Por Canuto  

Bitcoin cayó con fuerza durante el fin de semana y llegó a rozar USD $65.000 en medio del deterioro del ánimo de mercado y de una nueva escalada geopolítica, luego de que Donald Trump evaluara una posible operación terrestre de Estados Unidos en Irán. Aunque la criptomoneda ya recuperó parte del terreno perdido y volvió hacia USD $67.500, el episodio dejó más de USD $400 millones en liquidaciones y reavivó el debate sobre su comportamiento en entornos de guerra, inflación y aversión al riesgo.
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  • Bitcoin descendió desde casi USD $70.000 el viernes hasta USD $65.112 en las últimas 24 horas, antes de rebotar hacia USD $67.500.
  • La corrección arrastró al mercado cripto y activó liquidaciones por más de USD $400 millones, según datos de CoinGlass.
  • Trump analiza una operación militar para extraer casi 1.000 libras de uranio de Irán, en un contexto de guerra que comenzó el 28 de febrero.


Bitcoin vivió un nuevo episodio de volatilidad durante el fin de semana, cuando su cotización cayó cerca de USD $65.000 en un entorno marcado por nerviosismo macroeconómico y una nueva escalada de tensiones en Medio Oriente. El retroceso se produjo mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sopesa una eventual operación terrestre en Irán, lo que elevó la cautela entre los inversionistas y golpeó al mercado de los activos de riesgo.

Tras ese movimiento bajista, la principal criptomoneda logró recuperar parte del terreno perdido. Al momento reseñado por Bitcoin Dives as Trump Weighs US Ground Operation in Iran—But It’s Rising Again, Bitcoin avanzaba 1,2% en 24 horas y cotizaba alrededor de USD $67.500, de acuerdo con el agregador de precios CoinGecko.

La secuencia refleja un mercado todavía muy sensible a los cambios de sentimiento. Aunque el rebote alivió parcialmente la presión inmediata, la caída del fin de semana dejó una marca clara entre los operadores, especialmente porque coincidió con factores geopolíticos, preocupaciones por inflación y condiciones financieras más duras en Estados Unidos.

Para lectores menos familiarizados con esta dinámica, Bitcoin suele reaccionar tanto a variables internas del ecosistema cripto como a eventos globales. En momentos de incertidumbre, muchos inversionistas reducen exposición a activos volátiles, y eso puede traducirse en ventas rápidas, liquidaciones forzadas y oscilaciones más pronunciadas en períodos cortos.

Una caída rápida que arrastró a todo el mercado

La corrección fue abrupta. Bitcoin pasó de cotizar cerca de USD $70.000 el viernes a tocar USD $65.112 dentro de las 24 horas siguientes. Ese descenso no quedó aislado en BTC, sino que se expandió al resto del mercado de criptomonedas, en línea con un patrón frecuente cuando el activo líder pierde soportes psicológicos relevantes.

Según datos de CoinGlass citados en la cobertura original, el movimiento activó liquidaciones por más de USD $400 millones en el mercado cripto. Este tipo de liquidaciones ocurre cuando posiciones apalancadas no logran sostener el margen requerido y son cerradas automáticamente, lo que a menudo intensifica la presión vendedora y acelera la volatilidad.

El golpe también afectó la percepción de los participantes sobre la trayectoria de corto plazo de Bitcoin. En Myriad, un mercado de predicción propiedad de Dastan, empresa matriz de Decrypt, los usuarios asignaban una probabilidad de 41% a que el próximo gran movimiento de Bitcoin lo lleve hasta USD $84.000.

Esa cifra representa un deterioro importante frente a días previos. El 17 de marzo, esa misma probabilidad rondaba casi 65%, lo que muestra cómo el apetito especulativo y la expectativa alcista se enfriaron tras el desplome del fin de semana. En otras palabras, el mercado no solo absorbió una caída de precio, sino también un ajuste en las expectativas colectivas.

Trump, Irán y el factor geopolítico

El trasfondo geopolítico ocupó un lugar central en la narrativa del mercado. De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por The Wall Street Journal, Trump está evaluando una operación militar destinada a extraer casi 1.000 libras de uranio de Irán. La misión fue descrita por esas fuentes como compleja y riesgosa.

El aspecto más delicado de esa posibilidad es que probablemente colocaría a fuerzas estadounidenses dentro del territorio iraní durante varios días o más. Aunque Trump no habría tomado una decisión final, los funcionarios señalaron que el mandatario sigue abierto a esa alternativa, al considerarla una posible vía para impedir que Irán desarrolle un arma nuclear.

