Por Canuto  

Bitcoin llegó a cotizar sobre USD $74.000 antes de la reunión de marzo de la Reserva Federal, pero el mercado sigue dividido sobre si el movimiento anticipa un nuevo impulso alcista o una clásica venta tras el anuncio. Analistas observan de cerca el tono de Jerome Powell, el impacto del petróleo y la escalada geopolítica en Medio Oriente.
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  • Analistas advierten que Bitcoin podría repetir el patrón de “vender la noticia” visto tras siete de las últimas ocho reuniones de la Fed.
  • El mercado da casi por seguro que la Reserva Federal mantendrá las tasas entre 3,50% y 3,75%, pero teme un mensaje más duro sobre inflación.
  • La guerra en Medio Oriente, el petróleo por encima de USD $100 y el débil crecimiento económico complican el panorama para los activos de riesgo.

Bitcoin se mantuvo cerca de USD $74.000 en la antesala de la reunión de marzo del Comité Federal de Mercado Abierto, en un momento en que los inversionistas intentan descifrar si el mercado cripto se prepara para otro episodio de toma de ganancias tras el anuncio de la Reserva Federal. La criptomoneda líder superó ese umbral antes de la decisión, aunque el avance lucía frágil para parte de los analistas.

El foco del mercado está puesto en el mensaje que transmitirá el presidente de la Fed, Jerome Powell. Aunque los operadores consideran casi seguro que el banco central estadounidense dejará las tasas sin cambios en el rango de 3,50% a 3,75%, la atención real se concentra en el tono del comunicado, la conferencia de prensa y las proyecciones actualizadas.

Para los activos de riesgo, y en especial para Bitcoin, el matiz importa tanto como la decisión misma. Un lenguaje más firme sobre inflación o una señal de que las tasas podrían permanecer elevadas por más tiempo podría enfriar el apetito por riesgo y dar pie a ventas de corto plazo.

Ese temor no surge en el vacío. Según reportó Yahoo Finance al recoger declaraciones publicadas originalmente por DL News, varios traders observan un patrón de “sell the news” que se habría repetido después de siete de las últimas ocho reuniones de la Reserva Federal.

Un repunte con poco respaldo

Jonatan Randin, analista senior de mercado en PrimeXBT, dijo que no está convencido de que el reciente avance de Bitcoin represente una verdadera señal de toma de riesgo. A su juicio, la subida sobre USD $74.000 no vino acompañada por una participación suficientemente robusta como para confirmar un cambio claro de tendencia.

“El volumen detrás de este empuje ha sido escaso”, afirmó Randin. “Necesitamos que los compradores intervengan y confirmen este nivel, y simplemente no estamos viendo eso hoy”. La observación sugiere que el mercado podría estar vulnerable a una corrección rápida si el anuncio de la Fed decepciona a los operadores.

En el ecosistema cripto, el volumen suele funcionar como una validación del movimiento de precio. Cuando un activo sube sin una entrada sólida de compradores, muchos traders interpretan ese comportamiento como una señal de agotamiento, no de fortaleza estructural.

Randin planteó además un escenario en el que Bitcoin sí podría recuperar impulso. En su lectura, una desescalada relevante en Medio Oriente y la restauración de los flujos petroleros a través del Estrecho de Hormuz podrían cambiar de forma rápida el sentimiento del mercado y abrir espacio para un repunte de alivio hacia USD $80.000. Sin ese giro, considera más probable que Bitcoin permanezca cerca de su rango actual o retroceda.

La Fed enfrenta un dilema cada vez más complejo

El problema para los inversionistas es que la Reserva Federal llega a esta reunión con señales económicas contradictorias. Por un lado, el crecimiento de Estados Unidos se ha debilitado de manera marcada. El PIB fue revisado a la baja hasta 0,7%, mientras que la nómina de febrero pasó a terreno negativo con una pérdida de 92.000 empleos.

Por otro lado, la inflación sigue mostrando resistencia. El índice PCE subyacente se aceleró hasta 3,1%, una cifra que complica cualquier relajación rápida del discurso monetario. A ello se suma el impacto del alza en la energía, con los precios de la gasolina en un promedio de USD $3,79 por galón, más de 25% por encima del nivel previo al inicio de la guerra mencionada en la cobertura.

