El CEO de la popular app de mensajería aseguró que el gobierno ruso bloqueó la misma a nivel local, esto con el objetivo de que la base de usuarios migre a otro servicio bajo control estatal, con el cual poder espiar las conversaciones de las personas.
***
- Pavel Durov afirmó que las autoridades rusas están restringiendo Telegram para obligar a los ciudadanos a migrar a una aplicación controlada por el Estado.
- El fundador de Telegram comparó la situación con el intento fallido de Irán de prohibir la plataforma hace ocho años.
- El regulador ruso amenaza con nuevas sanciones y multas mientras promueve una app oficial llamada MAX.
🚨 Rusia bloquea Telegram para imponer su app estatal MAX 🚨
Pavel Durov denuncia que el gobierno intenta forzar a los ciudadanos a migrar a una aplicación de vigilancia.
Las restricciones han provocado lentitud en el servicio.
Telegram enfrenta multas y juicios en medio de la… pic.twitter.com/aCFzYjhVfV
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) February 10, 2026
Pavel Durov, fundador y director ejecutivo de Telegram, aseguró que las autoridades rusas están bloqueando de forma deliberada el acceso a la aplicación de mensajería con el objetivo de forzar a la población a utilizar una alternativa estatal diseñada para la vigilancia y la censura política. Según indicó el directivo, esta estrategia responde a un patrón conocido de control gubernamental sobre las comunicaciones digitales.
En una publicación difundida públicamente, reseñada por varios medios, Durov sostuvo que “Rusia está restringiendo el acceso a Telegram en un intento de obligar a sus ciudadanos a cambiar a una aplicación controlada por el Estado, creada para la vigilancia y la censura política”. En ese mismo mensaje, agregó que “restringir la libertad de los ciudadanos nunca es la respuesta correcta”, enmarcando la medida como un ataque directo a la libertad de comunicación.
El empresario recordó que una situación similar ocurrió en Irán hace ocho años, cuando el gobierno de ese país prohibió Telegram bajo distintos pretextos y promovió su propia herramienta de mensajería. De acuerdo con Durov, aquella ofensiva fracasó, ya que la mayoría de los usuarios continuó utilizando Telegram a pesar de las restricciones oficiales.
Para el fundador de la plataforma, lo que ocurre ahora en Rusia no es un caso aislado, sino un nuevo ejemplo de cómo los Estados intentan ejercer control sobre los canales de comunicación digital. Desde su perspectiva, estas medidas no logran eliminar el uso de las plataformas, pero sí deterioran la confianza y la libertad de los ciudadanos.
Roskomnadzor endurece su postura contra Telegram
Las declaraciones de Durov se producen en paralelo a un nuevo anuncio del regulador ruso de telecomunicaciones, Roskomnadzor. El organismo informó el martes que Telegram enfrentará restricciones adicionales debido a que, según sus evaluaciones, la aplicación no corrigió problemas que ya habían sido señalados con anterioridad por las autoridades.
Roskomnadzor explicó que las limitaciones comenzaron de forma progresiva. En agosto, las autoridades restringieron las llamadas de voz y video dentro de Telegram. Ese mismo mes, aplicaron medidas similares contra WhatsApp, y en diciembre procedieron a bloquear FaceTime, la aplicación de llamadas de Apple.
De acuerdo con el regulador, estas plataformas incumplen la legislación rusa vigente. Entre los principales señalamientos se encuentra la supuesta falta de protección adecuada de los datos personales de los usuarios, así como la ausencia de mecanismos eficaces para combatir fraudes y prevenir el uso de las aplicaciones con fines criminales o terroristas.
En un comunicado citado por medios estatales, la agencia sostuvo que “la ley rusa no se está cumpliendo, los datos personales no están protegidos y no existen medidas efectivas para contrarrestar el fraude y el uso de la aplicación de mensajería para actividades criminales y terroristas”. Bajo ese argumento, Roskomnadzor anticipó que se impondrán nuevas restricciones.
Impacto visible en usuarios y empresas en Moscú
Usuarios en Moscú comenzaron a notar cambios concretos en el funcionamiento de Telegram. Varias personas reportaron que la aplicación opera con mayor lentitud, lo que afecta tanto a la comunicación personal como al uso profesional de la plataforma.
Telegram ocupa un rol central en el ecosistema digital ruso. Es utilizada por el Kremlin, los tribunales, medios de comunicación, influencers y también por grupos que han abandonado el país. Blogueros militares han señalado además que la aplicación es una herramienta clave para soldados rusos desplegados en Ucrania.
Roman, un trabajador del sector mediático, explicó a periodistas que notó el problema de forma inmediata. “Lo noté claramente hoy. Mi negocio está muy ligado a Telegram, así que esto es malo”, afirmó. Según su testimonio, muchas empresas rusas dependen más de Telegram que del correo electrónico para contactar a nuevos clientes.
Otra usuaria, identificada como Anna, expresó su preocupación por el posible desplazamiento forzado hacia otras plataformas. “Es muy malo porque todos mis amigos y mi familia usan Telegram. No quiero moverme a otras plataformas”, señaló, reflejando el grado de adopción social que tiene la aplicación en Rusia.
Multas, juicios y la promoción de la app estatal MAX
A las restricciones técnicas se suman las presiones legales. La agencia estatal de noticias RIA informó que Telegram enfrenta ocho audiencias judiciales pendientes en Rusia. Como resultado de estos procesos, la empresa podría recibir multas de hasta 64 millones de rublos, equivalentes a USD $830.000.
Además, los alguaciles rusos intentan cobrar otros 9 millones de rublos correspondientes a sanciones impuestas en casos anteriores. Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para aumentar el costo legal y operativo de la presencia de Telegram en el país.
Mientras se intensifica la presión contra Telegram, el gobierno ruso promueve activamente su propia aplicación, denominada MAX. Esta plataforma se utiliza tanto para mensajería como para el acceso a servicios gubernamentales, y es presentada como una alternativa nacional a las aplicaciones extranjeras.
Críticos del proyecto sostienen que MAX fue diseñada principalmente como una herramienta de vigilancia estatal. El gobierno, sin embargo, rechaza esas acusaciones y defiende la aplicación como un servicio necesario para la seguridad y la soberanía digital del país.
Antecedentes de bloqueos y control digital en Rusia
Rusia ya intentó prohibir Telegram en 2018, una iniciativa que terminó siendo ampliamente considerada un fracaso. A pesar de los bloqueos oficiales, millones de usuarios continuaron accediendo a la aplicación mediante distintas soluciones técnicas, lo que debilitó la eficacia de la medida.
Desde entonces, el gobierno ruso ha avanzado en el bloqueo de otras plataformas occidentales. Facebook e Instagram fueron restringidas, y el acceso a YouTube se ha vuelto cada vez más difícil para los usuarios dentro del país, según reportes de organizaciones de derechos digitales.
El caso de Telegram se inscribe así en una tendencia más amplia de control estatal sobre internet y las redes sociales en Rusia. Para Durov, estas acciones no solo afectan a una empresa tecnológica, sino que representan una amenaza directa a la libertad de expresión y a la comunicación privada de millones de personas.
Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin
Imagen original de Unsplash
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Autoridades rusas ponen bajo arresto domiciliario a fundador de importante empresa minera Bitcoin
Bancos de Rusia aumentan la apuesta por el oro: ya superan las 6 toneladas en reservas físicas
Exchange WhiteBIT queda prohibido en Rusia: fiscales acusan “esquemas grises” y apoyo a Ucrania