previsto.
La compañía habría cobrado precios superiores por la capacidad ya disponible, en parte porque los grandes proveedores de nube enfrentan una demanda que desborda sus recursos. Sin embargo, el reporte advierte que esos precios podrían bajar a medida que SpaceX incorpore capacidad y Amazon, Microsoft y Alphabet amplíen la suya. Una mayor oferta puede debilitar el poder de negociación del proveedor y alargar el tiempo necesario para recuperar las inversiones iniciales.
Musk dijo que SpaceX cobra entre USD $30 y USD $50 por vatio sobre una base anualizada, según el artículo. Ese ingreso no garantiza que los precios se mantengan cuando entren en operación nuevos centros de datos, ni basta por sí solo para conocer la rentabilidad de cada instalación. Si las tarifas bajan, la empresa podría tardar más en recuperar el dinero destinado a GPU, energía y construcción.
Otro punto de incertidumbre está en las condiciones contractuales que, según el reporte, permiten a cualquiera de las partes cancelar algunos acuerdos con 90 días de aviso. Esa flexibilidad puede hacer más difícil proyectar durante cuánto tiempo se mantendrán los ingresos asociados a la capacidad contratada. En consecuencia, la apuesta de SpaceX no depende solo de que exista demanda, sino de que los clientes acepten precios y compromisos capaces de respaldar la inversión a largo plazo.
Deuda, dilución y otros proyectos de SpaceX
La expansión de inteligencia artificial compite con el desarrollo de Starship, el cohete que SpaceX busca preparar para lanzamientos varias veces por semana, y con el despliegue continuo de satélites Starlink. La empresa también compra licencias de espectro radioeléctrico para ampliar su servicio de internet y avanzar hacia una oferta de conexión directa a teléfonos móviles. El reporte no cuantifica por separado esas inversiones, pero todas añaden presión sobre las necesidades de capital.
Para los accionistas, la estructura de financiación importa tanto como el tamaño del gasto. Si los mercados de deuda no pueden sostener los planes, SpaceX podría recurrir a nuevas emisiones de acciones, una alternativa que diluiría la participación de los accionistas existentes. La deuda tampoco elimina el riesgo: eleva las obligaciones financieras y hace más relevante que los proyectos generen ingresos suficientes para atenderlas.
El artículo recomienda que los inversores presten atención al rendimiento del capital invertido y al costo de obtenerlo, en lugar de asumir que una expansión veloz garantizará retornos. Si la demanda de cómputo crece con menos fuerza que la oferta, la utilización de los centros de datos y los precios podrían quedar por debajo de lo que exige el plan. Si, por el contrario, la escasez persiste, la nueva capacidad podría ayudar a SpaceX a atender clientes y sostener sus ingresos.
La conclusión del análisis de The Motley Fool es cautelosa: considera que existen riesgos significativos y sostiene que la valoración elevada de las acciones no refleja adecuadamente el posible deterioro. Esa es la evaluación del artículo, no una certeza sobre el desempeño futuro de la compañía. La información disponible deja el resultado atado a varias incógnitas: cuánto costará realmente construir la capacidad, qué condiciones tendrá el financiamiento y si los clientes mantendrán la demanda y los precios necesarios para justificar la apuesta.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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