Por Canuto  

Morgan Stanley volvió a elevar con fuerza su previsión para los robots humanoides en China y ahora espera USD $2.000 millones en mercado este año. El ajuste refleja una transición más rápida de lo previsto desde las demostraciones hacia usos comerciales en fábricas, logística, tiendas y restaurantes.
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  • Morgan Stanley espera envíos de 50.000 robots humanoides en China este año, frente a una previsión previa de 28.000.
  • El banco calcula que el mercado chino de humanoides alcanzará USD $2.000 millones en 2026 y USD $15.000 millones en 2030.
  • El avance comercial convive con un riesgo persistente: la incertidumbre geopolítica para las firmas chinas que se expanden al exterior.

 


Morgan Stanley volvió a revisar al alza su pronóstico para el mercado de robots humanoides en China. El banco ahora prevé que los envíos lleguen a 50.000 unidades este año, casi el doble de su proyección anterior de 28.000.

Se trata de la segunda vez en 2026 que la firma de Wall Street duplica su estimación. En enero, la previsión inicial apuntaba a 14.000 unidades, lo que ilustra la velocidad con la que ha cambiado la percepción sobre el ritmo de adopción, detalla CNBC.

La lectura central del banco es que el sector chino pasó de la fase de exhibición tecnológica a una etapa de implementación comercial más rápido de lo esperado. Ese cambio resulta clave para inversionistas que siguen la evolución de la inteligencia artificial embebida en sistemas físicos.

En este caso, la previsión considera únicamente ventas externas. Quedan fuera de la cuenta las unidades producidas para prototipos, pruebas de preventa o uso interno de las propias compañías.

La historia también refleja una tendencia más amplia dentro del ecosistema tecnológico chino. Pekín quiere consolidar liderazgo en robótica avanzada, mientras empresas locales buscan escalar producción y abrir mercados fuera del país.

Un mercado que acelera más rápido de lo esperado

Morgan Stanley estima que el mercado de robots humanoides de China alcanzará USD $2.000 millones este año. Para 2030, el banco proyecta un crecimiento hasta USD $15.000 millones.

En paralelo, la entidad calcula que los envíos anuales podrían escalar hasta 446.000 unidades hacia 2030. La cifra ayuda a dimensionar la ambición de una industria que todavía se encuentra en una etapa temprana de comercialización.

Sheng Zhong, analista de acciones de Morgan Stanley, afirmó en una nota del martes que la verificación comercial, el apoyo político y la retroalimentación de la cadena de suministro apuntan a una adopción más rápida de humanoides en China. Esa combinación sugiere que el ecosistema ya no depende solo del entusiasmo tecnológico.

El cambio importa porque los robots humanoides han sido durante años una promesa más que un negocio probado. Ahora, según la tesis del banco, el mercado chino estaría empezando a convertir esa promesa en demanda real.

Para lectores menos familiarizados con el tema, un robot humanoide es una máquina diseñada para operar en entornos creados para personas. Su atractivo comercial radica en que puede integrarse en fábricas, tiendas o centros logísticos sin rediseñar por completo la infraestructura.

Ese argumento conecta de forma natural con la expansión de la IA aplicada al mundo físico. Mientras la inteligencia artificial generativa capturó la atención global en software, China busca avanzar también en hardware inteligente y automatización encarnada.

Fábricas, logística y comercio minorista empujan la adopción

La actualización del banco se apoya en señales concretas de despliegue en escenarios del mundo real. La investigación de campo de su cadena de suministro detectó una comercialización más rápida en fábricas y logística.

También observó mayores implementaciones en tiendas minoristas no tripuladas y en servicios comerciales interactivos. Ese abanico sugiere que la demanda no proviene de un solo nicho, sino de varios segmentos en paralelo.

China ha intensificado su apuesta para dominar esta industria. Un número creciente de fabricantes locales se ha apresurado a incrementar producción y a instalar robots en entornos como fábricas, tiendas de conveniencia y restaurantes.

Joe Ngai, socio senior y presidente de McKinsey en China Continental, describió la robótica humanoide como una posible próxima gran frontera para inversionistas que siguen el desarrollo tecnológico chino. Su comentario subraya el atractivo financiero del sector más allá del espectáculo mediático.

Ngai dijo al margen de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en la ciudad de Dalian que, al salir a la calle en China, abundan startups y empresas avanzadas con robots bailando. Sin embargo, añadió que el uso industrial de la robótica suele ser una historia poco visible.

El ejecutivo sostuvo además que, si hoy se visita cualquier fábrica china, puede observarse más automatización y robótica desplegadas que en cualquier otro lugar del mundo. Esa observación refuerza la idea de que la infraestructura manufacturera del país ofrece una ventaja para absorber nuevas máquinas.

Desde una perspectiva de mercado, esa base industrial puede acelerar el aprendizaje, reducir costos y validar casos de uso con mayor rapidez. En otras palabras, la producción masiva y la demanda local se alimentan mutuamente.

