Alibaba prohibirá a sus empleados usar las herramientas de Anthropic a partir del 10 de julio, después de clasificar a Claude Code como software de alto riesgo. La decisión llega tras acusaciones de Anthropic sobre un presunto intento de Alibaba por extraer ilegalmente capacidades de sus modelos de IA y en medio de un clima de creciente fricción tecnológica entre China y Estados Unidos.
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- Alibaba vetará desde el 10 de julio el uso laboral de herramientas de Anthropic por supuestos riesgos de seguridad.
- La compañía china incluyó a Claude Code en una lista interna de software de alto riesgo y ordenó usar Qoder.
- El trasfondo incluye acusaciones de Anthropic sobre destilación de modelos y restricciones a empresas chinas en sus términos de servicio.
🚨 Alibaba veta el uso de Claude Code tras acusaciones de Anthropic de extracción ilegal de IA
A partir del 10 de julio, Alibaba prohibirá a sus empleados usar herramientas de Anthropic
Claude Code ha sido clasificado como software de alto riesgo
Esta decisión refleja la… pic.twitter.com/R0CRd6tmNk
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 6, 2026
Alibaba prohibirá a sus empleados utilizar las herramientas de inteligencia artificial de Anthropic para fines laborales a partir del 10 de julio. La medida llega tras una escalada pública en las tensiones entre ambas compañías y refuerza la fragmentación tecnológica que ya marca la carrera global por la IA.
La empresa china incluyó a Claude Code en una lista interna de software de alto riesgo, según personas familiarizadas con el asunto consultadas por CNBC. Ese cambio implica que los trabajadores deberán retirar esos productos de sus equipos y adoptar en su lugar el asistente de IA de Alibaba, Qoder.
El trasfondo no es menor para el mercado tecnológico. La disputa combina reclamos de seguridad, restricciones geopolíticas, controles de acceso a modelos avanzados y acusaciones de extracción no autorizada de capacidades de IA.
Para lectores nuevos en el tema, Anthropic es una firma estadounidense de IA conocida por su familia de modelos Claude. Alibaba, por su parte, es uno de los mayores conglomerados tecnológicos de China, con intereses en comercio electrónico, nube e inteligencia artificial.
De acuerdo con la información reportada por CNBC, la decisión interna de Alibaba se aplicará desde el viernes 10 de julio. Tanto Alibaba como Anthropic declinaron hacer comentarios sobre el caso.
Un veto interno que eleva la tensión entre ambas empresas
La prohibición fue justificada por Alibaba con preocupaciones de que Anthropic presenta riesgos de seguridad de puerta trasera. Esa caracterización endurece el tono del conflicto y convierte un desacuerdo comercial en un asunto sensible de seguridad corporativa.
Fuentes citadas en el reporte señalaron que Claude Code fue catalogado como software de alto riesgo dentro de la organización. En la práctica, esa etiqueta suele activar políticas de desinstalación, bloqueo o sustitución dentro de redes empresariales.
Los empleados de Alibaba deberán desinstalar todos los modelos y productos de agente de Anthropic. Después, tendrán que usar Qoder, el asistente de IA propio de la compañía china, según las personas consultadas.
La decisión también tiene una lectura competitiva. Más allá del discurso de seguridad, el movimiento ayuda a consolidar el uso de herramientas internas en un momento en el que las empresas chinas intentan reducir dependencia de proveedores estadounidenses.
Ese patrón no es exclusivo de Alibaba. A medida que los modelos de IA se vuelven activos estratégicos, las firmas tecnológicas elevan barreras de acceso, refuerzan controles de cumplimiento y favorecen soluciones desarrolladas dentro de sus propios ecosistemas.
Las acusaciones de Anthropic y el tema de la destilación de modelos
La medida de Alibaba sigue a una acción tomada por Anthropic en junio ante el Comité del Senado de Estados Unidos sobre Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos. En esa carta, la firma acusó a Alibaba de intentar extraer sus capacidades de IA de forma “descarada” e “ilegal”.
Anthropic sostuvo además que Alibaba ejecutó “el mayor ataque de destilación conocido” hasta la fecha en su contra. En la industria, la destilación puede referirse a técnicas mediante las cuales un modelo o sistema intenta replicar comportamientos de otro mediante consultas, aprendizaje indirecto o transferencia de resultados.
Ese punto es clave porque la frontera entre prueba, benchmarking e imitación indebida todavía genera fuertes disputas legales y técnicas. Las empresas de IA consideran que sus modelos, sus respuestas y sus ajustes de seguridad forman parte de su propiedad competitiva.
