Por Canuto  

La inversión estadounidense en centros de datos avanzó en julio de 2026 a un ritmo anualizado de unos USD $75.200 millones, impulsada por la demanda de infraestructura para inteligencia artificial, mientras el gasto privado total en construcción retrocedió. La disponibilidad de electricidad podría convertirse en el principal límite para sostener la expansión.
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  • El gasto en construcción de centros de datos alcanzó aproximadamente USD $75.200 millones a una tasa anual ajustada estacionalmente en julio de 2026, un 57,2% más que un año antes.
  • Amazon, Google, Microsoft y Meta prevén inversiones de capital de cientos de miles de millones de dólares para ampliar su infraestructura de inteligencia artificial.
  • La cola de solicitudes de interconexión en Texas suma aproximadamente 474 GW, una magnitud que ha llevado a las autoridades estatales a revisar proyectos.


La construcción privada de centros de datos en Estados Unidos alcanzó en julio de 2026 un ritmo anual ajustado estacionalmente de aproximadamente USD $75.200 millones, según cifras difundidas a partir de los datos de la Oficina del Censo estadounidense. El nivel representa un incremento interanual del 57,2% y muestra la velocidad con la que se está expandiendo la infraestructura necesaria para las cargas de trabajo de inteligencia artificial.

El avance de los centros de datos contrasta con el comportamiento del gasto privado total en construcción, que se situó en unos USD $2,158 billones en julio y cayó 0,5% frente a junio. En términos interanuales, el gasto total retrocedió 3,8%. La divergencia refleja que la demanda vinculada con la IA se mantiene como uno de los focos más dinámicos del sector, aunque la expansión enfrenta una limitación que no se resuelve únicamente con más capital: la disponibilidad de electricidad.

La construcción se divide en dos velocidades

Las cifras de julio dibujan un mercado de construcción privada desigual. Mientras el gasto total se debilitó, la inversión en centros de datos continuó creciendo con fuerza, impulsada por la necesidad de alojar servidores, sistemas de refrigeración y equipos capaces de sostener aplicaciones de inteligencia artificial a gran escala.

El tamaño del segmento también ayuda a explicar por qué los centros de datos se han convertido en un foco central de la inversión inmobiliaria y tecnológica. No se trata únicamente de levantar edificios: cada instalación requiere infraestructura energética, conexiones de red y equipamiento especializado antes de poder operar.

Los datos difundidos sobre el mercado también señalan que los inicios de construcción de centros de datos durante 2025 alcanzaron USD $77.700 millones, casi el triple del total registrado en 2024. Esa comparación, atribuida a la información original sobre el sector, apunta a una aceleración significativa de los proyectos vinculados con la IA.

Los grandes operadores aceleran la carrera

Amazon, Google, Microsoft y Meta han anunciado planes de gasto de capital de cientos de miles de millones de dólares, con una parte importante dirigida a ampliar sus centros de datos y su infraestructura de inteligencia artificial. Estas compañías, conocidas como hiperescaladores por la magnitud de sus plataformas, necesitan aumentar su capacidad para atender el crecimiento de las cargas de trabajo vinculadas con la IA.

La escala de esos compromisos ayuda a explicar por qué el sector puede mantener una trayectoria ascendente mientras el gasto privado general se enfría. Cada nuevo modelo, servicio o herramienta de IA exige capacidad de cómputo, lo que convierte los terrenos con acceso a energía e infraestructura en activos especialmente disputados.

Sin embargo, los anuncios de inversión no equivalen automáticamente a capacidad operativa. El despliegue efectivo depende de permisos, disponibilidad de equipos, conexión a la red y suministro eléctrico suficiente, factores que pueden alargar los plazos de construcción.

La electricidad se convierte en el límite

El crecimiento de los centros de datos depende de una condición que no puede resolverse únicamente mediante capital privado: la conexión a la red eléctrica. En Texas, las solicitudes de interconexión vinculadas con nuevos proyectos suman aproximadamente 474 GW, según declaraciones recogidas por medios especializados. Las autoridades estatales han puesto en marcha revisiones de proyectos ante la magnitud de la demanda potencial.

Ese volumen no significa que todas las solicitudes vayan a materializarse al mismo tiempo. No obstante, ilustra la presión que la expansión de la IA puede ejercer sobre la planificación energética y sobre la capacidad de las redes para evaluar, aprobar y atender nuevas conexiones.

Los retrasos en las interconexiones constituyen un riesgo relevante para los desarrolladores. En algunos mercados, conectar un nuevo centro de datos puede tardar años, de modo que el calendario de construcción queda condicionado por procesos de red que avanzan más lentamente que la demanda tecnológica.

El desfase introduce una vulnerabilidad para la industria y los inversionistas: un edificio puede estar financiado, diseñado o parcialmente construido, pero no operar sin un suministro eléctrico suficiente. Por eso, la continuidad del auge dependerá tanto de la demanda por servidores como de la capacidad de generación y de interconexión.

Una oportunidad con riesgos de concentración

La fortaleza de la demanda por infraestructura de IA ofrece oportunidades para los operadores de centros de datos, los fondos inmobiliarios cotizados especializados y otros activos vinculados con infraestructura. La expansión, sin embargo, concentra una parte creciente del impulso de la construcción no residencial en el gasto de un grupo reducido de grandes compañías tecnológicas.

Esa concentración expone al sector a la evolución de los planes de inversión de los hiperescaladores y a la capacidad de las redes eléctricas para aprobar y atender nuevos proyectos. Si los permisos o las conexiones se retrasan, el capital anunciado podría tardar más en transformarse en instalaciones operativas.

Para el mercado tecnológico, la consecuencia es clara: el crecimiento de la IA ya está redefiniendo la construcción privada estadounidense, pero su próxima etapa no dependerá solamente de la demanda por servidores. El cuello de botella eléctrico determinará cuánto de ese capital puede convertirse en centros de datos operativos y cuánto permanecerá pendiente mientras las solicitudes esperan conexión.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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