Por Canuto  

El cierre del estrecho de Ormuz y las amenazas hutíes en el mar Rojo han obligado a Saudi Aramco a redirigir sus exportaciones por rutas más largas, mientras aumenta el uso de oleoductos y terminales alternativas.
***

  • Los flujos de crudo saudita hacia Yanbu llegaron a rozar los 5 MMbpd tras el cierre efectivo del estrecho de Ormuz.
  • Los ataques y amenazas contra buques en Bab el-Mandeb impulsaron los envíos hacia Ain Sukhna y elevaron el uso del oleoducto SUMED a más de 1,9 MMbpd.
  • Los compradores asiáticos enfrentan desvíos de más de 30 días alrededor del Cabo de Buena Esperanza, con mayores costos y presión sobre las reservas estratégicas.


Arabia Saudita reacomoda sus exportaciones de petróleo frente a una cadena de amenazas que ha alterado sus principales rutas marítimas y terrestres. Según Crypto Briefing, Saudi Aramco ha desplazado cargamentos desde Yanbu hacia terminales y oleoductos alternativos, una maniobra que prolonga los trayectos, eleva los costos logísticos y podría estrechar la oferta global de crudo.

El cambio ocurre en un momento especialmente sensible para el mercado energético, porque el reino produce aproximadamente uno de cada diez barriles de petróleo consumidos en el mundo. Cualquier dificultad sostenida para transportar su producción puede repercutir en los plazos de entrega, la disponibilidad regional y la capacidad de los compradores para mantener inventarios suficientes.

De Ormuz a Yanbu: la primera redirección

La primera presión sobre la logística saudita apareció en marzo de 2026, cuando Irán cerró efectivamente el estrecho de Ormuz en medio del aumento de las tensiones con Estados Unidos e Israel. Históricamente, esa vía había permitido transportar más de 6 MMbpd de crudo saudita, por lo que su interrupción obligó al reino a activar con rapidez rutas alternativas.

Saudi Aramco respondió aumentando los envíos a través del oleoducto East-West, que conecta con la terminal de Yanbu, en la costa saudita del mar Rojo. Los flujos por esa infraestructura subieron hasta aproximadamente 4,4 MMbpd y alcanzaron un máximo cercano a 5 MMbpd a finales de marzo, convirtiendo al sistema en la principal línea de respaldo para las exportaciones del reino.

El oleoducto East-West cuenta con una capacidad nominal de hasta 7 MMbpd, de modo que el incremento dejó un margen operativo más reducido para futuras desviaciones. Aunque el volumen observado todavía se encontraba por debajo de esa capacidad declarada, la concentración de los envíos en una misma ruta expuso la importancia de proteger tanto el oleoducto como la terminal de Yanbu.

Un acuerdo interino entre Estados Unidos e Irán alivió posteriormente parte de la presión en el lado del Golfo y permitió recuperar algunos movimientos por las rutas tradicionales. Para junio, las cargas en Yanbu habían descendido a cerca de 2,39 MMbpd, mientras ciertos envíos regresaban al Golfo a través de Ras Tanura, mostrando que la red saudita mantenía capacidad para ajustar sus destinos.

Bab el-Mandeb abre un segundo frente

La situación volvió a complicarse el 20 de julio de 2026, cuando las fuerzas hutíes declararon un embargo marítimo sobre la navegación saudita. A partir de entonces, el grupo afirmó haber atacado buques que transitaban por el estrecho de Bab el-Mandeb, un corredor relevante para los barcos que conectan el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico. La atribución de ataques concretos debe entenderse como una afirmación del propio grupo mientras no exista confirmación independiente.

Los flujos de crudo saudita por Bab el-Mandeb cayeron bruscamente casi de inmediato, según el reporte de Crypto Briefing. La reducción obligó a Aramco a buscar una nueva combinación de rutas, esta vez con mayor énfasis en los trayectos hacia el norte y en la infraestructura que permite trasladar petróleo a través de Egipto.

Los envíos hacia la terminal de Ain Sukhna aumentaron aproximadamente 33%, hasta unos 1,1 MMbpd. Ain Sukhna está conectada con el Mediterráneo mediante el oleoducto SUMED, por lo que esa alternativa permite evitar parte del tránsito marítimo más expuesto y mantener una salida hacia los mercados situados al norte.

El uso del oleoducto SUMED superó los 1,9 MMbpd en agosto de 2026, frente a menos de 0,65 MMbpd apenas dos meses antes. El salto revela la velocidad con la que Saudi Aramco ha tenido que reorganizar sus flujos, pero también plantea dudas sobre cuánto volumen adicional podría absorber esa infraestructura si las amenazas persisten.

El costo de una ruta más larga

Los compradores asiáticos enfrentan una consecuencia directa del cambio logístico: los buques cisterna que antes navegaban hacia el sur por Bab el-Mandeb y luego cruzaban el océano Índico ahora deben rodear el Cabo de Buena Esperanza, en el extremo meridional de África. El desvío modifica por completo la planificación de las entregas, porque añade más de 30 días a los plazos de transporte.

Una travesía más extensa implica que cada cargamento permanece durante más tiempo en el mar antes de llegar a su destino. Con los mismos barcos ocupados durante periodos más prolongados, los compradores deben coordinar con mayor cuidado sus programas de recepción y sus inventarios, mientras las empresas exportadoras afrontan rutas que demandan más tiempo y recursos.

El problema no se limita al calendario de navegación, ya que la nueva ruta introduce una mayor dependencia de trayectos alternativos y de la capacidad disponible en los oleoductos regionales. Si el SUMED se mantiene por encima de 1,9 MMbpd y se aproxima a sus límites operativos, futuras redirecciones podrían encontrar menos espacio para compensar las interrupciones marítimas.

Para las economías asiáticas dependientes de la energía, los plazos prolongados hacen que las reservas estratégicas de petróleo cobren una importancia mayor como amortiguador. Japón, Corea del Sur y China mantienen reservas significativas, pero recurrir a ellas resolvería una presión temporal y no sustituiría una estrategia de abastecimiento estable mientras continúen las amenazas.

Qué significa para el mercado energético

La reorganización de las exportaciones sauditas añade una nueva capa de incertidumbre a un mercado que depende de que los grandes productores puedan mover su crudo sin interrupciones sostenidas. Arabia Saudita aporta aproximadamente una décima parte del petróleo consumido a escala mundial, por lo que los problemas de transporte pueden ser relevantes incluso cuando la producción del país no haya cambiado.

La cifra más importante en esta etapa no es únicamente el volumen que circula por cada ruta, sino la capacidad disponible para responder a un nuevo deterioro. El East-West alcanzó cerca de 5 MMbpd en marzo, mientras el SUMED superó 1,9 MMbpd en agosto, y ambos movimientos muestran cómo los márgenes logísticos pueden reducirse cuando varias vías quedan comprometidas.

La evolución de Yanbu también refleja la naturaleza cambiante de la crisis. Las cargas llegaron a aproximadamente 4,4 MMbpd y rozaron los 5 MMbpd a finales de marzo, pero disminuyeron hasta unos 2,39 MMbpd en junio después del acuerdo interino entre Estados Unidos e Irán y del regreso parcial de los envíos por Ras Tanura.

El siguiente foco de atención será la combinación entre seguridad marítima, capacidad de oleoductos y niveles de reservas en Asia. Mientras los ataques y las amenazas en Bab el-Mandeb reduzcan los flujos por ese corredor, el crudo saudita seguirá dependiendo de desvíos más largos, de terminales alternativas y de una infraestructura que podría acercarse a sus límites operativos.

La crisis convierte la logística en un factor central para los mercados energéticos, incluso antes de que se confirme una caída generalizada de la producción. Para los compradores, el riesgo consiste en recibir el petróleo más tarde y con mayores costos; para Saudi Aramco, el desafío es mantener abiertas suficientes rutas para que una interrupción regional no se transforme en una presión global sobre la oferta.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín