El crecimiento acelerado de la computación de inteligencia artificial podría multiplicar por cuatro el consumo eléctrico de los centros de datos en Estados Unidos para 2035, con fuertes presiones sobre redes ya congestionadas.
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- BloombergNEF estima que los centros de datos podrían consumir una quinta parte de la electricidad generada en Estados Unidos para 2035.
- La capacidad global de estos complejos podría acercarse a 200 gigavatios, impulsada por la capacitación y la inferencia de modelos de IA.
- PJM y ERCOT enfrentarían una presión creciente, mientras el desequilibrio entre oferta y demanda ya elevó los precios de la electricidad un 76%.
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Los centros de datos en EE. UU. podrían consumir 4 veces más electricidad para 2035.
La IA está detrás de este aumento masivo.
Se estima que estos centros representen el 20% del consumo eléctrico del país.
Esto implicaría una carga de 1.935 TWh de nueva… pic.twitter.com/4JHWDdMM8P
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 21, 2026
La expansión de la inteligencia artificial está transformando la demanda energética de Estados Unidos. Los centros de datos podrían utilizar una quinta parte de toda la electricidad generada en el país para 2035, según una nueva proyección de BloombergNEF citada por TechCrunch.
La estimación representa cuatro veces el consumo actual del sector. El aumento refleja el crecimiento de los sistemas de IA, que requieren grandes instalaciones llenas de servidores especializados para entrenar modelos y ejecutar sus respuestas.
La IA impulsa una nueva ola de consumo eléctrico
BloombergNEF prevé que la capacidad de los centros de datos se acerque a 200 gigavatios durante la próxima década. Esa expansión dependerá principalmente del avance de la computación asociada con la inteligencia artificial.
Casi la mitad de la capacidad proyectada se destinará a la capacitación y la inferencia de modelos. La capacitación permite desarrollar sistemas de IA, mientras la inferencia corresponde al procesamiento de las solicitudes que realizan los usuarios.
La mayor parte de esa capacidad continuará concentrada en Estados Unidos. Para 2033, el país albergaría el 64% de los chips de IA medidos según la demanda de energía, de acuerdo con la previsión incluida en el informe.
La concentración estadounidense no elimina el crecimiento en otras regiones. Si la adopción de la IA mantiene una trayectoria agresiva, los centros de datos crearán 1.935 teravatios-hora de nueva demanda eléctrica mundial para 2033.
Ese volumen sería casi equivalente a la electricidad que India utiliza en un año. La comparación ilustra la magnitud de la infraestructura necesaria para sostener el desarrollo de modelos, servicios y aplicaciones de inteligencia artificial.
Las proyecciones del mercado siguen aumentando
La nueva estimación de BloombergNEF para 2035 es 83% más alta que la previsión publicada por la consultora en diciembre. El ajuste muestra que el despliegue de centros de datos avanza con mayor rapidez de la esperada.
Otras organizaciones del sector eléctrico también han revisado sus pronósticos. EPRI, una organización sin fines de lucro de la industria eléctrica, duplicó su estimación para 2024.
El pronóstico de S&P aumentó más de un tercio entre octubre y abril. Esas revisiones reflejan la velocidad con que se construyen nuevos centros de datos en distintas partes de Estados Unidos.
Las cifras podrían resultar conservadoras si la demanda de servicios de IA supera las expectativas actuales. El artículo fuente señala que algunas previsiones anteriores ya quedaron rezagadas frente al ritmo de desarrollo observado.
La incertidumbre no solo depende de cuántos modelos se construyan. También influye la cantidad de usuarios, la complejidad de las tareas, la eficiencia de los chips y el número de consultas procesadas por los sistemas de IA.
Las redes eléctricas enfrentan una presión creciente
La mayoría de los nuevos centros de datos se conectará a redes que ya operan bajo una presión considerable. Esa situación podría complicar los proyectos de expansión y aumentar la competencia por la capacidad disponible.
La Interconexión PJM, que se extiende desde Virginia hasta Illinois, podría destinar 34% de su electricidad a los centros de datos durante la próxima década. PJM ya alberga una gran cantidad de estas instalaciones en Estados Unidos.
