Amazon cerrará Mechanical Turk el 30 de septiembre de 2026, poniendo fin a una plataforma que durante dos décadas conectó empresas con trabajadores para completar microtareas digitales y de entrenamiento de datos. El anuncio llega después de que el servicio dejara de aceptar nuevos clientes el 30 de julio y mientras otros proveedores compiten por el mercado de preparación de datos para inteligencia artificial.
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- Amazon anunció que Mechanical Turk dejará de operar el 30 de septiembre de 2026.
- La plataforma, lanzada en 2005, ofrecía tareas de etiquetado de datos, transcripción y encuestas por pocos centavos.
- El servicio había dejado de aceptar nuevos clientes el 30 de julio, mientras Scale AI, Mercor y Prolific compiten por el mercado de datos para entrenar inteligencia artificial.
Amazon anunció que cerrará Mechanical Turk el 30 de septiembre de 2026. La compañía comunicó la decisión mediante un aviso publicado en el sitio web de la plataforma, donde señaló que el servicio cerrará permanentemente en esa fecha. El anuncio marca el final de uno de los mercados digitales de microtareas más conocidos, utilizado durante años para delegar en personas trabajos que los sistemas informáticos todavía no resolvían con suficiente confiabilidad.
Mechanical Turk funcionaba como un punto de encuentro entre empresas y trabajadores remotos. Las compañías publicaban pequeños encargos digitales, conocidos formalmente como Tareas de Inteligencia Humana, mientras los participantes elegían actividades disponibles y recibían pagos que con frecuencia llegaban apenas a unos pocos centavos por tarea, según la información citada por CNBC.
Dos décadas de microtareas digitales
Amazon lanzó Mechanical Turk en 2005, en una etapa en la que el desarrollo de la inteligencia artificial aún dependía ampliamente de la intervención humana para resolver tareas ambiguas. El servicio permitía solicitar actividades como etiquetado de datos, transcripción de audio o video y realización de encuestas, trabajos pequeños en apariencia, pero útiles para organizar información y preparar procesos automatizados.
Jeff Bezos, fundador de Amazon, fue asociado con la expresión “inteligencia artificial artificial” para describir la lógica central del servicio: cuando una computadora no podía completar una tarea de forma confiable, una persona intervenía detrás de la interfaz. Esa combinación convirtió a Mechanical Turk en una infraestructura temprana para distribuir trabajo digital, mucho antes de que el entrenamiento de modelos de IA se transformara en una industria de alto crecimiento.
La plataforma llegó a contar con una amplia base de trabajadores y ofrecía la posibilidad de acceder a tareas desde casa. El modelo también quedó asociado con pagos reducidos, alta fragmentación laboral y una relación desigual entre quienes publicaban los encargos y quienes los completaban. No se dispone aquí de una fuente suficientemente sólida para confirmar la cifra de más de 500.000 trabajadores.
Para los trabajadores, la principal ventaja consistía en la flexibilidad y el acceso remoto, no necesariamente en el valor individual de cada encargo. Algunas personas combinaban Mechanical Turk con otras fuentes de ingresos, mientras que otras llegaron a convertirlo en una ocupación principal, una dependencia que ahora vuelve más urgente la búsqueda de plataformas alternativas.
Una plataforma en declive
La decisión de Amazon no tomó completamente por sorpresa a la comunidad de usuarios. El 30 de julio de 2026, la empresa dejó de aceptar nuevos clientes de Mechanical Turk, una medida que muchos trabajadores interpretaron como una señal de que el servicio se aproximaba a su cierre definitivo. Amazon indicó entonces que los clientes existentes no se verían afectados por ese cambio.
Krista Pawloski, trabajadora de datos y organizadora de Turkopticon, un grupo de defensa de los trabajadores de datos, describió la plataforma como un servicio que había estado “en declive” durante los últimos años. Según su explicación, Amazon parecía dedicar menos recursos a mejorar el producto justo cuando aparecían nuevas empresas especializadas en reclutar personas para etiquetar datos y entrenar sistemas de inteligencia artificial.
Pawloski comenzó a utilizar Mechanical Turk en 2008 y, en 2012, terminó convirtiéndolo en su trabajo principal. La organizadora explicó que la plataforma ofrecía una fuente de ingresos remotos y flexibles para una amplia variedad de personas, pero añadió que algunos usuarios todavía trabajan allí a tiempo completo y ahora enfrentan una preocupación concreta por su futuro económico.
“Hay algunas personas que todavía lo hacen a tiempo completo”, dijo Pawloski, de acuerdo con la información publicada por CNBC. “Ahora están preocupadas”. La declaración pone el foco en una consecuencia laboral del cierre que puede quedar opacada por la dimensión tecnológica del anuncio: para ciertos usuarios, Mechanical Turk no era únicamente un experimento de colaboración digital, sino una herramienta cotidiana para obtener ingresos.
