Por Canuto  

Un juez federal en California certificó una demanda colectiva contra Nvidia y su CEO, Jensen Huang, por supuestamente no revelar más de USD $1.000 millones en ingresos asociados a la minería de criptomonedas durante el auge de 2017 y 2018. El caso vuelve a poner bajo la lupa la relación entre el negocio de GPUs, el mercado gaming y la volatilidad del sector cripto.
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  • El tribunal definió la clase de inversores como quienes compraron acciones de Nvidia entre el 10 de agosto de 2017 y el 15 de noviembre de 2018.
  • Los demandantes sostienen que Nvidia subestimó más de USD $1.000 millones en ventas de GPU vinculadas a la minería de criptomonedas.
  • En 2022, la SEC ya había multado a Nvidia con USD $5,5 millones por divulgaciones inadecuadas sobre el impacto de la minería cripto.

 

Un juez federal de California certificó una demanda colectiva contra Nvidia Corporation y su fundador y CEO, Jensen Huang, en un caso de valores que gira alrededor de los ingresos obtenidos por la empresa durante el auge de la minería de criptomonedas entre 2017 y 2018.

La controversia se concentra en la forma en que Nvidia reportó los resultados de su negocio de videojuegos, un segmento que en ese período también se vio impulsado por la venta de unidades de procesamiento gráfico, o GPU, a mineros de criptomonedas.

Para el mercado, el caso es relevante porque revive una vieja discusión sobre cómo las compañías tecnológicas deben informar a sus accionistas cuando una parte relevante de su crecimiento depende de una actividad tan volátil como la minería cripto. También vuelve a conectar el desempeño bursátil de Nvidia con uno de los ciclos especulativos más intensos del sector digital.

Qué resolvió el tribunal

El 25 de marzo, el juez Haywood Gilliam dictaminó que los inversores pueden llevar adelante sus reclamaciones como grupo. La clase quedó definida como los inversionistas que compraron acciones de Nvidia entre el 10 de agosto de 2017 y el 15 de noviembre de 2018.

La decisión no determina todavía si Nvidia incurrió o no en fraude. El propio tribunal subrayó que la certificación de clase es solo un paso procesal dentro del litigio y no una conclusión sobre el fondo del caso.

Eso significa que la demanda avanza, pero el punto central sigue abierto. Los demandantes deberán probar que las declaraciones de la compañía fueron engañosas y que esa supuesta omisión afectó materialmente a los accionistas durante el período en disputa.

El tribunal también fijó una conferencia de gestión del caso para el 21 de abril. Según la orden, esta audiencia se realizará mediante un seminario web público en Zoom.

La acusación contra Nvidia y Jensen Huang

Los inversores demandaron por primera vez a Nvidia y a Jensen Huang en 2018. La acusación sostiene que la empresa subestimó más de USD $1.000 millones en ventas de GPU relacionadas con la minería de criptomonedas.

Durante el boom de 2017 y 2018, muchos mineros utilizaron tarjetas gráficas fabricadas por Nvidia para extraer criptomonedas. Aunque el texto fuente menciona a Bitcoin, en esa etapa las GPU eran un componente clave para varias actividades de minería cripto, por lo que el mercado seguía con atención cualquier señal de dependencia comercial respecto de ese segmento.

La demanda afirma que Nvidia engañó a los accionistas sobre sus ingresos de videojuegos en 2017 y 2018. El eje del reclamo es que una parte importante de esos ingresos habría provenido de compras ligadas a la minería de criptomonedas y no habría sido revelada de forma adecuada.

Los demandantes también señalan que ciertos eventos de 2018 dejaron al descubierto la exposición de la empresa al negocio cripto. Entre ellos mencionan la conferencia de resultados de la compañía, el recorte de previsiones del 16 de agosto y una advertencia sobre ingresos emitida el 15 de noviembre, momentos en los que las acciones cayeron.

El contexto corporativo y bursátil

Nvidia fue fundada en 1993 y hoy es una de las empresas tecnológicas más influyentes del mundo. El año pasado se convirtió en la primera compañía global en alcanzar una capitalización de mercado de USD $5 billones, de acuerdo con la información citada en la cobertura original.

Actualmente, la empresa mantiene una capitalización bursátil de USD $4,26 billones. Esa cifra la ubica todavía como la empresa más grande del mundo, un dato que amplifica el interés del mercado por cualquier litigio que pueda afectar su reputación o su relación con los inversionistas.

Al momento de la publicación de la noticia original, las acciones de NVDA cotizaban con una baja de 2,50%, hasta USD $174,03. Aunque ese movimiento no se atribuye de forma exclusiva al caso judicial, sí refleja que el desarrollo legal ocurre bajo la mirada permanente de Wall Street.

Para muchos observadores, el caso también funciona como un recordatorio de la estrecha relación entre la industria de semiconductores y los ciclos de las criptomonedas. Cuando la demanda minera crece, los fabricantes de hardware pueden registrar aumentos abruptos en ventas. Cuando esa demanda se enfría, los resultados pueden deteriorarse con rapidez.

El antecedente con la SEC

El litigio actual no surge en el vacío. En mayo de 2022, Nvidia aceptó pagar USD $5,5 millones a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), por divulgaciones inadecuadas sobre el impacto de la minería de criptomonedas en su negocio de videojuegos.

Según indicó la SEC en ese momento, la empresa contaba con información que mostraba que el crecimiento de las ventas de gaming estaba impulsado en parte significativa por la minería cripto. Sin embargo, no reveló esas fluctuaciones materiales en ganancias y flujo de caja relacionadas con un negocio que el regulador describió como volátil.

Ese antecedente no resuelve por sí mismo la demanda colectiva actual, pero sí aporta contexto. En términos regulatorios, ya existía una observación formal sobre la calidad de las divulgaciones de Nvidia en torno a la exposición de su negocio a la minería de criptomonedas.

Para los inversionistas, ese punto es crucial. En los mercados públicos, no solo importa cuánto vende una empresa, sino también qué tan sostenible es la fuente de ese crecimiento. Cuando parte importante de los ingresos depende de un segmento altamente especulativo, la transparencia se vuelve un tema central de valoración.

La respuesta de Nvidia

Un portavoz de Nvidia dijo a TheStreet Roundtable que los inversores que compraron acciones de la compañía en el período 2017-2018 lo han hecho increíblemente bien, a medida que la estrategia corporativa se desarrollaba tal como la empresa la predecía de forma constante.

La misma fuente citó además la respuesta más directa de la empresa frente al proceso. “Abordaremos la demanda en los tribunales”, afirmó el portavoz.

Por ahora, Nvidia no ha cedido en el fondo del asunto y mantiene una postura de defensa. Eso anticipa que la discusión judicial seguirá centrada en si las comunicaciones corporativas sobre el negocio de videojuegos reflejaban de manera suficiente el peso real de la minería cripto en esos ingresos.

Más allá del desenlace, el caso deja una lección relevante para el sector tecnológico y para las empresas expuestas a criptomonedas. Cuando un auge externo altera de forma importante la demanda de un producto, los mercados esperan que ese impacto sea explicado con claridad, especialmente si después puede revertirse con fuerza.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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