Por Canuto  

Michael Saylor volvió a defender a Bitcoin en medio de la corrección reciente y lo comparó con los largos años de escepticismo que enfrentaron Apple y Amazon antes de convertirse en favoritos del mercado. Para el presidente ejecutivo de Strategy, la volatilidad actual es parte de una fase de “desierto” que podría terminar cuando llegue una validación institucional decisiva.
***

  • Bitcoin (BTC) rondaba los USD $64.497,36 tras caer brevemente por debajo de USD $63.000.
  • Saylor dijo que han pasado 137 días desde el último máximo histórico y restó peso a la caída cercana al 50% desde el pico de octubre sobre USD $124.000.
  • Strategy reportó una tenencia de BTC 717.722, valorada en alrededor de USD $46.000 millones al 25 de febrero.

 


La reciente caída de Bitcoin volvió a poner a prueba la paciencia del mercado. En un entorno donde la volatilidad puede dominar la narrativa diaria, Michael Saylor, presidente ejecutivo de Strategy, insistió en que el tiempo suele premiar a quienes mantienen convicción en activos transformadores.

En una entrevista con la periodista Natalie Brunell, Saylor comparó el momento actual de Bitcoin con los periodos prolongados de dudas que enfrentaron empresas como Apple y Amazon. Su tesis: los grandes cambios tecnológicos no se consolidan en línea recta y, antes del consenso, suele haber largos tramos de incertidumbre.

Al momento de la publicación, Bitcoin (BTC) se cotizaba en USD $64.497,36, luego de haber caído brevemente por debajo de USD $63.000. El retroceso, que sacudió a traders y reavivó debates sobre ciclos, sirve como telón de fondo para un mensaje que Saylor ha repetido por años: la paciencia paga.

Un retroceso que sacude, pero no cambia la tesis de Saylor

La corrección reciente llegó tras un periodo de entusiasmo que llevó a Bitcoin a marcar un máximo histórico en octubre por encima de USD $124.000. Desde ese punto, el activo acumuló una caída cercana al 50%, un movimiento que para muchos inversores tradicionales luce desproporcionado frente a estándares de renta variable.

Saylor, sin embargo, intentó poner el dato en perspectiva temporal. “Han pasado 137 días desde el último máximo histórico, eso es cuatro meses y medio, la mitad del tiempo que tarda en hacerse un bebé”, dijo durante la conversación con Brunell.

El comentario busca desacelerar la lectura de corto plazo. En mercados líquidos y globales como el de Bitcoin, la narrativa tiende a cambiar con rapidez, pero Saylor encuadra los movimientos como parte de un proceso mayor de adopción y descubrimiento de precio.

Para lectores nuevos en el tema, este contraste es clave: Bitcoin se negocia 24/7 y no tiene “pausas” por horarios bursátiles, por lo que las oscilaciones pueden acumularse sin descanso. En ese marco, voces como la de Saylor suelen apelar a comparaciones históricas con activos que también atravesaron fases de desconfianza antes de convertirse en referentes.

La “fase de desierto”: Apple y Amazon como espejo

Saylor sostuvo que las tecnologías que terminan reconfigurando industrias suelen vivir temporadas largas donde el mercado general las minimiza. A su juicio, Bitcoin atraviesa una etapa comparable: muchos ya lo reconocen como un posible activo global de capital digital, pero eso no implica aceptación plena por parte de los grandes asignadores de capital.

Como ejemplo, mencionó el recorrido de Apple desde 2007 hasta 2020 y lo describió como un campo de pruebas de 13 años. En esa trayectoria, recordó que tras alcanzar máximos históricos en 2012, Apple llegó a caer 45% y tardó siete años en recuperarse completamente.

En ese mismo periodo, según el planteamiento de Saylor, la relación precio-beneficio de Apple se comprimió con fuerza, de 30 a menos de 10. La consecuencia cultural para el mercado fue clara: muchos inversores dejaron de verla como una apuesta de crecimiento y la trataron como una “vaca lechera cansada”.