Apoyo político e inteligencia artificial embebida como eje estratégico

El impulso no depende solo de la iniciativa privada. Beijing convirtió el desarrollo de la llamada IA embebida en una prioridad para los próximos cinco años.

Ese concepto se refiere a inteligencia artificial integrada en sistemas físicos, como robots. A diferencia del software puro, aquí el reto consiste en combinar percepción, movimiento, control y toma de decisiones en entornos reales.

Según la información citada por CNBC, las autoridades chinas han instruido a gobiernos locales para subsidiar a startups con terrenos y espacios de oficina. Además, se ha pedido a los bancos que ofrezcan condiciones de crédito favorables.

Ese respaldo reduce barreras de entrada para nuevos fabricantes y ayuda a sostener la expansión de capacidades productivas. También crea un entorno donde proveedores, ensambladores y desarrolladores de IA pueden crecer en conjunto.

Para el ecosistema tecnológico, este tipo de política industrial no es menor. Permite coordinar capital, infraestructura y demanda en un sector que todavía requiere inversión intensiva y paciencia para lograr escala.

La estrategia tiene además una dimensión geopolítica. El liderazgo en robots humanoides no solo implica vender máquinas, sino también fijar estándares de uso, cadenas de suministro y dependencia tecnológica en mercados internacionales.

Empresas beneficiadas y competencia global

En 2025 se enviaron cerca de 13.000 humanoides a escala global, de acuerdo con la firma de investigación Omdia. Las compañías chinas ocuparon los cinco primeros lugares por volumen de envíos.

En esa clasificación, la estadounidense Figure AI quedó en el séptimo puesto y Tesla en el noveno. La comparación sirve para mostrar que China no solo compite, sino que ya domina la parte alta del ranking en este segmento.

Elon Musk dijo a comienzos de este año que el robot humanoide Optimus de Tesla no empezará a venderse al público hasta finales de 2027. Ese calendario deja una ventana amplia para que fabricantes chinos consoliden presencia comercial antes de una ofensiva más fuerte desde Estados Unidos.

Morgan Stanley señaló a Leaderdrive, que cotiza en Shanghái, como uno de los principales beneficiarios del auge de los humanoides. El banco elevó su precio objetivo a 12 meses a ¥ 464 desde ¥ 269.

La empresa con sede en Suzhou suministra componentes robóticos de precisión a fabricantes locales de humanoides como Ubtech y Galbot. En este tipo de mercados, los proveedores críticos suelen capturar valor incluso si el liderazgo entre marcas finales cambia con el tiempo.

Según Sheng Zhong, Leaderdrive podría tener una participación de mercado global del 40% este año y del 25% a largo plazo. El analista atribuyó esa expectativa a envíos robustos y a una fuerte exposición a clientes.

Para inversionistas, ese detalle es relevante porque la oportunidad no se limita a los fabricantes visibles de robots completos. También incluye a quienes controlan motores, actuadores y piezas de precisión indispensables para escalar producción.

Expansión internacional bajo presión geopolítica

Las empresas chinas de robótica también están mirando cada vez más hacia el exterior. Ese movimiento busca capturar nuevos ingresos, pero al mismo tiempo expone a las firmas a mayores fricciones regulatorias y comerciales.

Seer Intelligent, una compañía de robótica con sede en Shanghái, comenzó a cotizar en Hong Kong el miércoles. La empresa se ha expandido fuera de China desde 2021.

Jonathan Fan, director de operaciones de Seer Intelligent, dijo que los ingresos en el extranjero provenientes de más de 65 países aportaron el 18% de las ventas totales de la firma el año pasado. La cifra muestra que la internacionalización ya tiene un peso material en el negocio.

Fan señaló que la incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales latentes siguen siendo el mayor obstáculo. En respuesta, la empresa se está enfocando en diversificación geográfica para reducir la dependencia de un solo mercado.

También afirmó que Seer Intelligent mantiene un cumplimiento estricto de las regulaciones locales en cada jurisdicción donde opera. Esa estrategia apunta a limitar riesgos en una etapa donde la tecnología china enfrenta escrutinio creciente.

En Washington ha aumentado la preocupación por el avance de China en inteligencia artificial y por los riesgos asociados a una mayor dependencia de tecnología china. Esa inquietud ahora se extiende también a la capa física de la automatización avanzada.

Suzanne Nossel, becaria senior para política exterior de Estados Unidos y orden internacional en el Consejo de Chicago sobre Asuntos Mundiales, escribió en una columna publicada por Foreign Policy que, si Washington trata la competencia solo como una carrera por nuevos estándares de capacidad, podría inventar más pero quedarse atrás al influir dónde y cómo se usa la IA en el mundo.

Nossel añadió que una campaña comercial para la pila de IA de Estados Unidos no impulsará la adopción con la suficiente rapidez como para mantenerse al día con China. Su observación sugiere que la competencia tecnológica también dependerá de despliegue, financiamiento y presencia comercial internacional.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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