Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

El desarrollador presentó una hoja de ruta para blindar a Ethereum frente a un riesgo que hoy parece lejano, pero que podría cambiarlo todo: computadoras cuánticas capaces de romper la criptografía moderna. El plan apunta a puntos críticos del protocolo, desde las firmas de los validadores y la disponibilidad de datos, hasta las billeteras y las pruebas de conocimiento cero, con EIP-8141 como pieza clave para una transición gradual.

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  • Buterin identificó cuatro frentes vulnerables: firmas de validadores, disponibilidad de datos, firmas de billeteras y ciertas pruebas ZK usadas por apps y capa 2.
  • Propuso migrar el consenso desde firmas BLS hacia firmas basadas en hash, consideradas más robustas ante ataques cuánticos.
  • EIP-8141 buscaría dar flexibilidad a las cuentas para cambiar de esquema de firma en el futuro y habilitar “marcos de validación” que compriman muchas verificaciones en una sola.

 

El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, delineó el jueves una hoja de ruta orientada a proteger la red Blockchain frente a los riesgos de largo plazo asociados a la computación cuántica. El planteamiento aparece poco después de que la Fundación Ethereum estableciera un equipo dedicado a investigación post-cuántica para estudiar el problema.

La motivación es clara: aunque todavía no existen computadoras cuánticas prácticas capaces de quebrar la criptografía moderna, el escenario no se descarta para el futuro. Si esas máquinas llegaran a ser lo suficientemente potentes, podrían descifrar firmas digitales y otros sistemas criptográficos que hoy sostienen la seguridad de Ethereum, detalla CoinDesk.

Para lectores nuevos, el punto de fondo es que gran parte de la seguridad en redes como Ethereum depende de que ciertos problemas matemáticos sean difíciles de resolver con computadoras tradicionales. La computación cuántica, en teoría, cambiaría esa ecuación en algunos casos y abriría la puerta a nuevas formas de ataque.

Buterin enmarcó el tema como una preparación anticipada. La idea no es reaccionar cuando el problema sea inminente, sino diseñar rutas de migración que puedan ejecutarse con tiempo, porque cambiar primitivas criptográficas en una red global suele requerir coordinación, pruebas extensas y actualizaciones cuidadosamente planificadas.

Los cuatro puntos de vulnerabilidad señalados por Buterin

En una publicación en X, Buterin identificó cuatro áreas clave donde Ethereum podría enfrentar vulnerabilidades ante un salto cuántico. Enumeró las firmas de validadores utilizadas en el consenso, el sistema de disponibilidad de datos de Ethereum, las firmas de billetera usadas a diario y ciertas pruebas de conocimiento cero empleadas por aplicaciones y redes de capa 2.

Cada una de estas piezas cumple un rol distinto. El consenso permite que la red acuerde qué bloques son válidos; la disponibilidad de datos se relaciona con cómo se publica y verifica información de transacciones; las firmas de billeteras autorizan movimientos de fondos; y las pruebas ZK permiten demostrar algo sin revelar el dato subyacente, algo común en escalabilidad y privacidad.

El diagnóstico de Buterin no sugiere un colapso inmediato, porque el propio planteamiento reconoce que las computadoras cuánticas capaces de romper la criptografía moderna aún no existen. Sin embargo, el riesgo que describe es sistémico: si una primitiva se vuelve débil, el impacto puede propagarse por varias capas del ecosistema.

Con ese mapa, la hoja de ruta se convierte en una lista de prioridades. No se trata de un único cambio, sino de una serie de actualizaciones y alternativas criptográficas que, combinadas, podrían reducir el área de ataque en un futuro donde el adversario tenga capacidades cuánticas.

Consenso y validadores: del esquema BLS a firmas basadas en hash

Una parte central del plan implica cambiar la forma en que los validadores de Ethereum firman y confirman bloques. Hoy, el sistema usa un tipo de firma digital llamado BLS. Según Buterin, en un mundo con computadoras cuánticas poderosas, estas firmas podrían eventualmente volverse vulnerables.

El cambio propuesto apunta a sustituir BLS por firmas “basadas en hash”, que suelen considerarse más resistentes frente a ataques cuánticos. Este tipo de migración no es menor, porque las firmas de validadores están en el corazón del protocolo y afectan la forma en que se finalizan y validan los bloques.

