Google selló un acuerdo cercano a USD $1.000 millones con Form Energy para instalar una batería de hierro-aire capaz de entregar 300 MW durante 100 horas, como pieza clave del suministro eólico y solar de un nuevo centro de datos en Minnesota.
***
- El contrato rondaría los USD $1.000 millones y se enfoca en una batería “de 100 horas” para respaldar energía renovable.
- La batería de hierro-aire entregará 300 MW por 100 horas y ayudará a estabilizar 1,4 GW de eólica y 200 MW de solar.
- Form Energy busca recaudar USD $500 millones, ya sumó USD $1.400 millones y planea salir a bolsa el próximo año.
Google anunció a inicios de esta semana la construcción de un nuevo centro de datos en Minnesota. La compañía indicó que la instalación se alimentará con una combinación de energía eólica, energía solar y una batería inusual construida por la startup Form Energy. La característica central del proyecto es que esa batería puede descargar energía de forma sostenida durante días, un enfoque que apunta a resolver un cuello de botella habitual de las renovables.
En sistemas basados en eólica y solar, la generación no siempre coincide con la demanda. Cuando baja el viento o cae la noche, la red necesita respaldo o flexibilidad para mantener la continuidad del suministro. Ahí entra el almacenamiento, que permite desplazar energía a lo largo del tiempo, suavizar picos y reducir la dependencia de fuentes de respaldo más costosas o contaminantes, detalla TechCrunch.
En este caso, la batería de Form Energy se presenta como un almacenamiento de larga duración. A diferencia de otras tecnologías más comunes, que suelen enfocarse en ventanas más cortas de descarga, esta solución se diseñó para operar por periodos extendidos. La decisión de Google sugiere una prioridad clara: estabilidad energética para infraestructura crítica, en un contexto de creciente consumo eléctrico asociado a centros de datos.
Según detalló TechCrunch, el anuncio de Google no solo se apoya en nueva capacidad renovable, sino también en un sistema de almacenamiento de gran escala que actúa como amortiguador. La idea es que la batería ayude a estabilizar el flujo de electricidad hacia el centro de datos cuando la producción eólica y solar fluctúe. Ese matiz técnico resulta clave para entender por qué el proyecto ha llamado la atención.
USD $1.000 millones por una batería de hierro-aire de 100 horas
Tras el anuncio inicial, ahora se conoce el costo aproximado de esta apuesta. El precio de la batería masiva de Form Energy rondaría los USD $1.000 millones, de acuerdo con la publicación The Information, citada por TechCrunch. La cifra coloca el proyecto entre los contratos más llamativos en almacenamiento energético para centros de datos.
La batería de hierro-aire de Form Energy puede proporcionar de forma continua 300 megavatios de electricidad durante 100 horas. En otras palabras, se trata de una entrega sostenida que, por su duración, apunta a cubrir eventos de baja generación renovable que se extienden por varios días. Ese tipo de respaldo no suele resolverse solo con almacenamiento de pocas horas.
La función operativa, según la información disponible, será “suavizar” el flujo de electrones provenientes de 1,4 gigavatios de energía eólica y 200 megavatios de energía solar. Ese balanceo resulta relevante porque la electricidad no solo debe generarse, también debe entregarse con estabilidad. Para un centro de datos, incluso variaciones pequeñas pueden convertirse en un problema de gestión eléctrica.
El tamaño del sistema también ayuda a dimensionar por qué el monto es tan elevado. No se trata de una batería residencial ni de un respaldo de emergencia típico, sino de un equipo industrial diseñado para integrarse a un portafolio energético que combina grandes parques eólicos y solares. Con ese encaje, el almacenamiento actúa como infraestructura estratégica, no como un accesorio.
Cómo funciona la batería: “respira” oxígeno para oxidar hierro
El funcionamiento de la batería de hierro-aire se describe de forma sencilla, pero con implicaciones técnicas profundas. La tecnología “respira” en cierto sentido: el oxígeno se bombea hacia las celdas y oxida el hierro. Ese proceso químico libera electrones, que luego se aprovechan como electricidad para alimentar la carga.
La descripción importa porque remite a un enfoque electroquímico distinto al que domina en el imaginario público cuando se habla de baterías. Aquí el mecanismo central depende de una reacción de oxidación que, según el planteamiento, permite largas duraciones de descarga. Para usos como centros de datos, esa duración es tan relevante como la potencia instantánea.
La batería, además, no se presenta como un reemplazo aislado de la generación. Su rol se integra a una combinación de fuentes renovables: 1,4 gigavatios eólicos y 200 megavatios solares. La lógica es clara: cuando la generación excede la demanda, se puede almacenar; cuando la generación cae, se puede descargar, manteniendo el suministro estable.
En el debate energético actual, el almacenamiento de larga duración se discute como una pieza necesaria para elevar el porcentaje de renovables sin comprometer confiabilidad. Este proyecto se alinea con esa tesis, pero desde la óptica de un consumidor de energía muy exigente. Los centros de datos requieren continuidad operativa, y su crecimiento presiona la planificación energética regional.
De años de desarrollo a su primer gran cliente
Form Energy venía desarrollando esta tecnología desde hace años. Pese al avance técnico y la narrativa alrededor de baterías de larga duración, la compañía no había conseguido un cliente importante hasta este acuerdo con Google. Ese dato, por sí solo, convierte al contrato en un hito comercial, además de un hito tecnológico.
La empresa también avanzó en capacidad industrial. Según la información reportada, Form Energy construyó una fábrica en Virginia Occidental para producir estas baterías. Pasar del laboratorio a una planta implica enfrentar retos de manufactura, cadena de suministros y control de calidad, que suelen frenar la escalabilidad incluso de tecnologías prometedoras.
Que el primer gran cliente sea Google eleva el perfil del proyecto. En el mercado, un comprador de esta magnitud puede funcionar como validación, no solo por el dinero involucrado, sino por los estándares técnicos y de ejecución que exige. También puede acelerar el interés de otros actores que buscan soluciones para estabilizar energía renovable a gran escala.
El acuerdo llega en un momento donde la infraestructura digital se cruza con la infraestructura energética. El crecimiento de la computación intensiva, incluida la vinculada a inteligencia artificial, ha incrementado la atención sobre cómo se alimentan y estabilizan los centros de datos. Sin salirse de los hechos reportados, el contexto ayuda a entender por qué un contrato así genera tanto ruido en el sector.
Ronda por USD $500 millones, USD $1.400 millones recaudados y posible salida a bolsa
Con un gran pedido ya asegurado, Form Energy se mueve para reforzar su financiamiento. El CEO de la compañía, Mateo Jaramillo, afirmó que la empresa está en proceso de recaudar una ronda de USD $500 millones. La meta sugiere que el contrato, aunque crucial, también implica necesidades de capital para fabricar y desplegar sistemas a escala.
Hasta la fecha, Form Energy ha recaudado USD $1.400 millones, de acuerdo con PitchBook. Esa cifra la ubica entre las startups más financiadas dentro del segmento de almacenamiento energético de larga duración. En este tipo de negocios, el capital no solo cubre investigación, también cubre plantas, inventarios, logística y garantías operativas.
La compañía también planea salir a bolsa el próximo año. La combinación de un cliente de alto perfil, una fábrica en marcha y un plan de IPO suele leerse como un intento de consolidación. Para el mercado, el reto estará en ejecutar: fabricar a tiempo, cumplir especificaciones y demostrar que la tecnología puede operar de forma confiable en condiciones reales.
En conjunto, el acuerdo muestra una intersección cada vez más visible entre la economía digital y la transición energética. Para lectores que siguen criptomonedas, Blockchain e IA, el mensaje de fondo resulta familiar: la infraestructura física, desde la electricidad hasta el almacenamiento, se está convirtiendo en un factor determinante para sostener la expansión tecnológica. En este caso, el dato duro es contundente: una batería de 300 MW por 100 horas, con un precio aproximado de USD $1.000 millones, entra al corazón del plan energético de un nuevo centro de datos de Google.
Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Mistral AI se alía con Accenture para acelerar la adopción empresarial de IA
Bumble integrará IA para mejorar fotos, biografías, y propiciar citas fuera de la app
Moody’s alerta sobre riesgo oculto de la IA: Millonaria deuda invisible entre Google, Amazon y gigantes tecnológicas