En este caso, la acusación de Anthropic no vino acompañada en el reporte de comentarios públicos adicionales de la empresa. Alibaba tampoco ofreció una respuesta formal, por lo que el cuadro sigue dominado por afirmaciones cruzadas y decisiones internas de cumplimiento.
El conflicto refleja cómo la gobernanza de modelos de IA ya no se limita a rendimiento o costos. Ahora abarca control de acceso, jurisdicción, uso transfronterizo, vigilancia de redes corporativas y protección de activos algorítmicos de alto valor.
Restricciones a China y señales de cierre de brechas de acceso
Los términos de servicio de Anthropic prohíben que empresas chinas y otras “naciones adversariales” usen sus modelos. Ese detalle ayuda a explicar por qué el debate excede una simple diferencia comercial y entra de lleno en la lógica de restricciones geopolíticas.
La reacción en China se intensificó después de publicaciones en Reddit y GitHub. Esas entradas describieron el uso de código oculto destinado a detectar si determinados usuarios podrían estar basados en el país.
La controversia creció aún más cuando Financial Times informó el viernes que Anthropic estaba moviéndose para cerrar lagunas. Esas brechas habrían permitido que empresas chinas eludieran restricciones y accedieran a Claude a través de terceros países.
Según ese reporte, el grupo fintech chino Ant había proporcionado a empleados cuentas corporativas de Claude. El acceso, de acuerdo con las fuentes citadas, se realizaba a través de la intranet de la empresa, conectada a su entidad con sede en Singapur.
El caso sugiere que la arquitectura internacional de filiales, redes internas y servicios regionales puede usarse para rodear restricciones territoriales. Para los proveedores de IA, cerrar ese tipo de ruta se ha vuelto una prioridad de cumplimiento y control comercial.
Ant, ByteDance y el dilema del acceso indirecto a modelos avanzados
El mismo informe indicó que ByteDance, matriz de TikTok, no facilita acceso a Claude de forma directa. Sin embargo, sí habría iniciado un programa de reembolso para que ingenieros cubran suscripciones personales.
Esos ingenieros podían acceder a tales suscripciones mediante redes privadas virtuales. Ant y ByteDance declinaron hacer comentarios sobre el reporte, manteniendo la opacidad sobre cómo manejan internamente el acceso a herramientas extranjeras de IA.
CNBC añadió que la política de reembolso de ByteDance fue revelada el 2 de abril. Su objetivo era alentar a los empleados a “experimentar y aprender” sobre una gama más amplia de productos de IA para mejorar sus habilidades.
Esa explicación, atribuida a una persona familiarizada con el asunto, muestra una tensión real dentro de las grandes tecnológicas chinas. Por un lado, existe presión por respetar controles externos y políticas internas; por otro, persiste la necesidad de observar y probar las herramientas líderes del mercado global.
En sectores de alta innovación, restringir totalmente el contacto con modelos rivales puede tener costos técnicos y estratégicos. Aun así, el riesgo regulatorio y reputacional parece estar inclinando a las empresas hacia entornos más cerrados y controlados.
Qué implica este episodio para la carrera global de la IA
El veto de Alibaba a Anthropic ilustra un fenómeno más amplio: la carrera por la inteligencia artificial se parece cada vez más a una disputa por soberanía tecnológica. Los modelos, los datos, las interfaces y la infraestructura están quedando atrapados en marcos nacionales y corporativos más rígidos.
Para el ecosistema empresarial, eso puede traducirse en menor interoperabilidad y mayor duplicación de herramientas. Empresas de distintos bloques podrían terminar desarrollando asistentes, agentes y capas de productividad paralelas, aun cuando sus funciones sean parecidas.
También hay implicaciones para desarrolladores y trabajadores del conocimiento. Un entorno con restricciones por país, intranets segmentadas y vigilancia del uso de software cambia la forma en que los equipos colaboran, prueban productos y comparan avances técnicos.
En el corto plazo, Alibaba parece apostar por fortalecer Qoder y eliminar exposición a un proveedor envuelto en un conflicto político y de seguridad. Anthropic, mientras tanto, refuerza el mensaje de que hará cumplir sus términos de servicio y cerrará accesos considerados indebidos.
El episodio no resuelve todavía quién tiene razón en las acusaciones cruzadas. Pero sí deja claro que, en la nueva economía de la IA, el acceso a un modelo puede convertirse en un asunto de cumplimiento, rivalidad estratégica y seguridad nacional al mismo tiempo.
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