Cowboy Space presentó Big Iron, un cohete reutilizable cuya etapa superior está diseñada para permanecer en órbita como centro de datos de IA. La compañía aspira a desplegar hasta 20.000 satélites, aunque su primer vuelo apunta a 2028 y depende del desarrollo y las pruebas de sus motores.
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- Según la empresa, cada satélite Big Iron tendría cinco racks de GPU y cerca de 1 megavatio de capacidad de cómputo.
- La constelación Stampede apunta a reunir hasta 20.000 satélites; desplegarla requeriría miles de lanzamientos.
- Cowboy Space aún desarrolla y prueba sus motores Clydesdale; la fecha de vuelo es un objetivo, no una garantía.
🚀 Cowboy Space apunta a desplegar 20.000 centros de datos de IA en órbita
Cada satélite Big Iron tendría cinco racks de GPU y cerca de 1 MW de capacidad.
El primer vuelo está previsto para 2028, pero sus motores aún están en desarrollo y el plan requeriría miles de… pic.twitter.com/KWw56UX2wD
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) October 27, 2026
Un cohete que también será satélite
Cowboy Space presentó Big Iron, un cohete de acero inoxidable concebido para llevar centros de datos dedicados a inteligencia artificial a la órbita. La propuesta combina el lanzamiento y parte de la infraestructura de cómputo en un mismo vehículo: una vez en el espacio, la etapa superior está diseñada para permanecer allí como satélite. Según informó Space.com, la compañía, dirigida por el cofundador de Robinhood Baiju Bhatt, planea construir los satélites internamente y desplegar una constelación llamada Stampede.
El anuncio se realizó durante el evento Big Sky Rising. Bhatt describió el concepto como un enfoque novedoso para la cohetería moderna y explicó que la etapa superior se transformaría en el satélite. La idea evita separar por completo el vehículo de lanzamiento de la infraestructura orbital que transporta, aunque todavía depende de que Cowboy Space desarrolle y pruebe los sistemas necesarios para hacer realidad el diseño.
Big Iron mediría 86 metros de alto y 4,7 metros de diámetro, con una estructura de acero inoxidable. Su primera etapa usaría nueve motores Clydesdale y la etapa superior llevaría uno. La compañía indicó que los motores consumirán oxígeno líquido y metano líquido, una mezcla conocida como methalox. Aunque la configuración de nueve motores principales y uno superior también se utiliza en el Falcon 9 de SpaceX, esa similitud no implica que ambos cohetes tengan el mismo rendimiento.
El plan contempla reutilizar la primera etapa, que en una animación presentada por Bhatt descendía para aterrizar en un barco en el mar, como suelen hacerlo algunas etapas del Falcon 9. La etapa superior, en cambio, no regresaría a la Tierra: permanecería en órbita convertida en un centro de datos Big Iron. Esa diferencia define el concepto central del proyecto, porque el equipo que normalmente completa el lanzamiento pasaría a integrar la infraestructura de cómputo que la misión busca instalar.
GPU, refrigeración y escala del proyecto
El satélite pesaría alrededor de 15.000 kilogramos en la Tierra y alcanzaría unos 132 metros de longitud después de desplegar sus paneles solares. Cada unidad incorporaría cinco racks de GPU y, según Bhatt, ofrecería cerca de 1 megavatio de capacidad de cómputo. La cofia que protege la carga útil durante el ascenso también tendría una segunda función: una vez en órbita, se convertiría en un radiador para disipar el calor generado por los procesadores.
La refrigeración ocupa un lugar central en el diseño descrito por la empresa, pues el calor de las GPU debe gestionarse dentro de una plataforma espacial que también necesita desplegar sus paneles y operar como satélite. La cofia convertida en radiador busca atender ese desafío, aunque el anuncio no detalla el desempeño térmico esperado ni cómo funcionaría el sistema en condiciones reales. Por ahora, el diseño presentado describe una arquitectura propuesta, no resultados de operación en órbita.
Bhatt comparó el tamaño de Big Iron con los satélites Starmind que SpaceX planea para centros de datos de IA. Según esa comparación, cada satélite de SpaceX tendría una envergadura de paneles solares de 75 metros y alrededor de 250 kilovatios de capacidad de cómputo; Cowboy Space atribuye a Big Iron cerca de 1 megavatio. La diferencia anunciada es considerable, pero corresponde a las especificaciones descritas para proyectos planeados, no a una comparación entre sistemas que ya operen en el espacio.
Stampede aspira a reunir hasta 20.000 satélites Big Iron en órbita terrestre baja. Cowboy Space presentó ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) planes para una constelación de hasta ese número de unidades. Como cada cohete transportaría una sola, el despliegue inicial exigiría miles de lanzamientos y, según la empresa, harían falta varios miles adicionales cada año para conservar el tamaño de la constelación. Esa escala convierte la frecuencia de lanzamiento en una parte esencial de la propuesta: no bastaría con desarrollar el satélite, también habría que sostener un ritmo de vuelos excepcionalmente alto.
Plazos, lanzamientos y pruebas pendientes
Cowboy Space apunta a realizar el primer vuelo de Big Iron en 2028. La compañía todavía construye y prueba sus motores Clydesdale, un paso previo a cualquier lanzamiento del vehículo completo. La fecha representa el calendario que la empresa espera cumplir y no confirma que el cohete ya esté listo para volar.
Para desplegar Stampede, Cowboy Space prevé lanzar varias veces al día desde complejos que denomina Trailheads. Bhatt dijo que cada complejo probablemente tendría cuatro plataformas de lanzamiento activas, aunque la empresa aún no ha anunciado dónde piensa establecerlos. Sin ubicaciones confirmadas ni vuelos del nuevo cohete, el ritmo anunciado describe una meta operativa futura, no una cadencia de lanzamientos que la compañía ya haya demostrado.
Big Iron también podría transportar cargas de clientes mediante un servicio llamado Big Iron Express, anunciado por Bhatt hacia el final de la presentación. La iniciativa amplía el propósito del cohete más allá del despliegue de los satélites propios de Stampede, pero la información divulgada no incluye fechas de servicio, precios ni detalles sobre qué cargas aceptarían. De momento, el anuncio confirma la intención comercial, no la disponibilidad de vuelos para clientes.
La compañía ya opera un satélite, Reason-1, que despegó el 1 de octubre en la misión Transporter-18 de compartición de cargas de SpaceX. Cowboy Space señaló el 28 de septiembre que su objetivo es demostrar la transmisión de energía mediante un láser de alta potencia entre la órbita terrestre baja y un receptor en tierra. La empresa considera que dominar los sistemas ópticos entre el espacio y la Tierra forma parte del camino hacia sus centros de datos orbitales, pero Reason-1 no es uno de los satélites Big Iron.
La diferencia entre esa demostración y Stampede es sustancial: Reason-1 prueba una tecnología de transmisión de energía, mientras que la constelación propuesta requeriría fabricar, lanzar y operar miles de satélites con capacidad de cómputo. Cowboy Space, fundada en 2024 como la empresa de transmisión de energía Aetherflux, presenta así una hoja de ruta que conecta su actividad actual con un sistema orbital mucho mayor. El primer vuelo de Big Iron y las pruebas de sus motores serán hitos para evaluar cuánto de esa ambición puede pasar del anuncio a la operación.
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