Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos investiga si plataformas de criptomonedas facilitaron la evasión de sanciones por parte de actores estatales iraníes, con un foco creciente en exchanges y servicios financieros cripto.

***

  • Autoridades estadounidenses están dejando de perseguir wallets individuales y ahora apuntan a la infraestructura cripto.
  • Un exchange vinculado a Irán habría procesado cerca de USD $1.000 millones relacionados con el IRGC.
  • Los volúmenes cripto asociados a Irán alcanzaron hasta USD $10.000 millones en el último año.

 

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos está investigando si plataformas de criptomonedas han permitido que funcionarios iraníes evadan las sanciones occidentales impuestas contra el país. Así lo afirmó Ari Redbord, jefe global de políticas de la firma de análisis Blockchain TRM Labs, en declaraciones al medio CoinDesk.

Según Redbord, las autoridades estadounidenses están cambiando su enfoque de fiscalización. En lugar de centrarse en billeteras digitales individuales, ahora ponen la atención en la infraestructura cripto que puede servir como punto de acceso financiero repetible para redes sancionadas.

“El problema no es simplemente que actores sancionados utilicen criptomonedas, algo esperable en una economía ampliamente sancionada”, explicó Redbord. “La preocupación surge cuando esa actividad se concentra en sistemas vinculados a exchanges que funcionan como puntos de acceso financiero reutilizables para redes sancionadas”, agregó.

Este cambio de enfoque refleja una evolución en la aplicación de sanciones dentro del ecosistema cripto. Las autoridades consideran que los servicios de capa intermedia son más difíciles de reconstruir una vez desmantelados, a diferencia de direcciones individuales que pueden ser reemplazadas rápidamente.

Infraestructura cripto bajo la lupa

Redbord señaló que la atención regulatoria se intensifica cuando la evasión de sanciones deja de ser una actividad aislada y pasa a apoyarse en infraestructura de servicios. Esto incluye exchanges, corredores de stablecoins, hubs de liquidez y rieles de pago diseñados para mover grandes volúmenes de fondos.

Desde la perspectiva de TRM Labs, esta infraestructura permite a actores estatales operar a escala. No se trata solo de ocultar transacciones, sino de sostener flujos financieros continuos dentro del sistema cripto global.

Un caso destacado por la firma es el de Zedcex, un exchange de criptomonedas que, según TRM Labs, operó como infraestructura controlada por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC). La firma estima que la plataforma procesó aproximadamente USD $1.000 millones en fondos vinculados a esta organización.

Ese volumen habría representado cerca del 56% del total de las transacciones del exchange, con un pico que alcanzó el 87% durante 2024. Para Redbord, estos datos constituyen evidencia directa del uso de infraestructura cripto por parte de un actor estatal.

“Esto demuestra que un Estado no está lavando fondos cripto mediante una cadena de wallets, sino utilizando infraestructura cripto diseñada para operar de forma sostenida”, afirmó.

El crecimiento del uso cripto en Irán

Las declaraciones de Redbord se suman a una creciente preocupación en Washington por el aumento del uso de activos digitales en Irán. De acuerdo con Reuters, los volúmenes de transacciones cripto vinculadas al país alcanzaron entre USD $8.000 millones y USD $10.000 millones durante el último año.

Estas estimaciones se basan en datos on-chain recopilados por TRM Labs y Chainalysis. Tanto grupos vinculados al Estado como usuarios minoristas recurrieron a las criptomonedas en un contexto de sanciones financieras y debilitamiento de la moneda local.

La semana pasada, el Departamento del Tesoro sancionó por primera vez a exchanges de criptomonedas por operar dentro del sector financiero iraní. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) anunció sanciones contra Zedcex y Zedxion, ambos registrados en el Reino Unido.

Según el comunicado oficial, estas plataformas facilitaron transacciones para el IRGC, organización que Estados Unidos y la Unión Europea designan como terrorista. Desde su registro en 2022, uno de estos exchanges habría procesado más de USD $94.000 millones en transacciones.

Contexto internacional y datos comparativos

Las sanciones internacionales contra Irán se reforzaron en 2025, cuando Naciones Unidas reinstaló restricciones vinculadas al programa nuclear iraní que habían sido levantadas en 2015. Irán no es el único país que ha recurrido a las criptomonedas para sortear limitaciones financieras.

A comienzos de 2025, Chainalysis informó que países sancionados por Estados Unidos recibieron casi USD $16.000 millones en activos digitales durante el año anterior. Este dato refuerza la percepción de que el ecosistema cripto se ha convertido en una vía alternativa para economías aisladas.

En el caso específico de Irán, Chainalysis estima que wallets iraníes recibieron un récord de USD $7.800 millones en 2025. Esa cifra supera los USD $7.400 millones de 2024 y los USD $3.170 millones registrados en 2023.

La firma calcula que cerca de la mitad del volumen cripto iraní del último año estuvo vinculado al IRGC. El grupo es una fuerza militar, política y económica con estrechos vínculos con el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.

Uso minorista versus uso estatal

TRM Labs ofrece una lectura más matizada sobre el origen de los flujos cripto vinculados a Irán. Según la firma, la mayoría de estas transacciones provienen de usuarios minoristas que buscan preservar ahorros y acceder a dólares.

Para muchos ciudadanos iraníes, las criptomonedas representan una herramienta de supervivencia financiera. El debilitamiento continuo del rial y el aislamiento del sistema bancario internacional empujan a los usuarios hacia alternativas digitales.

“Para la mayoría de las personas en Irán, el uso de cripto sigue siendo una cuestión de acceso”, explicó Redbord. Sin embargo, advirtió que el umbral se cruza cuando actores estatales pasan del uso oportunista a la dependencia estructural de infraestructura cripto.

Ese punto marca una diferencia clave para las autoridades. Mientras el uso minorista refleja una respuesta social a las sanciones, el uso estatal apunta a la construcción de sistemas financieros paralelos.

¿Por qué las wallets no son suficientes?

Redbord destacó que las billeteras cripto son seudónimas y fáciles de crear. Esto limita la efectividad de las sanciones dirigidas a direcciones individuales.

“Para cuando una dirección es sancionada, ya tiene muy poco valor operativo”, señaló. En su opinión, reconstruir infraestructura financiera funcional resulta mucho más complejo que generar nuevas wallets.

Desde esta lógica, la aplicación de sanciones en el entorno cripto es más eficaz cuando interrumpe la liquidez y el acceso. Esto incluye identificar clústeres de actividad, mapear contrapartes y exponer proveedores de servicios que facilitan repetidamente el movimiento de fondos.

A medida que las blockchains funcionan cada vez más como rieles de pago y liquidación, Redbord anticipa que su uso por parte de Estados sancionados seguirá evolucionando. El desafío para los reguladores será diferenciar entre uso legítimo y sistemas diseñados para sostener finanzas sancionadas a gran escala.


Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

Imagen original de Depositphotos


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín