Por Canuto  

Un tribunal federal de apelaciones abrió la puerta para que ocho víctimas de robos de criptomonedas demanden a Binance en Estados Unidos, al concluir que no pueden ser obligadas a arbitrar bajo términos que nunca firmaron.
***

  • El Undécimo Circuito ordenó dejar sin efecto el arbitraje impuesto por un tribunal de Florida.
  • Los demandantes sostienen que los fondos robados fueron transferidos a través de Binance, aunque el exchange puede cuestionar esas acusaciones durante el proceso.
  • La demanda invoca RICO y podría contemplar una indemnización triple si las víctimas ganan el juicio.


Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos abrió una vía judicial para que ocho víctimas de robos de criptomonedas demanden a Binance por los fondos sustraídos de sus carteras. El Undécimo Circuito rechazó el intento del exchange de enviar el caso a arbitraje bajo unas condiciones que los demandantes sostienen que nunca aceptaron, y ordenó a un tribunal de Florida corregir esa decisión.

La resolución no determina todavía que Binance sea responsable por los robos ni concede una indemnización a las víctimas. Su alcance inmediato es procesal, pero resulta relevante porque permite que el litigio avance ante los tribunales y evita, por ahora, que los afectados deban defender sus reclamos individualmente en un arbitraje en Hong Kong.

El fallo sobre los términos de Binance

Ocho víctimas presentaron demandas colectivas propuestas contra Binance Holdings, BAM Trading Services, la empresa que opera Binance.US, y el fundador Changpeng Zhao. Según las denuncias, ninguna de las personas demandantes tuvo una cuenta en Binance ni aceptó sus condiciones de uso. Los demandantes alegan además que los delincuentes transfirieron y blanquearon a través del exchange las ganancias obtenidas de los robos.

Los reclamos incluyen presuntas violaciones de la Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado, conocida como RICO, además de acusaciones por conversión y supuestos incumplimientos de las leyes de protección al consumidor de California y Massachusetts. Los demandantes también sostienen que Binance operaba un negocio de transferencia de dinero sin licencia y que desatendió obligaciones previstas en la Ley de Secreto Bancario.

En Estados Unidos, esa ley exige que determinadas instituciones financieras identifiquen y reporten transacciones sospechosas a las autoridades correspondientes. La teoría de los demandantes sostiene que la falta de controles adecuados habría permitido que los fondos robados circularan por la plataforma, aunque esas acusaciones todavía deberán resolverse durante el proceso civil.

Un juez del Distrito Sur de Florida había enviado el litigio a arbitraje mediante la doctrina del impedimento equitativo. Esa doctrina puede extender una cláusula arbitral a personas que no firmaron el contrato cuando, bajo ciertas circunstancias, se considera que obtuvieron un beneficio del acuerdo, pero la sala de tres jueces concluyó que el tribunal inferior interpretó de forma equivocada las denuncias.

De acuerdo con la orden del Undécimo Circuito, las reclamaciones se apoyan en un deber impuesto por la ley y no en las condiciones contractuales de Binance. Por esa razón, el hecho de que los demandantes se relacionaran indirectamente con servicios del exchange no bastaba para obligarlos a aceptar un mecanismo de resolución que nunca suscribieron.

Por qué el mandamus fue decisivo

El tribunal de apelaciones concedió un auto de mandamus, un recurso extraordinario que ordena a un tribunal inferior corregir un error manifiesto. La herramienta procesal cobró importancia porque la legislación federal restringe la posibilidad de apelar directamente las órdenes que imponen un arbitraje obligatorio.

Las víctimas habían pasado aproximadamente dos años litigando sobre el foro adecuado para sus reclamos. La sala señaló además que existían pruebas de que los demandantes podían perder reclamaciones relevantes y afrontar costos irrazonables si debían participar en un arbitraje celebrado en el extranjero, circunstancia que reforzó la necesidad de intervenir.

David Silver, fundador del bufete Silver Miller y abogado de las víctimas, afirmó que Binance les indicó que debían acudir a un arbitraje en Hong Kong, de manera individual y caso por caso. Silver resumió la posición de sus clientes al señalar: "Un contrato que nunca firmaste no debería impedirte acudir a los tribunales".

La disputa ilustra una tensión frecuente en el sector de los exchanges: las plataformas buscan aplicar sus condiciones de servicio para canalizar controversias hacia el arbitraje, mientras los usuarios afectados cuestionan que esos términos alcancen a personas que nunca abrieron una cuenta. El fallo no elimina las cláusulas de arbitraje de Binance, pero limita su aplicación frente a estos demandantes concretos.

El antecedente regulatorio de Binance

Las acusaciones sobre controles contra el lavado de dinero tienen como contexto un antecedente penal reconocido por la propia compañía. En noviembre de 2023, Binance se declaró culpable de violar la Ley de Secreto Bancario y de operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia, por lo que pagó más de USD 4.000 millones para resolver la investigación del Departamento de Justicia.

Los fiscales sostuvieron entonces que Binance nunca había enviado un informe de actividades sospechosas a la Red de Control de Delitos Financieros, conocida como FinCEN. Ese historial no prueba por sí mismo las acusaciones civiles de las ocho víctimas, pero forma parte del contexto que los demandantes utilizan para argumentar que el exchange tenía deficiencias relevantes en sus controles.

Zhao también se declaró culpable de no haber establecido un programa adecuado contra el lavado de dinero y cumplió cuatro meses de prisión en 2024. Su caso y el acuerdo penal de Binance constituyen hechos separados del nuevo litigio civil, aunque podrían influir en la manera en que las partes presenten ante el tribunal los antecedentes de cumplimiento de la plataforma.

Las víctimas argumentan que los fondos robados pueden moverse con rapidez, lo que dificulta perseguir directamente a los autores de los ataques. Esa alegación explica por qué los afectados dirigen sus esfuerzos contra exchanges que, según sostienen, fueron utilizados para transferir o blanquear las ganancias.

Qué puede ocurrir ahora

El caso regresará al Distrito Sur de Florida, donde la demanda civil basada en RICO podrá continuar sin la orden de arbitraje que había impuesto el juez. La ley contempla una indemnización triple para los demandantes que logren demostrar sus reclamaciones, aunque el monto final dependería de las pruebas, de las decisiones procesales posteriores y del resultado del juicio.

El fallo tampoco garantiza que la demanda colectiva obtenga certificación ni que las víctimas recuperen sus fondos. Binance todavía podrá disputar los hechos, la jurisdicción, la relación causal entre sus operaciones y las pérdidas, además de cualquier otro elemento necesario para establecer responsabilidad bajo RICO, conversión o las leyes de protección al consumidor.

La cuestión podría adquirir una dimensión más amplia si otros tribunales de apelaciones deben pronunciarse sobre el alcance de las cláusulas arbitrales de los exchanges frente a personas que no son clientes. Por ahora, la decisión del Undécimo Circuito establece que una plataforma no puede convertir automáticamente sus términos de uso en una barrera judicial para víctimas que afirman no haberlos firmado.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín