Por Canuto  

Nvidia tiene autorización para enviar chips H200 a China, pero sus ventas bajo ese programa todavía representan menos del 1% de los ingresos de centros de datos. Las restricciones de Pekín, un arancel estadounidense del 25% y un cargo de USD $400 millones complican la recuperación del negocio.
***

  • Las ventas de chips H200 bajo licencias estadounidenses representaron menos del 1% de los ingresos de centros de datos de Nvidia en el trimestre terminado el 26 de julio.
  • Las restricciones de China y un arancel de importación estadounidense del 25% han impedido que la compañía venda todo el volumen autorizado.
  • El negocio global de centros de datos creció 117% interanual hasta USD $89.000 millones, pese a la incertidumbre sobre China.


Nvidia cuenta con permiso de Estados Unidos para enviar ciertos chips de inteligencia artificial H200 a China, pero esa autorización todavía no se ha convertido en un flujo relevante de ventas. Según el último informe trimestral de la compañía, los envíos realizados bajo el programa de licencias representaron menos del 1% de los ingresos de centros de datos en el trimestre terminado el 26 de julio. La empresa añadió que solo había despachado una fracción del volumen permitido.

La diferencia entre el permiso formal y las ventas efectivas adquiere importancia para los inversionistas porque el presidente chino Xi Jinping tiene prevista una visita a Estados Unidos entre el 23 y el 25 de septiembre. Un eventual encuentro con el presidente Donald Trump podría devolver el comercio de semiconductores al centro de la agenda bilateral, aunque hasta ahora no existe un acuerdo anunciado que amplíe las ventas de Nvidia en China. El mercado, por tanto, enfrenta una expectativa política sin una garantía comercial concreta.

Un permiso que no resuelve toda la operación

Las licencias de exportación estadounidenses solo cubren una parte de la transacción, ya que los compradores chinos también deben operar dentro de las restricciones establecidas por su propio Gobierno. Nvidia explicó que las medidas de las autoridades chinas le han impedido vender todos los productos H200 incluidos en las autorizaciones estadounidenses. La compañía puede tener capacidad para enviar los chips, pero eso no significa que el cliente final pueda recibirlos o aprobar la compra.

Este obstáculo agrega incertidumbre a una línea de negocio que ya depende de decisiones regulatorias tomadas en dos países. El programa no funciona como una autorización automática para despachar inventario, sino como un marco limitado que deja abierta la posibilidad de nuevos bloqueos administrativos o comerciales. Para Nvidia, esa fricción reduce la visibilidad sobre los ingresos que podrían llegar desde China y dificulta planificar producción, distribución y compromisos con proveedores.

El costo logístico y regulatorio también pesa sobre la demanda. Bajo el procedimiento vigente, los chips con licencia deben pasar por Estados Unidos para ser inspeccionados antes de llegar a sus clientes, una condición que, según Nvidia, los somete a un arancel de importación estadounidense del 25%. La empresa afirmó que no ha podido trasladar ese costo a los compradores, por lo que el gravamen presiona directamente la economía de cada operación.

El problema no se limita a una menor facturación potencial, porque también puede afectar el valor del inventario producido para un mercado que no responde al ritmo esperado. Nvidia registró un cargo de USD $400 millones durante la primera mitad de su año fiscal relacionado con el excedente de inventario H200 y con obligaciones de compra, mientras la demanda se debilitaba. La cifra muestra que las restricciones comerciales pueden generar costos incluso antes de que una venta sea cancelada de forma definitiva.

El crecimiento global reduce, pero no elimina, el riesgo chino

La debilidad de las ventas H200 en China contrasta con la expansión del negocio de inteligencia artificial de Nvidia en otros mercados. Los ingresos de centros de datos alcanzaron USD $89.000 millones en el trimestre más reciente, un aumento del 117% frente al mismo periodo del año anterior. Ese crecimiento permite que la compañía avance con fuerza aunque una parte de su estrategia internacional permanezca limitada por la geopolítica.

Sin embargo, el tamaño del negocio global no vuelve irrelevante el mercado chino. Nvidia excluyó los ingresos de computación de centros de datos en China de su previsión para el trimestre siguiente, debido a la incertidumbre geopolítica, lo que impide a los inversionistas incorporar una recuperación clara en sus modelos. La decisión también sugiere que la dirección prefiere no presentar como previsibles unos ingresos que dependen de permisos, inspecciones, aranceles y decisiones de compradores.

La situación deja dos lecturas posibles para las acciones de Nvidia. La primera es que el mercado chino representa una oportunidad adicional que podría reactivarse si Washington y Pekín reducen las restricciones, mientras la segunda advierte que la compañía puede seguir creciendo sin recuperar ese negocio. Mientras el programa de licencias produzca menos del 1% de los ingresos de centros de datos, cualquier mejora tendría un efecto estratégico y potencialmente favorable, pero no constituye por sí sola el motor principal de los resultados.

El entorno también está siendo observado a través de otras compañías y segmentos vinculados con la infraestructura de IA. AMD superó recientemente una valoración de mercado de USD $1 billón, mientras el crecimiento de Nvidia impulsa un auge más amplio en el financiamiento de centros de datos y proyectos tecnológicos. Esas señales muestran que la demanda por capacidad de cómputo continúa activa, aunque la disputa comercial puede determinar qué fabricantes capturan ese gasto y en qué regiones.

La reunión entre Trump y Xi queda como posible catalizador

La visita de Xi a Estados Unidos, programada para el 23 al 25 de septiembre, concentra la atención sobre la relación comercial entre ambas potencias. Una reunión con Trump podría abrir conversaciones sobre los controles a los semiconductores o sobre las condiciones para comercializar determinados chips, pero la información disponible no confirma un pacto específico para Nvidia. Presentar el encuentro como una solución anticipada supondría ir más allá de los hechos conocidos.

Para los accionistas, el principal catalizador sería una reducción verificable de las barreras que hoy impiden completar las ventas autorizadas. Eso exigiría cambios que aborden tanto las restricciones chinas como el tránsito de los productos por Estados Unidos y el arancel del 25%, porque resolver únicamente uno de esos puntos dejaría intacto el resto del problema. Una eventual flexibilización tendría que traducirse en pedidos, despachos y márgenes, no solo en declaraciones políticas.

Hasta que aparezcan señales concretas, Nvidia seguirá enfrentando una paradoja: dispone de una licencia para vender ciertos chips avanzados, pero no puede convertirla en ingresos significativos. La compañía mantiene una posición sólida gracias al crecimiento global de sus centros de datos, aunque el inventario excedente, el cargo de USD $400 millones y la falta de previsibilidad en China recuerdan que la expansión de la IA también está expuesta a decisiones estatales.

El próximo dato relevante será si Nvidia logra utilizar una proporción mayor del volumen autorizado y si puede hacerlo sin absorber nuevamente costos extraordinarios. Mientras tanto, la reunión entre Trump y Xi puede modificar el tono del debate, pero las ventas H200 en China permanecerán como una prueba concreta de si la diplomacia consigue superar las barreras comerciales que hoy mantienen ese negocio en un nivel marginal.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín