Por Canuto  

Seis cofundadores de Anthropic debutaron en la Forbes 400 con una fortuna estimada de USD $15.500 millones cada uno, en un año donde la inteligencia artificial dominó el ingreso de nuevos multimillonarios. El crecimiento de Claude, una nueva ronda de financiación y los resultados trimestrales de la empresa explican el salto patrimonial, mientras Anthropic y OpenAI preparan posibles ofertas públicas iniciales.
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  • Seis cofundadores de Anthropic fueron valorados en USD $15.500 millones cada uno y suman USD $93.000 millones, según el reporte citado.
  • La empresa registró USD $11.600 millones en ingresos durante el segundo trimestre, por encima de los USD $6.700 millones atribuidos a OpenAI.
  • La lista Forbes 400 elevó su patrimonio mínimo récord a USD $4.400 millones y sumó 34 nuevos integrantes, 15 de ellos vinculados con la IA.


Seis cofundadores de Anthropic debutaron en la Forbes 400, la clasificación de las personas más ricas de Estados Unidos, con una fortuna estimada de USD $15.500 millones cada uno. Daniela Amodei, Dario Amodei, Tom Brown, Jack Clark, Jared Kaplan y Sam McCandlish acumulan en conjunto aproximadamente USD $93.000 millones, según la información atribuida a Forbes y reseñada por Yahoo Finance.

El ingreso colectivo refleja la velocidad con la que una compañía de inteligencia artificial puede transformar participaciones accionarias en grandes patrimonios privados. Anthropic, conocida principalmente por su chatbot Claude, pasó de ser una startup fundada en 2021 por exempleados de OpenAI a competir directamente con su antigua empresa matriz en un mercado donde el acceso a capital y la demanda empresarial han elevado las valoraciones.

Los seis ejecutivos dejaron OpenAI en 2021 para crear Anthropic, una decisión que los colocó en el centro de la competencia por desarrollar sistemas de inteligencia artificial avanzada. Un séptimo cofundador también forma parte del grupo original, pero no aparece en la clasificación porque tiene ciudadanía canadiense, según el reporte.

Una nueva generación de fortunas tecnológicas

La entrada de los fundadores de Anthropic ocurrió dentro de una edición de la Forbes 400 que estableció un patrimonio mínimo récord de USD $4.400 millones. El umbral superó los USD $3.800 millones exigidos en 2025, una señal de que la concentración de riqueza entre los estadounidenses más acaudalados continuó aumentando durante el último año.

En conjunto, las 400 personas incluidas en la lista poseen una riqueza estimada de USD $8 billones, frente a los USD $6,6 billones de la edición anterior. Los 34 nuevos integrantes explican USD $321.000 millones de ese total, aunque el grupo más visible provino de la industria de la inteligencia artificial.

Quince de los 34 debutantes obtuvieron su riqueza principalmente de negocios vinculados con la IA, una proporción que muestra cómo el sector está desplazando a otras fuentes tradicionales de grandes fortunas. La tendencia también revela que los mayores beneficios financieros no se limitan a los fabricantes de chips o a las grandes plataformas, sino que alcanzan a los fundadores de empresas privadas de modelos y aplicaciones.

Greg Brockman, cofundador de OpenAI, encabezó a los nuevos integrantes de la lista con una fortuna estimada de USD $25.500 millones y el puesto 45 en la clasificación general. Brett Adcock, empresario del sector de la robótica, ocupó el segundo lugar entre los debutantes con USD $23.400 millones, mientras Antonio Gracias, uno de los primeros inversores de varias compañías de Elon Musk, quedó tercero con USD $17.100 millones.

El salto patrimonial de Anthropic

El patrimonio atribuido a cada cofundador de Anthropic aumentó en mayo, cuando la compañía cerró una ronda de financiación que más que duplicó el valor estimado de sus participaciones. Forbes calculó que cada uno posee aproximadamente 1,6% de la empresa, aunque el valor final de esas participaciones depende de la valoración privada y de las condiciones de futuras operaciones corporativas.

Una participación de ese tamaño puede convertirse en una fortuna extraordinaria cuando una startup consigue captar miles de millones de dólares y atraer el interés de grandes clientes. Sin embargo, la cifra representa una valoración estimada y no necesariamente dinero líquido disponible para los fundadores, porque las acciones de una empresa privada no cotizan diariamente en un mercado abierto.