La discusión ocurre además en una etapa ya tensa del conflicto. Apenas unos días antes, el propio presidente había dicho que “no está desesperado” por terminar la guerra con Irán. Ese tono contribuyó a reforzar la lectura de que la confrontación podría prolongarse, un elemento que los mercados suelen traducir en mayor demanda por coberturas, energía y liquidez.

En contextos así, Bitcoin suele ser analizado desde dos marcos opuestos. Algunos lo ven como un activo alternativo resistente a la política monetaria y a los sistemas tradicionales. Otros lo tratan como una apuesta de riesgo que puede venderse junto con acciones tecnológicas y otros activos especulativos cuando el entorno global se deteriora. El comportamiento de este fin de semana parece haber inclinado la balanza temporalmente hacia la segunda lectura.

Desempeño relativo frente a acciones, oro y petróleo

A pesar de la caída reciente, Bitcoin acumulaba una subida de casi 2% desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Irán el 28 de febrero. El dato es relevante porque sugiere que, en términos netos, BTC ha resistido mejor que otros activos tradicionales durante este episodio, aunque con alta volatilidad intermedia.

En ese mismo período, el S&P 500 y el oro registraron descensos cercanos a 5,6% y 14%, respectivamente. El petróleo, en cambio, se disparó casi 40%, una reacción coherente con el temor a disrupciones de suministro y con el impacto que los conflictos en Medio Oriente suelen tener sobre la energía.

La comparación ayuda a poner en contexto el movimiento de Bitcoin. Si bien el activo sufrió una corrección fuerte de corto plazo, no fue el peor desempeño acumulado entre los instrumentos observados en la nota. De hecho, el alza del crudo y el retroceso del oro también muestran que el mercado no está siguiendo una única lógica defensiva, sino ajustándose según el tipo de riesgo que cada activo representa.

Ese telón de fondo también reabre un viejo debate sobre la naturaleza de Bitcoin. Para algunos, su comportamiento mixto durante una guerra refuerza la idea de que todavía no actúa de forma estable como refugio. Para otros, el hecho de mantenerse en positivo desde el inicio del conflicto demuestra cierta resiliencia frente a activos tradicionales que también han perdido terreno.

Presión macro, fin de mes y escenarios para BTC

La caída de Bitcoin no se explicaría solo por el frente geopolítico. La cobertura señala que el retroceso de la principal criptomoneda parece estar vinculado también a un rebalanceo de fin de mes, además de preocupaciones inflacionarias derivadas del alza de los rendimientos en Estados Unidos y de la fortaleza del dólar.

Estos factores son relevantes porque un dólar fuerte y mayores rendimientos suelen endurecer las condiciones financieras globales. Cuando eso sucede, el capital especulativo tiende a volverse más selectivo, y los activos de mayor volatilidad, como las criptomonedas, quedan expuestos a ventas más agresivas. La coincidencia temporal con el deterioro geopolítico amplificó esa vulnerabilidad.

Mirando hacia adelante, algunos expertos que habían hablado previamente con Decrypt estiman que Bitcoin probablemente se mantendrá dentro de un rango entre USD $67.000 y USD $72.000 mientras concluye el primer trimestre. Esa visión sugiere una fase de consolidación, más que una ruptura inmediata en cualquier dirección.

Sin embargo, no todos comparten una lectura moderada. El analista on-chain Willy Woo planteó el domingo un escenario bajista en el que Bitcoin podría encontrar fondo entre USD $46.000 y USD $54.000. En su publicación, Woo sostuvo que “los modelos on-chain de la vieja escuela sugieren un fondo de Bitcoin entre USD $46k y USD $54k. También dan pistas sobre cuánto tiempo tendremos que esperar”, aludiendo a salidas de capital de la red de Bitcoin.

Esa advertencia no implica que el mercado vaya necesariamente hacia esos niveles, pero sí refleja que persisten dudas estructurales sobre la fuerza del ciclo. Si la presión macro se mantiene, si el conflicto escala o si los flujos siguen saliendo del ecosistema, el rebote reciente podría enfrentar nuevas pruebas en las próximas sesiones.

Por ahora, el mercado parece moverse entre dos fuerzas opuestas. Por un lado, Bitcoin conserva capacidad de recuperación y sigue por encima del mínimo marcado en la sacudida del fin de semana. Por otro, la combinación de riesgo geopolítico, inflación, dólar fuerte y liquidaciones masivas mantiene vivo el temor a nuevas correcciones en el corto plazo.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

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