Amazon, continuó, enfrentó un escepticismo similar durante casi una década. Aunque su valoración era tema de debate recurrente entre inversores tradicionales, Saylor afirmó que el consenso cambió de forma decisiva recién en 2020, en medio de los confinamientos por la pandemia.

La comparación no pretende igualar negocios con un activo digital, sino subrayar un patrón de mercado: la aceptación masiva suele llegar después de años de fricción, dudas y revaloraciones abruptas. En el caso de Bitcoin, la discusión pasa por su rol potencial como reserva digital, su volatilidad y el grado de participación institucional.

El “momento Buffett” y la validación que faltaría

Otra pieza central del argumento de Saylor es la necesidad de un catalizador reputacional. Planteó que la valoración de Apple no se recuperó por completo hasta que figuras de alto perfil como Warren Buffett y Carl Icahn la respaldaron públicamente.

Desde esa óptica, Bitcoin podría requerir un “momento Buffett”: la aprobación explícita de una figura financiera respetada a escala global. Saylor sugirió que un gesto así podría empujar a las instituciones a asignarle un estatus premium, reduciendo dudas y, con el tiempo, moderando la volatilidad.

Al mismo tiempo, reconoció de forma implícita que él mismo quizá no encaja en ese arquetipo. Aun así, su influencia en el debate es difícil de ignorar por el peso que ha ganado Strategy como vehículo corporativo de acumulación de Bitcoin.

Para entender la implicación, vale un contexto breve: cuando una empresa pública compra y mantiene BTC en su balance, se convierte en un puente entre el mercado accionario y el ecosistema cripto. Ese tipo de exposición corporativa puede amplificar el interés institucional, pero también intensifica la atención sobre los retrocesos de precio.

Strategy y la magnitud de su apuesta por Bitcoin

La compañía que antes era conocida como una firma de software hoy figura como la mayor empresa pública tenedora de Bitcoin. De acuerdo con los datos citados, al 25 de febrero Strategy poseía BTC 717.722, con una valoración cercana a USD $46.000 millones.

Esta cifra no solo dimensiona la convicción de Saylor, sino que también explica por qué su lectura del mercado suele tener eco. La estrategia corporativa de acumulación ha sido observada como un experimento a gran escala sobre cómo el capital público interactúa con un activo que nació fuera del sistema financiero tradicional.

En el corto plazo, ese posicionamiento puede convertirse en un amplificador de narrativas, tanto optimistas como críticas. Cuando Bitcoin cae, los detractores apuntan al riesgo; cuando sube, los defensores señalan la tesis de largo plazo y el valor de haber soportado la volatilidad.

En este caso, Saylor insistió en que el dolor actual puede ser el precio de la convicción futura. Su advertencia fue directa: si llega la aprobación del “icono del mundo”, las oportunidades fáciles asociadas a movimientos de 10x o 50x podrían ya no estar disponibles.

Bitcoin frente a los gigantes: capitalización y narrativa

El retroceso también se refleja en el ranking de capitalización. Según el recuento citado, Bitcoin cayó al puesto 13 entre los activos globales por capitalización de mercado, mientras Apple y Amazon se ubican cerca de la cima, en el cuarto y quinto lugar, respectivamente.

Para Saylor, esa brecha no es motivo de desaliento. En su visión, las mayores ganancias tienden a acumularse antes de que el consenso se forme, cuando el activo todavía se considera polémico o prematuro para carteras conservadoras.

La afirmación conecta con una idea recurrente en mercados: el “premio” por asumir incertidumbre suele reducirse cuando la validación se vuelve obvia. En el lenguaje de Saylor, ese punto podría coincidir con el salto desde la aceptación parcial hacia un estatus institucional pleno.

La lectura final que dejó es una invitación a mirar horizontes más largos que el ruido de semanas. Según la información publicada por Yahoo Finance, la historia original fue atribuida a TheStreet y fechada el 24 de febrero de 2026, en su sección de mercados.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín