Por Canuto  

Google reestructura DeepMind, elimina su independencia y prepara la salida de su fundador. La nueva apuesta se enfoca en la nube y la infraestructura, mientras pierde terreno en modelos avanzados de IA.
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  • Demis Hassabis dejará Google DeepMind en los próximos meses, según fuentes de The Guardian y Pathfounders.
  • La reestructuración traslada todo el desarrollo de Gemini al Área de la Bahía y aumenta el control de Sergey Brin.
  • Analistas divididos: ven un giro estratégico hacia la infraestructura en la nube, pero también señalan retrasos en los modelos de IA.


Google DeepMind está perdiendo su independencia y se convierte en una subsidiaria más. Su fundador, Demis Hassabis, podría dejar la empresa definitivamente en los próximos meses.

El fin de la independencia de DeepMind

De acuerdo con The Decoder, un exgerente de Google cree que “la era de DeepMind como actor independiente ha terminado”. Un empleado actual de DeepMind ahora llama al laboratorio “solo una subdivisión más” de Google.

La reestructuración comenzó con la fusión de Google Brain y DeepMind en 2023, que creó Google DeepMind. Ese movimiento ya había generado tensiones, especialmente por parte de Hassabis.

El investigador de IA Koray Kavukcuoglu asumirá las operaciones diarias desde Estados Unidos, pero no llevará el título de CEO. Eso significa que DeepMind ya no tiene su propio director ejecutivo.

El cambio es significativo para una organización que alguna vez fue considerada un laboratorio de vanguardia independiente. La centralización del poder en la sede de Google en Mountain View es clara.

Todo el desarrollo de IA relacionado con Gemini se está trasladando al Área de la Bahía. Se espera que el cofundador de Google, Sergey Brin, asuma aún más control, tras haber vuelto de su retiro durante la “alerta roja” por ChatGPT.

La salida de Hassabis y el nuevo liderazgo

Según informes de Pathfounders, Hassabis quería irse al mismo tiempo que Jeff Dean, pero Google temía una caída de acciones aún más pronunciada. Cuando se anunció la salida de Dean y el cambio de rol de Hassabis, las acciones ya habían sufrido.

En lugar de una salida abrupta, Hassabis fue “ascendido” a presidente para allanar el camino hacia una transición ordenada. Planea dedicar más tiempo a su trabajo científico y a la startup farmacéutica Isomorphic Labs.

La noticia ha generado reacciones en la comunidad de IA. Hassabis es uno de los nombres más influyentes en el campo, y su partida simboliza un cambio generacional en la estrategia de Google.

El liderazgo operativo recae en Kavukcuoglu, pero sin el título de CEO, lo que refuerza la idea de que DeepMind ya no es una entidad independiente. La estructura ahora es más plana, integrada en la línea de mando de Google.

En el pasado, Hassabis había expresado frustración con la reestructuración. Los informes de tensiones vienen de años atrás, desde la fusión con Google Brain.

Ahora, con Hassabis marginado, el poder en el desarrollo de IA recae en Brin, quien ya había vuelto al desarrollo activo. Brin había salido de su retiro durante la primera “alerta roja” de Google por ChatGPT, y luego impulsó la fusión.

¿Infraestructura o liderazgo en IA? Dos lecturas

La reestructuración de Google se interpreta de dos maneras. SemiAnalysis, en su boletín “Gemini is Cooked but GCP is Cooking”, ve esta reorganización como una señal de que Google está perdiendo la carrera por los mejores modelos de IA.

Según SemiAnalysis, DeepMind ya no es un laboratorio de vanguardia. Las salidas provienen de años de asignación de cómputo demasiado cautelosa y una cultura burocrática y reacia al riesgo.

Google tenía sistemas de IA avanzados mucho antes de ChatGPT, pero no logró ponerlos en manos de los usuarios con la suficiente rapidez. La comparación es con IBM retirándose del negocio de las PC para dedicarse a la consultoría de mainframes, o Intel abandonando inversiones audaces.

La otra lectura proviene de Tim O’Reilly, inventor de la Web 2.0, en su boletín “Asimov’s Addendum”. O’Reilly argumenta que Google está corriendo deliberadamente una carrera diferente, enfocándose en infraestructura en lugar del liderazgo en modelos.

En los grandes cambios tecnológicos, dice O’Reilly, no ganan los inventores sino los que difunden la tecnología. Su ejemplo favorito es Thomas Edison, el pionero de la electricidad, superado por George Westinghouse, quien usó corriente alterna para construir la red eléctrica.

Los últimos modelos Flash de Google encajan con esta lectura, ya que están optimizados para la eficiencia sin dejar de ser lo suficientemente inteligentes para ser útiles. La apuesta por la nube y la infraestructura parece ser rentable a corto plazo.

El futuro de Google en la carrera de la IA

El rumor popular cuenta una historia diferente. Según informes recientes, Google sí intentó entrenar modelos de vanguardia, pero el equipo no pudo alcanzar a los líderes, especialmente en rendimiento de codificación.

Gemini 3.1 Pro todavía solo está disponible en modo vista previa. Gemini 3.5 Pro, anunciado en mayo para un lanzamiento en junio, ha sido más o menos archivado. Ambos apuntan a serios problemas en el desarrollo de IA.

La reestructuración puede no solo reflejar un giro estratégico hacia la infraestructura. Puede ser el resultado del fracaso del equipo anterior para entregar resultados. Cuando tienes todas las cartas y aun así te quedas atrás, la frustración se acumula rápido.

Incluso los nombres más grandes de la industria ya no son intocables. La salida de Hassabis y la centralización en EE.UU. son señales de que Google quiere ambos objetivos: infraestructura y liderazgo en IA.

Los ingresos anualizados de Gemini alcanzaron los USD $12 mil millones en el segundo trimestre de 2026. Google Cloud se proyecta que genere más de USD $73 mil millones en ingresos por infraestructura de IA y USD $120 mil millones adicionales en ventas de TPU para fines de 2027.

La competencia con OpenAI y otros actores sigue intensificándose. Google tiene los recursos y el talento, pero la reestructuración podría ser un intento desesperado por recuperar el ritmo.

En conclusión, la reorganización de Google DeepMind es un reflejo de una industria en constante evolución. La independencia del laboratorio se ha sacrificado en busca de una mayor integración y rentabilidad. Los próximos meses serán decisivos para ver si esta estrategia da sus frutos o si Google se queda permanentemente detrás.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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