Por Canuto  

Una entrevista de Elon Musk con Zanny Minton Beddoes expuso su visión de largo plazo: una economía impulsada por inteligencia artificial, robots humanoides y energía abundante, aunque también dejó al descubierto riesgos sobre los plazos, China y la situación financiera de Tesla.
***

  • Musk dijo que los inversores minoristas suelen tener una visión más larga y perspicaz que los gestores de fondos.
  • El empresario describió una “economía casi infinita” basada en IA, robots humanoides y producción automatizada.
  • También advirtió sobre la ventaja eléctrica de China y defendió los centros de datos solares en el espacio como posible respuesta.


Una entrevista de aproximadamente una hora entre Elon Musk y Zanny Minton Beddoes, editora en jefe de The Economist, ofreció una de las exposiciones más directas de los objetivos del empresario para Tesla y sus demás compañías. La conversación ocurrió después de un trimestre difícil para Tesla y de una semana negativa para sus acciones.

El contenido fue analizado por Brighter with Herbert, canal dirigido por Herbert, en el video Elon Just Told The Economist His Real Endgame, publicado el 25 de julio de 2026. El análisis destacó cinco momentos relacionados con los accionistas minoristas, la automatización, China, los impuestos y el enfrentamiento de Musk con los medios.

La visión de largo plazo frente a la presión trimestral

Durante la entrevista, Musk afirmó que Tesla necesita comunicar mejor su enfoque de inversión a cinco o diez años, incluso si esa estrategia presiona los resultados de corto plazo. Su argumento parte de una tensión entre los proyectos de largo alcance y la evaluación trimestral de los mercados.

El empresario dijo que los gestores de portafolio suelen operar bajo un horizonte de aproximadamente 90 días. En contraste, proyectos como una red de robotaxis o el desarrollo de robots humanoides requieren varios años antes de mostrar todo su potencial comercial.

Musk se declaró “un gran fan de los inversores minoristas”. También aseguró que, en promedio, los accionistas minoristas de Tesla son perspicaces y mantienen una visión de largo plazo.

La afirmación adquirió relevancia porque la entrevista se publicó un día después de los resultados del segundo trimestre de Tesla. El análisis presentado por Brighter with Herbert interpretó el comentario como una señal dirigida a los accionistas que permanecen enfocados en la estrategia de cinco a diez años.

Sin embargo, la defensa de los inversores minoristas no elimina las preocupaciones inmediatas. El trimestre mostró márgenes apenas por encima del punto de equilibrio y un flujo de caja libre negativo, factores que podrían mantener la presión sobre las acciones durante los próximos resultados.

Una economía casi infinita impulsada por robots

La frase más destacada de Musk fue su descripción de una “economía casi infinita”. El empresario explicó que la economía consiste en producir bienes y prestar servicios, actividades que actualmente están limitadas por la cantidad de trabajadores y las horas que pueden dedicar.

Según su visión, la inteligencia artificial todavía opera principalmente en el ámbito digital. Para transformar esa inteligencia en acciones físicas, se necesitan robots humanoides capaces de interactuar con el mundo y manipular objetos.

Musk utilizó el término “efectores finales” para referirse a las manos, pinzas o herramientas que permiten a un robot tocar y modificar la realidad. Una inteligencia ubicada en un centro de datos puede procesar información, pero necesita un cuerpo robótico para construir, mover y fabricar.

El empresario sostuvo que una gran cantidad de robots con amplias capacidades de inteligencia digital podría eliminar el límite tradicional de la mano de obra. En ese escenario, las máquinas fabricarían bienes, prestarían servicios y, eventualmente, producirían más robots.

El resultado sería una economía en la que el trabajo humano podría convertirse en una actividad opcional. Musk comparó esa posibilidad con cultivar verduras por gusto, aunque también sería posible dejar que las tiendas se encarguen de producirlas y distribuirlas.

La propuesta conecta directamente con el rumbo tecnológico de Tesla. La inteligencia digital se relaciona con la conducción autónoma, los chips de IA y Grok, mientras que la inteligencia física se concentra en Optimus y en la fabricación automatizada.

La idea resulta atractiva para los inversores que evalúan a Tesla como una empresa de inteligencia artificial y robótica, no solo como un fabricante de vehículos eléctricos. Aun así, el análisis subrayó que la dirección estratégica parece clara, mientras que los plazos anunciados por Musk deben tomarse con cautela.

China, la electricidad y la carrera por la inteligencia artificial

La competencia con China ocupó otro segmento central de la conversación. Musk afirmó que las empresas chinas de IA están logrando buenos resultados con una cantidad relativamente pequeña de capacidad informática.

El empresario añadió que, si esas compañías recibieran grandes cantidades de capacidad de cómputo, existiría una alta probabilidad de que se convirtieran en líderes. Para él, los principales límites de la IA son los chips y la electricidad.

Musk sostuvo que China dispone de más electricidad que Estados Unidos, Europa e India juntos. El análisis de la conversación indicó que China genera algo más del doble de electricidad anual que Estados Unidos y que todavía supera, aproximadamente, la suma de Estados Unidos, Europa e India.

El empresario también mencionó una cifra de cuatro veces, aunque el análisis consideró que ese cálculo solo encaja al comparar la nueva capacidad eléctrica añadida cada año. En ese indicador, China avanzaría cerca de cuatro veces más rápido que Estados Unidos.

La advertencia sobre la electricidad plantea un desafío para la política estadounidense. Washington puede impedir que empresas locales utilicen determinados modelos chinos, pero no puede evitar que el resto del mundo los adopte.

