Tesla elevó de 45 a 169 el número de Cybercab registrados en Texas durante el primer mes desde el inicio de los viajes en Austin. Sin embargo, quejas por esperas, recogidas y desembarques imprecisos, junto con una revisión federal sobre el cumplimiento de normas de seguridad, plantean dudas sobre la rapidez con la que la compañía podrá ampliar su apuesta autónoma.
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- Tesla pasó de 45 a 169 Cybercab registrados en Texas desde el inicio de los viajes en Austin.
- Pasajeros reportaron esperas prolongadas y problemas con las recogidas, los desembarques y algunas puertas.
- La expansión avanza mientras la NHTSA revisa el cumplimiento de normas federales y Waymo opera una flota mayor en Texas.
🚕⚠️ Tesla amplía los Cybercab mientras crecen las quejas en Austin
Los registros en Texas subieron de 45 a 169 en un mes.
Pasajeros reportaron esperas largas y problemas con recogidas, desembarques y puertas.
La NHTSA planteó 21 preguntas sobre seguridad. Waymo tenía 1.154… pic.twitter.com/l9dhnvHABZ
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El Cybercab de Tesla comenzó a operar en Austin el 3 de septiembre, y la compañía elevó de 45 a 169 el número de unidades registradas en Texas durante el primer mes. El crecimiento de la flota marca un avance para el proyecto, pero no resuelve el desafío central de Elon Musk: ampliar con rapidez una operación que todavía recibe críticas por la experiencia de los pasajeros y enfrenta preguntas regulatorias sobre sus vehículos sin conductor.
Las reseñas iniciales describen un servicio con atractivo tecnológico, aunque irregular en aspectos cotidianos como los tiempos de espera, las ubicaciones de recogida y la apertura de puertas. El contexto financiero también aumenta la presión: los inversores esperan que los robotaxis y el Cybercab se conviertan en motores de crecimiento mientras el negocio automotor principal afronta competencia más intensa y un prolongado periodo de ventas débiles.
Un despliegue que aún debe demostrar su ritmo
Los registros públicos del Departamento de Vehículos Motorizados de Texas muestran que Tesla aumentó en un mes de 45 a 169 las unidades Cybercab registradas en el estado. El dato de registros no equivale por sí solo a una expansión geográfica del servicio: Austin es la ciudad mencionada en el reporte donde este modelo opera dentro de la oferta de transporte autónomo de la compañía.
La flota de Robotaxi de Tesla en Texas también incluye 420 Model Y equipados con sistemas de conducción automatizada de la empresa. Esos vehículos aún no están disponibles para compradores individuales, por lo que el servicio depende de una operación controlada por Tesla y no de una base de propietarios que amplíe por sí misma la disponibilidad del sistema.
El Cybercab se aparta de un automóvil convencional por su diseño de dos asientos y la ausencia de volante y pedales. Esa configuración representa la apuesta de Tesla por un transporte concebido desde el inicio para operar sin conductor, pero también vuelve más visibles las preguntas sobre el control del vehículo y la atención de emergencias.
Austin se convirtió en un mercado temprano atractivo para los robotaxis por sus regulaciones estatales relativamente laxas y su activa comunidad tecnológica. La ciudad también alberga pruebas de Zoox, de Amazon, mientras la llegada de otros operadores convierte la experiencia local en una vitrina competitiva para una industria que intenta llevar sus servicios más allá de proyectos piloto.
La experiencia del pasajero y la brecha con Waymo
Las publicaciones y videos de usuarios tras el lanzamiento describieron esperas largas, recogidas o desembarques en lugares equivocados y dificultades técnicas con las puertas tipo mariposa o con una cajuela que no cerraba correctamente. No todas las valoraciones fueron negativas: algunos pasajeros destacaron el espacio individual, la pantalla grande y la fluidez del recorrido, pero esos atributos no eliminaron las fricciones al inicio y al final del viaje.
Ethan McKanna, residente de Austin y estudiante de segundo año de ciencias de la computación en Texas A&M, dijo que realizó alrededor de 30 viajes en Cybercab y que también utiliza Waymo desde el debut de ese servicio en Austin en 2024. Además, creó RobotaxiTracker.com, un sitio que emplea aprendizaje automático para analizar datos de cámaras de tráfico y otros registros públicos sobre el funcionamiento de servicios autónomos en ciudades estadounidenses.
McKanna valoró la calidad del viaje y el acceso a una pantalla con controles multimedia y aplicaciones, pero consideró que la recogida y el desembarque aún no están refinados. También describió las puertas que se extienden hacia afuera como menos convenientes que las tradicionales o las corredizas, y recordó que, durante los primeros días, la demanda llegó a producir esperas superiores a 45 minutos, aunque estas bajaron cuando se equilibró el flujo de pasajeros.
En su comparación, McKanna señaló que Waymo lleva más tiempo operando comercialmente y cuenta con un servicio más maduro, incluido soporte y operación las 24 horas. También recordó que esa compañía tuvo problemas de frenado brusco durante sus primeros días en Austin, una observación que aporta contexto a las críticas iniciales sin borrar la diferencia de escala entre ambas operaciones.