El ascenso financiero de Anthropic está estrechamente ligado a la popularidad de Claude, su chatbot de inteligencia artificial. La herramienta compite en un segmento donde las empresas buscan asistentes capaces de redactar, analizar información, programar y automatizar tareas, mientras los desarrolladores evalúan la precisión, la seguridad y el costo de cada modelo.

El crecimiento de la compañía también ha modificado la percepción de la rivalidad con OpenAI. Aunque ambas empresas mantienen perfiles y estrategias distintas, sus resultados comerciales, rondas de financiación y posibles salidas a bolsa las han convertido en referentes de una carrera tecnológica que concentra grandes expectativas de los inversores.

Ingresos, rentabilidad y competencia con OpenAI

Anthropic registró USD $11.600 millones en ingresos durante el segundo trimestre, de acuerdo con la información atribuida a Forbes. La cifra superó los USD $6.700 millones reportados por OpenAI en el mismo periodo, lo que marcó la primera ocasión en que Anthropic aventajó a su rival en ese indicador.

El dato de ingresos no equivale automáticamente a una superioridad definitiva en el mercado, porque las compañías privadas pueden presentar estructuras comerciales, periodos de medición y criterios contables diferentes. Aun así, el resultado ofrece una señal relevante sobre la capacidad de Anthropic para convertir el interés por Claude y sus servicios empresariales en facturación.

La empresa también registró una pequeña ganancia operativa ajustada de USD $559 millones durante el trimestre, según el reporte. Ese resultado contrasta con la imagen de una industria que todavía requiere enormes inversiones en centros de datos, talento especializado y capacidad de cómputo para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial.

Para los accionistas y empleados, la combinación de ingresos crecientes y una ganancia operativa ajustada puede reforzar las expectativas de una valoración elevada. No obstante, la rentabilidad ajustada no describe necesariamente el resultado neto final de una compañía ni elimina los riesgos asociados con el costo de infraestructura, la competencia y la evolución regulatoria.

El posible camino hacia una oferta pública

Anthropic presentó confidencialmente un borrador de declaración de registro en el formulario S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos el 1 de junio de 2026, según informó la propia empresa. OpenAI también habría presentado confidencialmente documentación relacionada con una posible oferta pública inicial, de acuerdo con reportes de prensa.

La presentación de Anthropic no garantiza que la compañía llegue finalmente al mercado bursátil ni fija por sí sola una fecha definitiva. El proceso puede cambiar por las condiciones de los mercados, las necesidades de capital, la estructura corporativa, el escrutinio regulatorio o la decisión de los accionistas y directivos.

El interés por una posible OPI también está relacionado con las consecuencias fiscales para los empleados que poseen opciones o participaciones de las empresas. Miles de trabajadores podrían enfrentar obligaciones tributarias antes de que exista un mercado público capaz de ofrecerles una vía clara para vender sus acciones, especialmente si las valoraciones privadas siguen aumentando.

Según el reporte, las salidas a bolsa podrían ocurrir a finales de este año o a comienzos del próximo, aunque ese horizonte depende de las decisiones corporativas y de las condiciones del mercado. Para los fundadores de Anthropic, una OPI podría convertir parte de la riqueza estimada en liquidez, pero también sometería a la empresa a una mayor transparencia y a la presión constante de los inversores públicos.

Lo que representa el auge de la IA

La llegada de seis fundadores de una misma empresa a la Forbes 400 ilustra la magnitud económica que alcanzó la inteligencia artificial generativa. En pocos años, la tecnología pasó de ocupar principalmente laboratorios de investigación a sostener compañías con ingresos multimillonarios, valoraciones privadas elevadas y una influencia creciente sobre los mercados de capital.

El fenómeno también concentra riesgos. Las fortunas dependen de que la demanda por herramientas de IA se mantenga, de que las empresas logren justificar sus costos de operación y de que los avances tecnológicos no reduzcan rápidamente el valor de los productos actuales.

Para Anthropic, el desafío inmediato será demostrar que el crecimiento de Claude puede mantenerse mientras la competencia se intensifica. La empresa tendrá que equilibrar expansión, seguridad, inversión en infraestructura y disciplina financiera, factores que determinarán si el salto patrimonial de sus fundadores representa una etapa duradera o el punto máximo de una ola especulativa.

El debut en Forbes 400 no cambia por sí mismo la operación diaria de Anthropic, pero confirma el impacto que las valoraciones privadas pueden tener en la riqueza de sus principales accionistas. Mientras la compañía prepara su siguiente fase de crecimiento y evalúa una eventual cotización, la rivalidad con OpenAI seguirá siendo una de las historias centrales de la economía global de la inteligencia artificial.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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