Las aerolíneas también han advertido sobre un aumento de los costos de viaje debido al encarecimiento del combustible para aviones. Ese dato sirve como recordatorio de que un shock petrolero no solo afecta las expectativas inflacionarias, sino también la actividad de sectores sensibles al costo energético.

En este contexto, el mercado estará atento a tres puntos clave. Primero, si Powell describe el shock petrolero como algo transitorio o persistente. Segundo, si el comunicado presenta la política monetaria como bilateral, una señal de que las subidas de tasas seguirían sobre la mesa. Tercero, si las nuevas proyecciones muestran que la inflación se aleja todavía más del objetivo de 2%.

Bitcoin, inflación y margen limitado para decepciones

Nicolai Søndergaard, analista de investigación en Nansen, sostuvo en una nota para inversionistas que Bitcoin ha funcionado como una cobertura frente al dólar desde febrero. Sin embargo, también advirtió que el mercado tiene poco margen para absorber un mensaje decepcionante por parte de la Reserva Federal.

En términos prácticos, esto significa que una postura de vigilancia estricta sobre la inflación, combinada con señales de tasas elevadas por más tiempo, podría ser interpretada por los traders como una invitación a asegurar ganancias. En mercados con alta sensibilidad macroeconómica, esa reacción puede ser inmediata.

Para muchos participantes nuevos, este vínculo entre Bitcoin y la Fed puede resultar contraintuitivo. Aunque la criptomoneda nació como alternativa al sistema financiero tradicional, hoy su precio también responde a factores de liquidez global, tasas de interés y fortaleza del dólar, especialmente cuando grandes fondos y operadores institucionales dominan parte importante del flujo.

Eso ayuda a explicar por qué un evento de política monetaria puede tener efectos tan directos sobre el mercado cripto. Si la liquidez se encarece o el rendimiento de activos tradicionales se vuelve más atractivo, la demanda por activos más volátiles suele moderarse.

La geopolítica añade otra capa de presión

La otra gran variable es la situación en Medio Oriente. El conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán ha interrumpido flujos a través del Estrecho de Hormuz, manteniendo el precio del crudo elevado y colocando el riesgo inflacionario en el centro del debate macroeconómico.

Sin una señal clara de alto a la campaña de bombardeos, economistas y analistas sostienen que los efectos internos y globales dependerán de la duración de la guerra y del comportamiento del petróleo. Si el barril vuelve a bajar de USD $80, la presión podría aliviarse. Si supera con firmeza los USD $100, el desafío para la Fed sería aún mayor.

Los mercados bursátiles ya reflejan parte de esa tensión. El S&P 500 ha retrocedido alrededor de 4% desde su máximo histórico del 27 de enero, aunque mostraba una tendencia al alza en las primeras horas de negociación del miércoles. Esa combinación de nerviosismo y rebotes parciales también se ha visto en criptoactivos.

La reacción no se limita a Estados Unidos. Los bancos centrales de otras regiones también están endureciendo su respuesta frente a los riesgos inflacionarios. El Banco de la Reserva de Australia elevó las tasas por segundo mes consecutivo el martes y citó la guerra en Medio Oriente como parte de sus preocupaciones.

Entre la cautela y el optimismo

No todos los economistas comparten una visión pesimista. Ed Yardeni, presidente de Yardeni Research, destacó en una nota para inversionistas la resiliencia de la economía de Estados Unidos frente a shocks previos como razón para mantener cierto optimismo.

Según Yardeni, esa resistencia implica que los choques del precio del petróleo generan una inflación menos persistente y menos interrupciones severas del crecimiento que en décadas pasadas. También considera menos probable que se repita un episodio de estanflación prolongada como el de los años setenta.

Esa lectura ofrece un contrapeso al nerviosismo actual, pero no elimina la incertidumbre de corto plazo. Para Bitcoin, el reto inmediato sigue siendo demostrar que puede sostener niveles cercanos a USD $74.000 con una demanda real, y no solo con expectativas alrededor del evento de la Fed.

En las últimas 24 horas, Bitcoin mostraba una caída de 0,2% y cotizaba en USD $74.042. Ethereum, por su parte, se mantenía lateral en el mismo período alrededor de USD $2.324. Ambos movimientos resumían el clima previo al anuncio: mucha atención macroeconómica, poco margen para errores y una volatilidad latente que podría definirse en cuestión de horas.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

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