Por Canuto  

CoreWeave y Leidos anunciaron una colaboración para instalar una plataforma de inteligencia artificial dentro de instalaciones clasificadas de Estados Unidos. El proyecto busca atender a agencias de espionaje y al Pentágono, aunque todavía depende de contratos definitivos.
***

  • La plataforma se instalaría en SCIFs, instalaciones selladas donde se almacena y analiza inteligencia clasificada.
  • Leidos aportará la acreditación, la arquitectura segura, las operaciones cibernéticas y la integración de misiones.
  • CoreWeave pretende diversificar una cartera concentrada en grandes laboratorios de IA, pero el acuerdo aún no está cerrado.

 


CoreWeave y Leidos anunciaron una colaboración para llevar una plataforma de inteligencia artificial a entornos clasificados del Gobierno de Estados Unidos. El proyecto apunta a las agencias de espionaje y al Departamento de Guerra, nombre utilizado actualmente para referirse al Pentágono.

La propuesta contempla instalar la plataforma de CoreWeave dentro de las Instalaciones de Información Sensible Compartimentada, conocidas como SCIFs. Estas habitaciones selladas se utilizan para almacenar, proteger y analizar información de inteligencia clasificada.

CoreWeave alquila actualmente GPU de alta gama a algunos de los laboratorios de inteligencia artificial más grandes. Con el nuevo acuerdo, la compañía busca ejecutar ese mismo tipo de infraestructura dentro de instalaciones donde el acceso, el personal y los sistemas están sujetos a controles mucho más estrictos.

Ambas empresas describen la iniciativa como una capacidad de IA soberana. En términos operativos, se trata del mismo conjunto tecnológico que CoreWeave ofrece a clientes comerciales, pero reconstruido para cumplir con las reglas del trabajo clasificado.

Según The Next Web, el anuncio se realizó el jueves y todavía no representa un contrato definitivo. El expediente de CoreWeave indica que el despliegue dependerá de acuerdos finales, de los requisitos de cada misión y de las prioridades de las asignaciones presupuestarias federales.

Qué servicios planean ofrecer

La colaboración contempla una nube clasificada para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Esa infraestructura permitiría procesar información dentro de instalaciones autorizadas, sin trasladar los datos a una región comercial común.

La oferta también incluiría herramientas para fusionar inteligencia, explotar imágenes y apoyar la toma de decisiones. Estas funciones buscan ayudar a los analistas a combinar distintas fuentes de información y extraer conclusiones con asistencia de modelos de IA.

Otro componente estaría enfocado en la seguridad mediante rangos cibernéticos. Esos entornos permitirían realizar simulacros de ataques impulsados por inteligencia artificial y evaluar la capacidad de respuesta de los equipos antes de enfrentar incidentes reales.

El plan incluye además datos sintéticos y gemelos digitales para el entrenamiento. Los datos sintéticos pueden servir para desarrollar modelos sin exponer directamente información sensible, mientras que los gemelos digitales permiten representar sistemas o escenarios para realizar pruebas controladas.

La última pieza conectaría la nube central con unidades desplegadas que operan de manera desconectada en el campo. Esta capacidad resulta importante para equipos que no pueden depender de una conexión continua con la infraestructura principal o con internet público.

La acreditación es el principal desafío

El reto central del proyecto no está necesariamente en conseguir los chips. La dificultad se encuentra en obtener la autorización necesaria para que el hardware, el software, los datos y las personas puedan operar dentro de un entorno clasificado.

Una nube comercial suele funcionar con regiones de gran escala, capacidad elástica y clientes que acceden a sus recursos mediante internet. Las operaciones clasificadas requieren un modelo opuesto, con instalaciones autorizadas, controles físicos y redes aisladas.

El hardware debe ubicarse en un lugar aprobado para manejar los datos correspondientes. También tiene que ser administrado por personal autorizado y permanecer desconectado de la internet pública cuando las exigencias de seguridad así lo determinen.

La auditoría y la gobernanza de los modelos deben formar parte de la arquitectura desde el inicio. No se pueden añadir como una capa posterior después de construir una nube comercial pensada para compartir recursos entre clientes con necesidades distintas.