En términos prácticos, cualquier ajuste en el mecanismo de firmado de los validadores debe mantener propiedades de seguridad y también conservar eficiencia operativa. Las redes públicas requieren que miles de participantes puedan verificar firmas de forma rápida, y por eso el detalle del esquema criptográfico tiene implicaciones directas en costos computacionales.

Buterin no presentó el tema como un simple reemplazo de una librería criptográfica. Lo ubicó como un rediseño que debe encajar con el consenso y con el resto de componentes, lo que sugiere una transición pensada para minimizar riesgos técnicos y fricciones para los operadores de validadores.

Disponibilidad de datos: el reto de reemplazar compromisos KZG

Otro frente señalado fue la forma en que Ethereum verifica y almacena grandes lotes de datos de transacciones. El sistema actual se apoya en compromisos KZG, una herramienta criptográfica utilizada para comprometer datos y luego probar propiedades sobre ellos.

Buterin afirmó que reemplazar ese componente por una alternativa segura frente a quantum es posible. Sin embargo, también advirtió que el cambio requeriría trabajo de ingeniería significativo tras bambalinas y que podría volver más complicadas algunas partes del sistema.

Este matiz es importante porque muestra el costo real de la preparación post-cuántica. Incluso si existen alternativas teóricamente más robustas, integrarlas sin degradar el desempeño ni introducir nuevas vulnerabilidades puede exigir rediseños, auditorías y cambios a nivel de protocolo.

Además, los mecanismos de disponibilidad de datos son un área donde las optimizaciones suelen ser delicadas. Cualquier complejidad extra puede afectar la experiencia de uso indirectamente, ya que termina influyendo en cómo se manejan y verifican los datos asociados a transacciones y a soluciones de escalabilidad.

Billeteras y EIP-8141: flexibilidad para cambiar firmas en el futuro

Para los usuarios cotidianos, Buterin centró su solución en una actualización planificada llamada EIP-8141. En términos simples, el objetivo es que las billeteras de Ethereum sean más flexibles a la hora de elegir y actualizar el tipo de firma que utilizan para autorizar transacciones.

En la actualidad, muchas billeteras dependen de un estándar de firma digital para aprobar operaciones. El problema, bajo el marco de riesgo cuántico, es que si ese estándar se vuelve inseguro en el futuro, millones de cuentas podrían requerir una ruta clara para migrar sin perder control de sus fondos.

Con EIP-8141, las cuentas podrían cambiar a diferentes tipos de firmas más adelante, incluidas alternativas diseñadas para resistir ataques de computación cuántica. El énfasis de Buterin está en construir una vía de actualización, más que en imponer un único esquema nuevo de forma inmediata.

Este tipo de flexibilidad también puede reducir la presión sobre el ecosistema. Permite que distintas soluciones maduren en paralelo y que la red tenga margen para adoptar mejoras criptográficas conforme se vuelvan viables, sin forzar a todos los usuarios a migrar bajo un calendario rígido.

Pruebas de conocimiento cero y “marcos de validación” para controlar costos

Buterin también abordó las pruebas de conocimiento cero, usadas por herramientas de privacidad y por muchas redes capa 2. Señaló que las versiones seguras contra quantum de estas pruebas son, hoy por hoy, mucho más caras de verificar en Ethereum.

Ese punto introduce una tensión clásica: elevar la seguridad puede aumentar el costo de verificación on-chain. Si verificar pruebas ZK post-cuánticas resulta más caro, se encarece la operación de aplicaciones y soluciones de escalabilidad que dependen de ellas.

Como respuesta, Buterin apuntó a una solución de largo plazo incorporada en EIP-8141 llamada “marcos de validación”. La idea es permitir que la red agrupe muchas firmas y pruebas, y que luego las reemplace por una única prueba combinada.

En lugar de verificar cada firma o prueba individualmente en Blockchain, Ethereum verificaría una prueba comprimida. Según el planteamiento, esto ayudaría a mantener bajos los costos pese al incremento de complejidad criptográfica asociado a opciones post-cuánticas.


Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público


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