Seguridad, regulación y confianza pública
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) abrió una consulta de auditoría para evaluar si el Cybercab cumple las normas federales de seguridad. La agencia planteó 21 preguntas a Tesla y fijó como plazo el 30 de septiembre para responder. La cobertura disponible no confirma si la empresa contestó dentro del plazo o si recibió una prórroga. NHTSA exige a Tesla demostrar que el Cybercab puede venderse legalmente.
Hasta el momento descrito en el reporte no se habían comunicado incidentes de seguridad significativos ni colisiones en Austin que involucraran un Cybercab. Sin embargo, los socorristas expresaron inquietudes sobre cómo intervenir en un vehículo sin controles manuales de conducción y con puertas poco convencionales, cuestiones que pueden adquirir importancia aunque no haya ocurrido un choque.
Matt McElearney, capitán de bomberos de Austin, explicó que Tesla entregó directrices de emergencia e instrucciones para responder ante distintos incidentes con los Cybercab y los Model Y de Robotaxi. Aun así, pidió normas estatales o nacionales que permitan a los representantes de seguridad pública tomar el control, mover, dirigir o apagar un vehículo autónomo en emergencias y situaciones que no lo sean.
McElearney también sostuvo que el desempeño de un sistema autónomo puede cambiar con errores o actualizaciones de software, por lo que propuso pruebas durante toda la vida útil del producto mediante una especie de certificación dinámica. La propuesta pone el foco en un reto distinto al de obtener una autorización inicial: mantener bajo evaluación vehículos cuyo comportamiento puede evolucionar después de entrar en servicio.
La aceptación pública es otro obstáculo para una expansión rápida. Una encuesta de Slingshot Strategies incluida en su Informe de Inteligencia de Vehículos Eléctricos de septiembre de 2026 encontró que 50% de los encuestados estadounidenses no se sentiría cómodo viajando en un robotaxi sin volante ni pedales; además, 70% quería que Tesla pausara los viajes al conocer la investigación de la NHTSA.
La carrera por escalar y la presión sobre el negocio
La diferencia de escala frente a Waymo ayuda a dimensionar el desafío. Según las cifras citadas en el reporte, esa compañía tenía 1.154 vehículos autónomos autorizados para uso comercial en Texas, incluidos 359 de sus nuevos modelos Ojai, que incorporan un escalón bajo y puertas corredizas; Tesla, por su parte, sumaba 169 Cybercab registrados y 420 Model Y en su flota texana de Robotaxi.
Waymo también comunicó más de 500.000 viajes pagados por semana y 270 millones de millas de conducción comercial completamente autónoma en Estados Unidos, con más de 4.000 vehículos sin conductor en operaciones comerciales. La empresa de Alphabet opera en 15 mercados estadounidenses y tiene otros 15 en el horizonte, además de anunciar planes de lanzamiento internacional en Londres, Tokio y Múnich.
Para Tesla, el proyecto autónomo llega mientras su negocio automotor principal registra caídas anuales consecutivas en ingresos y enfrenta a fabricantes chinos como BYD y Xiaomi, que venden modelos más asequibles e innovadores y aumentan sus exportaciones hacia mercados relevantes, especialmente Europa y Asia. Las acciones de Tesla acumulaban una caída de 18% en el año descrito, y eran la única empresa tecnológica de megacapitalización que no había generado retornos positivos para sus inversores.
Tesla informó el 2 de octubre que entregó 486.532 vehículos en el tercer trimestre, por encima del consenso de analistas de 461.974 unidades. Las entregas aún bajaron 2% frente al mismo periodo del año anterior, según el reporte. Las acciones subieron cerca de 5% ese viernes, aunque la coincidencia temporal no permite atribuir ese movimiento únicamente al dato de entregas. Analistas de Cantor subrayaron la magnitud potencial de la oportunidad y señalaron que la gerencia espera que el Cybercab termine convirtiéndose en el vehículo de mayor volumen de la línea una vez que aumente la producción.
La empresa ha señalado como próximos destinos San Antonio, Dallas y otras ciudades de Texas, además de Nevada y Florida, estados donde el clima cálido y regulaciones favorables pueden facilitar el despliegue de vehículos autónomos. Sin embargo, la promesa de Musk de que los robotaxis estarían muy extendidos en Estados Unidos para finales de 2026, formulada en enero durante el Foro Económico Mundial de Davos, todavía no se había materializado según el reporte.
California representa una barrera adicional: aunque Waymo ya es una presencia habitual en varias ciudades de ese estado, Tesla aún no había conseguido permisos para operar vehículos en vías públicas sin una persona al volante. El siguiente paso de la compañía dependerá, por tanto, tanto de ampliar la flota y resolver fallas de servicio como de superar revisiones regulatorias y convencer a un público que mantiene reservas sobre los robotaxis sin controles convencionales.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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