Según The Next Web, esta diferencia explica por qué una agencia no puede simplemente alquilar una parte de una región ordinaria de nube. También ayuda a entender la participación de Leidos, que asumirá tareas de acreditación, arquitectura segura, operaciones cibernéticas e integración con las misiones.

El papel de Leidos y la estrategia de CoreWeave

Leidos aporta experiencia y escala para trabajar con clientes gubernamentales. La compañía reportó aproximadamente USD $17.200 millones en ingresos el año pasado y cuenta con más de 50.000 empleados.

Jason O’Connor, presidente de Leidos Intelligence, describió el acuerdo como “la próxima evolución de la tecnología de misión”. También habló de “cómputo de IA soberano a gran escala, seguro por diseño”.

Sachin Jain, director operativo de CoreWeave, afirmó que los equipos federales necesitan “plataformas seguras y escalables” para poner a trabajar la inteligencia artificial. Añadió que la empresa pretende extender las herramientas ofrecidas a los grandes laboratorios de IA hacia entornos gubernamentales altamente seguros.

Para CoreWeave, el negocio federal puede reducir la concentración de clientes que caracteriza su crecimiento reciente. La compañía se expandió alquilando capacidad a un grupo reducido de grandes empresas tecnológicas y laboratorios especializados.

CoreWeave reportó ingresos de USD $2.080 millones durante el primer trimestre, un aumento del 112% frente al mismo periodo del año anterior. Su cartera de pedidos alcanza USD $99.400 millones, con compromisos importantes como uno de USD $21.000 millones con Meta y un acuerdo multianual con Anthropic.

Una expansión con contratos todavía pendientes

La entrada en el sector de inteligencia y defensa podría ofrecer a CoreWeave una fuente adicional de demanda. Vender servicios a agencias de espionaje y organizaciones militares también puede ayudar a equilibrar su exposición a unos pocos clientes comerciales.

La empresa lanzó el año pasado un brazo federal dedicado. Esa unidad se orienta a cumplir con FedRAMP y con otras aprobaciones necesarias para vender tecnología a distintas dependencias del Gobierno estadounidense.

CoreWeave no está sola en la búsqueda de esos presupuestos. La competencia incluye a empresas emergentes de ciberseguridad militar y a fabricantes de chips que suministran supercomputadoras para las fuerzas armadas.

Washington también está consolidando sus contratos de software. En ese contexto, la búsqueda de capacidades de IA soberana se extiende más allá de este acuerdo y alcanza iniciativas militares de inteligencia artificial en Europa.

Sin embargo, el anuncio todavía tiene un alcance preliminar. El archivo de CoreWeave señala que deben firmarse acuerdos definitivos y que el despliegue avanzará según las necesidades de cada misión y las prioridades presupuestarias federales.

La capacidad disponible y sus límites físicos

CoreWeave superó 1 GW de potencia activa durante el primer trimestre. Además, la empresa ha contratado más de 3,5 GW de capacidad, una escala que refleja la intensidad energética de los centros de datos dedicados al entrenamiento y la ejecución de modelos de IA.

Michael Intrator, director ejecutivo de CoreWeave, afirma que la compañía avanza hacia más de 8 GW para 2030. La cifra muestra la ambición de crecimiento de la empresa en un mercado que demanda cada vez más infraestructura especializada.

La porción clasificada de ese negocio sería pequeña en comparación con la capacidad total proyectada. El límite principal no estaría en la cantidad de megavatios disponibles, sino en los lugares donde una instalación autorizada puede albergar legalmente un rack.

Esta restricción modifica la lógica habitual de expansión de una nube comercial. En vez de instalar servidores únicamente donde exista energía y conectividad, el proveedor debe considerar acreditaciones, controles físicos, personal habilitado y reglas específicas para cada misión.

Por ahora, CoreWeave y Leidos han presentado una hoja de ruta, no un despliegue completamente contratado. El proyecto confirma el interés del Gobierno estadounidense por utilizar IA dentro de infraestructuras soberanas, aunque su ejecución dependerá de autorizaciones y decisiones presupuestarias futuras.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín