Por Canuto  

Un juez federal desestimó dos demandas contra LinkedIn por escanear extensiones de Chrome, aunque permitió que los demandantes intenten corregir sus alegatos. El fallo no determinó si la práctica es legal, pero sí cuestionó que los usuarios hayan demostrado un daño concreto.
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  • El juez Vince Chhabria concluyó que los demandantes no alegaron que sus propias extensiones hubieran transmitido información privada a LinkedIn.
  • LinkedIn sostiene que detecta datos expuestos abiertamente por las extensiones para combatir el scraping y la actividad automatizada.
  • El abogado J.R. Howell analiza presentar el caso ante un tribunal estatal de California o apelar ante el Noveno Circuito.


Un juez federal de California desestimó dos demandas colectivas contra LinkedIn por el supuesto escaneo de las extensiones de navegador instaladas en las computadoras de sus usuarios. La decisión representa una victoria procesal para la filial de Microsoft, pero no resolvió si sus prácticas de detección vulneran las leyes de privacidad. El fallo se concentró en el perjuicio alegado por los demandantes y en su capacidad para acudir a un tribunal federal.

El juez Vince Chhabria, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California, permitió que los usuarios modifiquen sus demandas, aunque expresó dudas sobre la posibilidad de que puedan construir un caso plausible. Nicholas Farrell y Jeff Ganan, ambos residentes de California, presentaron acciones separadas y buscaban representar a otros miembros de LinkedIn afectados por el programa conocido públicamente como BrowserGate.

El fallo federal se centró en el daño alegado

La decisión concluyó que Farrell y Ganan no demostraron haber sufrido un perjuicio concreto que les permitiera demandar en un tribunal federal. Según el juez, ninguno afirmó específicamente que una extensión instalada en su dispositivo hubiera enviado información privada a LinkedIn, una omisión decisiva para evaluar la legitimación de ambos usuarios.

Ganan ni siquiera alegó que hubiera tenido una extensión instalada, mientras que Farrell señaló que durante mucho tiempo utilizó varias extensiones y que esos programas suelen revelar información sensible. Para Chhabria, esa formulación describe categorías hipotéticas de datos que podrían quedar expuestas, pero no identifica información privada que LinkedIn hubiera recopilado efectivamente del demandante.

El juez también rechazó el argumento de que el daño consistiera simplemente en la exploración no autorizada de la computadora, sin importar qué información hubiera obtenido la compañía. Su razonamiento exigía demostrar un perjuicio particularizado, por lo que una alegación general sobre vigilancia potencial no bastaba para abrir un reclamo privado en un tribunal federal.

Chhabria autorizó a los demandantes a enmendar sus escritos, aunque advirtió que considera improbable que puedan alegar de forma plausible una violación de privacidad. La defensa de LinkedIn había sostenido, además, que los usuarios descargan voluntariamente las extensiones y que esos programas pueden exponer ciertos datos a los sitios web con los que interactúan.

LinkedIn vincula el escaneo con el combate al scraping

El conflicto surgió después de un informe de Fairlinked, una entidad que se presenta como asociación comercial y grupo de defensa de usuarios empresariales de LinkedIn. El documento, divulgado bajo el nombre BrowserGate, acusó a la plataforma de buscar ilegalmente información en las computadoras de sus usuarios y generó cobertura en medios especializados en tecnología.

LinkedIn no negó que escaneara los navegadores para identificar extensiones. La compañía sostiene que no accede a contenido privado oculto, sino a información que las extensiones proporcionan abiertamente a los sitios para permitir su funcionamiento.

En su solicitud de desestimación, LinkedIn dijo que utiliza sistemas de detección para identificar extensiones capaces de amenazar la seguridad y la integridad de la plataforma. La empresa relacionó esa capacidad con la prevención de bots y scraping automatizado, actividades que sus términos de uso prohíben cuando implican copiar datos o extraer ofertas de empleo y otra información del sitio.

La compañía afirmó ante el tribunal que sus herramientas también pueden apoyarse en proveedores especializados en seguridad. LinkedIn describió su amplia base de usuarios y la cantidad de datos profesionales disponibles en la plataforma como factores que la convierten en un objetivo atractivo para desarrolladores que buscan extraer información con fines propios.

La disputa también involucra a Teamfluence

La defensa de LinkedIn vinculó el informe de BrowserGate con Teamfluence, una empresa de software con sede en Estonia que comercializa una extensión para Chrome diseñada para identificar la totalidad del tráfico de un usuario en LinkedIn. La plataforma fue demandada por LinkedIn en Múnich después de que la compañía suspendiera la cuenta de su director ejecutivo, en una disputa que la red profesional conectó con actividades de scraping.

Un tribunal alemán determinó recientemente que el software de Teamfluence incumplía el acuerdo de usuario de LinkedIn y consideró objetivamente justificada, en conjunto, la suspensión de las cuentas de los demandantes. LinkedIn presentó esa resolución como respaldo de su explicación sobre el uso de sistemas de detección, aunque el fallo alemán no resolvió directamente las reclamaciones de privacidad planteadas en California.

LinkedIn afirmó que Steven Morell, director ejecutivo y fundador de Teamfluence, forma parte del consejo de Fairlinked, la entidad detrás del informe BrowserGate. La compañía calificó la campaña como una represalia internacional después de la disputa por scraping, mientras acusó a Teamfluence de ser el actor que extrae datos sin consentimiento. Esa caracterización forma parte de la posición de LinkedIn y no de una conclusión del juez estadounidense sobre las demandas de privacidad.

J.R. Howell, abogado de Ganan, escribió en una presentación de junio que su trabajo de investigación con Fairlinked y BrowserGate había comenzado antes de que su despacho presentara la demanda. Aunque los abogados de Farrell no parecían haberse coordinado directamente con Fairlinked, su demanda se apoyó ampliamente en el informe del grupo, lo que permitió a LinkedIn plantear dudas sobre el origen y el contexto de las acusaciones.

Los demandantes todavía evalúan sus próximos pasos

Howell dijo que analiza dos caminos para continuar el caso: presentar las reclamaciones ante un tribunal estatal de California, donde las exigencias sobre legitimación pueden ser diferentes, o apelar la decisión ante la Corte de Apelaciones de Estados Unidos para el Noveno Circuito. El abogado sostuvo que el tribunal federal no examinó si las prácticas atribuidas a LinkedIn eran legales.

El representante legal también rechazó que la desestimación pudiera considerarse una reivindicación del programa de vigilancia descrito en la demanda. Según su postura, la acción de Ganan acusa a LinkedIn de desplegar código sin consentimiento para vigilar los entornos informáticos internos de los usuarios, recopilar información y dirigir datos hacia terceros, alegaciones que todavía no han sido juzgadas en cuanto a sus méritos.

Howell sostuvo que las empresas que desarrollan y despliegan tecnologías de observación no deberían decidir por sí mismas los límites de la privacidad de las personas. En su opinión, la expansión de la capacidad empresarial para observar y perfilar usuarios vuelve más importante el consentimiento significativo y la revisión judicial, una discusión que podría continuar en otro foro aunque los alegatos actuales no hayan superado el umbral federal.

La decisión deja abierta una tensión habitual en los servicios digitales: las plataformas necesitan detectar automatización, fraude y extracción masiva de información, pero esas mismas herramientas pueden generar inquietudes cuando inspeccionan el entorno del navegador del usuario. Por ahora, LinkedIn obtuvo el rechazo de las dos demandas por falta de un daño concreto alegado, mientras los demandantes conservan una oportunidad limitada para reformular sus reclamos o buscar una revisión en otra instancia.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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