El sistema también ha tenido dificultades para responder a las solicitudes de conexión de grandes generadores y grandes consumidores. La congestión afecta tanto a los proyectos que producen electricidad como a las instalaciones que necesitan consumirla.
PJM detuvo durante cuatro años las solicitudes para que nuevas fuentes de generación se conectaran a la red. La decisión colocó al operador en una posición precaria mientras la demanda continuaba aumentando.
La organización reabrió la cola para nuevas fuentes de generación en abril. Sin embargo, la gravedad del problema llevó a American Electric Power, una empresa de servicios públicos, a amenazar con retirarse de la interconexión.
PJM y ERCOT concentran parte del riesgo
La presión también se extiende a ERCOT, el sistema que cubre la mayor parte de Texas. BloombergNEF calcula que los centros de datos podrían representar 22% de su capacidad de generación durante la próxima década.
Estas cifras muestran que el impacto no se distribuye de manera uniforme entre todas las redes. Las regiones que concentran instalaciones de computación avanzada enfrentarán mayores exigencias para producir, transportar y reservar electricidad.
El desequilibrio entre la oferta y la demanda ya tuvo consecuencias en los precios. El costo de la electricidad aumentó 76% durante el último año, según el contenido citado en el informe.
La subida de precios puede afectar a los hogares, a las empresas industriales y a los propios operadores de centros de datos. También puede modificar la ubicación de nuevos proyectos, especialmente cuando las compañías comparan el acceso a la energía con los costos de construir infraestructura.
A pesar de la congestión, los centros de datos continúan buscando conexiones a PJM. Estas instalaciones representaron 38% de los cargos en la subasta de capacidad más reciente del administrador de la red.
Una carrera global con costos de infraestructura
Estados Unidos concentra la mayor parte de la computación de IA proyectada, pero los centros de datos seguirán creciendo en otros lugares. La expansión global responde a la necesidad de acercar los servicios a usuarios, empresas y mercados regionales.
El aumento de la demanda también plantea un desafío para las redes eléctricas fuera de Estados Unidos. La nueva carga mundial prevista para 2033 sería comparable al consumo anual de una de las economías más grandes del planeta.
La infraestructura energética se convierte así en un factor central para la industria de la IA. La disponibilidad de electricidad puede determinar qué proyectos avanzan, cuáles se retrasan y dónde se instalan nuevas capacidades de cómputo.
Los centros de datos requieren más que servidores y chips. También necesitan conexiones de alta capacidad, sistemas de refrigeración y una red capaz de entregar electricidad de forma constante, incluso durante periodos de demanda elevada.
El crecimiento del sector puede generar oportunidades para empresas de energía, fabricantes de equipos y desarrolladores de infraestructura. Al mismo tiempo, eleva el riesgo de congestión, aumentos de tarifas y conflictos por el acceso a la capacidad eléctrica.
El desafío para la expansión de la IA
La evolución de la inteligencia artificial dependerá en parte de la capacidad de los sistemas eléctricos para acompañar el crecimiento de la computación. Una red insuficiente puede convertirse en un límite práctico para los nuevos modelos y servicios.
Las revisiones de BloombergNEF, EPRI y S&P sugieren que el mercado todavía ajusta sus expectativas. Cada actualización incorpora la velocidad de construcción de centros de datos y el aumento de la demanda asociada con los modelos de IA.
El problema combina una expansión rápida con procesos de interconexión que pueden tardar años. Esa diferencia entre la velocidad tecnológica y la planificación eléctrica explica parte de la tensión que enfrentan operadores como PJM.
La presión sobre los precios también introduce una dimensión económica. El crecimiento de la IA puede impulsar inversiones y productividad, pero sus costos energéticos podrían distribuirse entre consumidores y empresas si las redes no se expanden con suficiente rapidez.
Para 2035, el debate ya no se limitará al rendimiento de los chips o al tamaño de los modelos. La pregunta central será si la infraestructura eléctrica puede sostener una industria que, según las proyecciones actuales, cuadruplicará su consumo en Estados Unidos.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
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