Musk afirmó además que China estaría más cerca de lo que muchos creen de resolver sus dificultades de litografía. Si el país logra fabricar chips de IA en grandes volúmenes, una de sus principales limitaciones tecnológicas podría reducirse.

Su respuesta propuesta es trasladar los centros de datos al espacio, con energía solar y sin depender de redes eléctricas, permisos locales o nuevas líneas de transmisión. En ese escenario, la limitación pasaría de la electricidad a los chips, un campo donde Estados Unidos todavía conserva una ventaja según su planteamiento.

La propuesta encaja con la actividad de otras empresas vinculadas a Musk. Starship podría facilitar el transporte de infraestructura orbital, mientras que Tesla Energy aporta experiencia en baterías y sistemas de energía a escala industrial.

El análisis también marcó una incertidumbre importante: todavía no existe una demostración de centros de datos orbitales entrenando modelos de IA. Los costos de refrigeración, radiación, mantenimiento y reemplazo de equipos podrían impedir que el cómputo espacial sea más barato que el terrestre.

Impuestos, control corporativo y críticas a los medios

En otro momento, Musk explicó que paga cerca de 40% de impuesto federal sobre la renta cuando ejerce sus opciones sobre acciones. También señaló que, debido al tiempo que pasa en California, paga aproximadamente otro 15% en impuestos estatales.

El empresario resumió esa carga fiscal en cerca de 45%. Después de su fallecimiento, estimó que podría enfrentar otra tasa cercana a 45% sobre el patrimonio restante.

Con ese cálculo, Musk dijo que probablemente conservará alrededor de una cuarta parte de lo que tiene. El análisis matemático presentado en la conversación situó el resultado aproximado entre una cuarta parte y un tercio, dependiendo de cómo se apliquen las tasas.

Musk afirmó que el principal beneficio de su riqueza es mantener durante algún tiempo el control sobre la dirección de sus compañías. También planteó que ese control dejaría de importar si la inteligencia artificial alcanza un nivel suficiente para tomar las decisiones por sí misma.

El comentario refleja una motivación distinta de la acumulación tradicional de riqueza. En su explicación, el dinero aparece como una herramienta para preservar el rumbo de empresas que desarrollan IA, robótica, energía y sistemas de transporte.

La entrevista terminó con un enfrentamiento sobre la percepción pública de Musk y de los medios de comunicación. El empresario reconoció que algunas personas lo desprecian, pero dijo que no le importa y destacó que cientos de millones de personas lo siguen.

Musk sostuvo que los medios son más odiados que él. También citó una aprobación cercana a 15% para los periodistas, una cifra que relacionó con la pérdida de confianza en la prensa.

Beddoes respondió que el periodismo ha cometido errores, pero argumentó que el entorno polarizado de las redes sociales también se ve agravado por el tipo de contenido que Musk impulsa. La editora añadió que muchas personas ni siquiera saben quién es ella frente al nivel de reconocimiento público del empresario.

El intercambio muestra la relación conflictiva entre Musk y los medios financieros tradicionales. Para los accionistas, esa disputa puede influir en la percepción de Tesla, aunque no modifica por sí sola las cifras de entregas, márgenes o flujo de caja.

Promesas ambiciosas y riesgos para los accionistas

Musk afirmó durante la conversación que la IA podría superar la inteligencia humana en aproximadamente cinco años. También proyectó que para 2036 podría comenzar una etapa de abundancia en la que cualquier persona obtendría lo que pudiera imaginar.

Al mismo tiempo, estimó en 10% a 20% la posibilidad de que la IA evolucione de una forma muy negativa. Esa evaluación representa un riesgo significativo, especialmente porque proviene de uno de los principales empresarios que impulsa el desarrollo de esa tecnología.

El historial de plazos de Musk obliga a separar la visión de la ejecución. El robotaxi fue prometido para 2020, mientras que el primer viaje real con pago apareció en Austin en 2025.

Los centros de datos espaciales enfrentan un obstáculo todavía mayor. La propuesta depende de que Starship alcance una frecuencia de lanzamientos y un costo operativo suficientemente bajos, algo que debe demostrarse vuelo por vuelo.

También es posible interpretar el respaldo a los inversores minoristas como una estrategia comunicacional. Después de un trimestre complicado y de la inquietud institucional, las palabras favorables hacia la base de accionistas podrían ayudar a sostener la confianza sin resolver los problemas financieros inmediatos.

Para un accionista con horizonte de cinco a diez años, la entrevista ofrece una explicación coherente del plan corporativo. Robots humanoides, computación de IA, energía y transporte autónomo aparecen como partes de una misma tesis tecnológica.

Para quien solo observa los próximos dos o tres trimestres, la conversación aporta menos respuestas. Ninguna declaración cambia los márgenes actuales, el flujo de caja negativo ni la necesidad de demostrar avances concretos en producción y entregas.

Los próximos indicadores serán la producción de Optimus, la cadencia de lanzamientos de Starship y las novedades sobre la capacidad china de fabricar chips. Esos datos permitirán medir cuánto de la visión de Musk se está convirtiendo en operaciones verificables.

La entrevista dejó una tesis ambiciosa y varios interrogantes abiertos. Musk quiere desarrollar la inteligencia, construir los robots que la lleven al mundo físico y reducir la importancia de la electricidad como limitación para la IA.

El mercado deberá decidir si esa propuesta justifica expectativas elevadas o si los plazos y costos representan un riesgo excesivo. La diferencia entre ambas lecturas dependerá menos de las frases llamativas y más de la ejecución que Tesla y las demás empresas puedan demostrar.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín