Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

Brian Chesky respondió públicamente a una investigación del Congreso estadounidense sobre el uso del modelo Qwen de Alibaba, asegurando que Airbnb no comparte datos con compañías chinas y defendiendo el uso de modelos open source.

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  • Airbnb niega compartir datos de usuarios con empresas chinas de IA.
  • Brian Chesky defendió el uso del modelo Qwen de Alibaba para atención al cliente.
  • El caso refleja creciente tensión entre EE. UU. y China por liderazgo en inteligencia artificial.

 

El CEO de Airbnb, Brian Chesky, salió públicamente a defender el uso de modelos de inteligencia artificial desarrollados en China después de que legisladores estadounidenses iniciaran una investigación sobre posibles riesgos de seguridad nacional vinculados al uso de tecnología de Alibaba dentro de la plataforma.

En entrevistas concedidas a Bloomberg, Chesky aseguró que las preocupaciones expresadas por congresistas estadounidenses reflejan un “malentendido” sobre cómo funcionan realmente los modelos open source de IA. “Nosotros no estamos proporcionando datos a compañías chinas. Ellos no tienen acceso a ningún dato”, afirmó el ejecutivo. “Un modelo open source no tiene acceso a datos. No funciona de esa manera. Creo que la gente necesita entender cómo funciona esta tecnología.”

Las declaraciones representan la primera respuesta pública de Airbnb después de que comités de la Cámara de Representantes de EE. UU. enviaran una carta formal a la empresa solicitando explicaciones sobre su uso del modelo Qwen, desarrollado por Alibaba.

El episodio muestra cómo la creciente rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China empieza a extenderse cada vez más hacia empresas privadas estadounidenses que utilizan modelos de IA chinos por razones de costo, eficiencia y rendimiento.

El Congreso investiga vínculos entre IA china y empresas estadounidenses

La investigación contra Airbnb fue impulsada por comités relacionados con China y seguridad nacional dentro de la Cámara de Representantes.

Los legisladores expresaron preocupación sobre lo que describieron como una estrategia china para “acelerar sus capacidades de IA explotando innovación estadounidense”. Parte de las alarmas surgieron después de una entrevista concedida por Chesky en octubre pasado a Bloomberg, donde el CEO comentó que Airbnb prefería utilizar Qwen en ciertas situaciones debido a que era “rápido y barato”.

Esos comentarios encendieron preocupaciones dentro del Congreso respecto a posibles riesgos asociados al uso de tecnología china en sistemas que manejan información de consumidores estadounidenses.

En la carta enviada a Airbnb, los congresistas afirmaron tener “serias preocupaciones sobre implicaciones de seguridad nacional y seguridad de datos” relacionadas tanto con usuarios estadounidenses como con la integridad de los sistemas internos de la compañía. Chesky confirmó esta semana que Airbnb está cooperando con la investigación y respondiendo preguntas formuladas por los comités legislativos.

Airbnb apuesta por IA para transformar atención al cliente

Más allá del debate geopolítico, Airbnb ha estado acelerando agresivamente su integración de inteligencia artificial durante el último año.

La compañía desplegó recientemente un agente de atención al cliente impulsado por IA que, según datos proporcionados por la propia empresa, ya es capaz de manejar aproximadamente el 70% de los tickets de soporte generados por usuarios.

Para empresas globales como Airbnb, el atractivo de modelos chinos como Qwen no es únicamente tecnológico, sino también económico. La aparición de modelos de bajo costo desarrollados en China ha comenzado a alterar profundamente el equilibrio competitivo dentro del sector global de inteligencia artificial.

Mientras laboratorios estadounidenses como OpenAI, Anthropic y Google continúan liderando muchos benchmarks avanzados, empresas chinas como Alibaba, DeepSeek, Tencent y Moonshot AI están ganando terreno rápidamente ofreciendo modelos considerablemente más baratos y suficientemente competitivos para múltiples usos comerciales.

Eso resulta especialmente atractivo para compañías que buscan desplegar IA a gran escala sin asumir costos extremadamente altos de inferencia y procesamiento.

El avance de modelos chinos preocupa cada vez más en Washington

El caso Airbnb no es aislado.

Los mismos comités del Congreso que investigan a la empresa también enviaron recientemente solicitudes similares a Anysphere, la compañía detrás de Cursor, una de las herramientas de programación asistida por IA más populares actualmente.

La preocupación política en Washington se produce además mientras modelos chinos comienzan a dominar parte importante del ecosistema open source global. Según datos de OpenRouter —plataforma utilizada por millones de desarrolladores para acceder a distintos modelos de IA— siete de los diez modelos más utilizados este mes fueron desarrollados por compañías chinas, incluyendo Moonshot AI, Tencent y DeepSeek.

Ese avance está generando creciente ansiedad dentro de Estados Unidos respecto a si el país podrá mantener liderazgo tecnológico frente al rápido crecimiento de China en inteligencia artificial.

Sundar Pichai también defendió el open source, incluso si viene de China

El debate no se limita únicamente a Airbnb.

Durante el evento Google I/O realizado esta semana, el CEO de Alphabet, Sundar Pichai, también abordó indirectamente la controversia y defendió una visión relativamente pragmática sobre modelos open source desarrollados fuera de Estados Unidos.

Pichai sostuvo que, si un modelo open source cuenta con licencias adecuadas y supervisión comunitaria suficiente, debería importar menos su país de origen. “Con open source viene una comunidad responsable que se preocupa por la tecnología”, explicó. “Si algo incorrecto ocurre dentro de ese software, no pasará desapercibido. Eso genera un nivel de confianza para adoptar esa tecnología.”

El ejecutivo incluso sugirió que el verdadero problema no es si empresas estadounidenses usan modelos chinos, sino si Estados Unidos está haciendo lo suficiente para mantenerse en la frontera tecnológica global.

“Me preocupa menos si estamos adoptando modelos open source de China y más si estamos haciendo suficiente dentro de EE. UU. para asegurarnos de seguir liderando”, afirmó.

La guerra por la IA ya se convirtió en un problema geopolítico

El episodio refleja cómo la inteligencia artificial dejó de ser únicamente una competencia tecnológica para transformarse también en un asunto de seguridad nacional y rivalidad estratégica global.

Para muchas empresas estadounidenses, los modelos chinos representan herramientas eficientes, económicas y técnicamente competitivas. Pero para parte del aparato político estadounidense, su expansión podría implicar riesgos vinculados a dependencia tecnológica, acceso a información y ventaja geopolítica.

Mientras tanto, compañías como Airbnb parecen quedar atrapadas en medio de ambas fuerzas: por un lado, presión corporativa para adoptar soluciones más rápidas y baratas; por otro, creciente escrutinio político sobre cualquier vínculo tecnológico con China.

Y a medida que la competencia global por liderazgo en IA continúa intensificándose, casos como este probablemente se volverán cada vez más frecuentes dentro de Silicon Valley y Wall Street.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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