La competencia por los datos para la IA
El cierre ocurre mientras los modelos de inteligencia artificial avanzan y el mercado de preparación de datos atrae a una nueva generación de compañías. Scale AI, Mercor y Prolific aparecen entre los servicios que han ingresado con fuerza en este espacio, reclutando trabajadores para tareas relacionadas con el entrenamiento y la evaluación de sistemas de IA.
La diferencia no está solamente en la existencia de microtareas, sino en la creciente importancia estratégica de los datos que las alimentan. El etiquetado de imágenes, la transcripción, las encuestas y otras labores humanas pueden ayudar a estructurar información utilizada por modelos automatizados, aunque el crecimiento de estas herramientas también ha elevado las exigencias sobre calidad, supervisión y consistencia.
Empresas de seguros y viajes que todavía utilizaban Mechanical Turk ya buscan servicios alternativos antes de la fecha de clausura, según Pawloski. Ese movimiento anticipado sugiere que los clientes no esperarán hasta septiembre de 2026 para reorganizar sus procesos, especialmente si necesitan mantener flujos de etiquetado, verificación o recopilación de información sin interrupciones.
Para los trabajadores, la aparición de competidores puede abrir nuevas oportunidades, pero no garantiza que las condiciones sean equivalentes. Cada plataforma puede establecer distintos requisitos, métodos de selección, sistemas de evaluación y niveles de pago, por lo que el traslado de usuarios y clientes no representa necesariamente una continuidad automática del modelo que existía en Mechanical Turk.
El desafío de la calidad humana
La plataforma también enfrentó cuestionamientos sobre la calidad del trabajo realizado. Un análisis citado en publicaciones recientes estimó que entre el 33% y el 46% de los trabajadores de Mechanical Turk utilizaban herramientas de IA para completar algunas tareas. La cifra debe interpretarse como una estimación y plantea dudas sobre la confiabilidad de los resultados entregados a las empresas.
El dato resulta especialmente relevante porque Mechanical Turk nació precisamente para resolver problemas que las computadoras aún no podían manejar de manera fiable. Si una parte de los participantes recurría a sistemas automatizados para cumplir encargos, la frontera entre trabajo humano y generación artificial comenzaba a diluirse dentro de una plataforma diseñada alrededor de esa distinción.
El uso de IA por parte de los trabajadores también podía afectar los procesos de entrenamiento y evaluación. Cuando una empresa contrata respuestas humanas para mejorar un modelo, espera obtener criterios, interpretaciones o verificaciones producidas por personas; si esas respuestas proceden de otro sistema automatizado, el material puede introducir errores o retroalimentar defectos en el desarrollo de nuevos modelos.
Ese problema no explica por sí solo el cierre anunciado por Amazon. El aviso de la compañía confirma la fecha de clausura, pero no establece que la utilización de IA por parte de trabajadores sea la causa del cierre. Aun así, el fenómeno ayuda a entender por qué el mercado de datos exige mecanismos más especializados, capaces de controlar quién realiza cada tarea, cómo se valida el resultado y qué nivel de participación automatizada se permite.
Qué representa el cierre
Mechanical Turk fue uno de los primeros ejemplos visibles de cómo internet podía convertir tareas pequeñas y dispersas en un mercado laboral global. Su modelo anticipó prácticas que hoy son habituales en la economía de datos, desde la clasificación de contenidos hasta la preparación de conjuntos utilizados por herramientas de inteligencia artificial.
El cierre no elimina la necesidad de trabajo humano en el desarrollo de sistemas automatizados. Más bien, muestra que la demanda está migrando hacia proveedores que compiten con procesos más recientes, mientras Amazon concentra sus decisiones de servicio en función de la evolución de su oferta y de la utilidad que cada plataforma conserva dentro de su estrategia.
Para los clientes que aún dependen de Mechanical Turk, el calendario ofrece tiempo para migrar operaciones antes del 30 de septiembre de 2026. Para los trabajadores, en cambio, el anuncio abre una etapa de incertidumbre, porque deberán identificar alternativas en un mercado donde también cambian rápidamente las herramientas, los criterios de contratación y la forma en que la IA participa en las tareas.
La historia de Mechanical Turk comenzó con la promesa de utilizar personas para cubrir las limitaciones de las máquinas, pero termina cuando las máquinas transforman incluso el trabajo humano encargado de corregirlas. Esa paradoja resume el cambio de una economía digital que ahora busca datos más especializados, procesos más controlados y nuevas formas de combinar inteligencia humana e inteligencia artificial.
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