Por Canuto  

El acceso a la electricidad y la escasez de trabajadores especializados se perfilan como los principales obstáculos para construir centros de datos al ritmo que exige la expansión de la inteligencia artificial.
***

  • Ejecutivos del sector señalan la energía y la mano de obra calificada como restricciones centrales para desplegar infraestructura de IA.
  • NTT Data enfrenta plazos de hasta 42 semanas para conseguir equipos, mientras que el costo de alimentar un centro de datos puede llegar a USD $3.000 millones en Estados Unidos.
  • Brookfield prevé que la demanda superará la oferta durante el resto de la década y más allá, pero advierte sobre las dificultades de ejecución y el rechazo social.


Energía y talento frenan la expansión de los centros de datos para IA

La construcción enfrenta límites concretos

La expansión de la inteligencia artificial depende de una infraestructura física que no crece al mismo ritmo que la demanda de capacidad computacional. Ejecutivos de empresas de centros de datos señalaron que conseguir electricidad y trabajadores especializados se ha vuelto más difícil, incluso cuando las compañías tecnológicas compiten por ampliar sus instalaciones. El diagnóstico se expuso en el Bloomberg New Economy Forum, que se celebra del 13 al 15 de octubre en Nueva Delhi, y apunta a obstáculos que van más allá de la disponibilidad de chips.

Abhijit Dubey, director ejecutivo de NTT Data Inc., describió la falta de talento como un cuello de botella poco visible para el público. Mencionó perfiles de electricidad, diseño y construcción, necesarios para levantar y operar instalaciones de gran escala, y sostuvo que la contratación de esos especialistas limita la velocidad de los proyectos. Su advertencia pone el foco en una parte menos llamativa del auge de la IA: detrás de los sistemas informáticos hay obras, redes eléctricas y equipos humanos que deben coincidir en el tiempo.

Dubey afirmó que la remuneración de un electricista en Estados Unidos ronda actualmente los USD $200.000. La cifra, tal como la presentó el ejecutivo, ilustra la presión por contratar personal en un mercado donde las obras de infraestructura requieren conocimientos técnicos específicos. La escasez no se reduce a conseguir trabajadores para instalar equipos: también involucra tareas de diseño y construcción, por lo que la falta de capacidad en cualquiera de esas áreas puede demorar el avance de una instalación completa.

NTT Data, una de las mayores operadoras de centros de datos del mundo, tiene dificultades para incorporar capacidad de IA con la rapidez necesaria para responder a la demanda. Dubey agregó que conseguir el equipo adecuado puede tomar hasta 42 semanas, un plazo que complica la coordinación entre suministros y trabajos de construcción. Cuando los equipos tardan en llegar y, al mismo tiempo, escasean los especialistas, contar con financiamiento no garantiza que un proyecto pueda entrar en operación en la fecha prevista.

La electricidad gana peso frente a los chips

En las primeras etapas de la construcción de centros de datos para IA, la disponibilidad de chips avanzados de Nvidia Corp. era una de las principales limitaciones, según el reporte de Bloomberg. Ahora, el acceso a la electricidad adquiere un peso creciente en la planificación de nuevas instalaciones. El cambio refleja que la carrera tecnológica no depende únicamente de adquirir procesadores: también exige asegurar la energía necesaria para alimentar las máquinas que entrenan y ejecutan modelos cada vez más capaces.

El costo de alimentar un centro de datos en Estados Unidos puede llegar a USD $3.000 millones, informó Bloomberg News. La cifra muestra la dimensión financiera del componente eléctrico, aunque no resuelve por sí sola el problema de acceso a la energía ni los plazos para conectar y poner en marcha una instalación. Para los operadores, asegurar potencia suficiente se vuelve una condición central de la expansión, junto con la disponibilidad de terrenos, equipos y trabajadores que puedan completar las obras.

Dubey sostuvo que el capital no es el principal problema para el sector. Esa evaluación coincide con el interés de inversionistas por los centros de datos, pero no significa que el dinero elimine las dificultades materiales que describen los operadores. Si faltan equipos, electricistas o acceso a electricidad, una inversión comprometida puede no traducirse de inmediato en capacidad disponible; esa diferencia entre recursos financieros y ejecución es uno de los riesgos prácticos del auge de infraestructura.

Connor Teskey, director ejecutivo de Brookfield Asset Management, calificó los centros de datos como una gran oportunidad de inversión, aunque dijo que su empresa es muy selectiva ante las dificultades para construir esa infraestructura. También sostuvo que la demanda superará la oferta hasta el final de esta década y más allá. Su pronóstico sugiere que el desfase no sería necesariamente breve, pero el ritmo real de expansión dependerá de la capacidad de llevar los proyectos desde los anuncios y contratos hasta instalaciones operativas.

Contratos, ejecución y respuesta social

Teskey diferenció la construcción de infraestructura de las preocupaciones sobre acuerdos circulares entre compañías de IA, que algunos críticos presentan como indicios de una burbuja. Según el ejecutivo, la gran mayoría de los proyectos en construcción cuenta con contratos de largo plazo bajo el esquema take-or-pay, con contrapartes corporativas de alta calidad crediticia. Ese tipo de acuerdo obliga al cliente a pagar por la capacidad contratada incluso si no utiliza todo el servicio, una estructura que, de acuerdo con su argumento, ofrece respaldo contractual a las inversiones.

El ejecutivo de Brookfield señaló que los principales respaldos de esa construcción son grandes hiperescaladores de Estados Unidos y Asia. La presencia de esos clientes ayuda a explicar por qué la inversión en centros de datos mantiene atractivo para empresas como Brookfield, pero no elimina las restricciones que aparecen al ejecutar cada proyecto. Teskey resumió el obstáculo en la capacidad de sacar las obras adelante: la demanda y los compromisos comerciales pueden existir, mientras la energía, los permisos prácticos y la mano de obra siguen marcando el ritmo de construcción.

La oposición pública constituye otro riesgo para la expansión, según Salil Parekh, director ejecutivo de la empresa india de externalización Infosys Ltd. Parekh dijo observar una reacción contra la construcción de instalaciones de IA, en especial en varios mercados occidentales. Su advertencia introduce una dimensión social en un debate que suele centrarse en costos y tecnología: las empresas necesitan que los proyectos sean viables para sus clientes, pero también deben afrontar la respuesta de las comunidades ante la expansión de estas instalaciones.

Parekh planteó la necesidad de equilibrar esa respuesta social con el impulso económico que, a su juicio, representa la IA, y advirtió que ambos elementos podrían estar desacompasados por ahora. La observación no determina por sí misma cómo cambiarán los proyectos ni anticipa una resolución de las protestas, pero muestra que la aceptación pública puede influir en el contexto de construcción. Así, el sector encara un conjunto de restricciones interconectadas: electricidad, personal, equipos y capacidad para avanzar con obras que despiertan tanto interés inversor como preocupación social.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín