Por Canuto  

Una nueva demanda derivada presentada por un accionista acusa a la cúpula de Coinbase de fallar en la supervisión del cumplimiento y de divulgar información presuntamente engañosa. El reclamo busca daños para la empresa, reformas de gobernanza y la devolución de compensaciones y supuestas ganancias internas.

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  • Un accionista presentó una demanda derivada en Nueva Jersey contra ejecutivos y directores de Coinbase.
  • La acción legal menciona al CEO Brian Armstrong, así como a Fred Ehrsam, Paul Grewal y Alesia Haas.
  • La demanda alega declaraciones falsas o engañosas entre abril de 2021 y junio de 2023, y sostiene que fallas de supervisión expusieron a la empresa a acciones regulatorias.
  • El caso busca daños para Coinbase, reformas corporativas y recuperación de compensaciones y ganancias internas, mientras la compañía enfrenta otros litigios vinculados a insider trading y divulgaciones.

 


Un accionista de Coinbase presentó una demanda derivada contra varios de los principales ejecutivos y miembros de la junta directiva de la compañía. El reclamo sostiene que existieron fallas en la supervisión del cumplimiento normativo y en la calidad de las divulgaciones al mercado, lo que habría dejado a la empresa expuesta a consecuencias legales y regulatorias.

La demanda fue presentada el martes en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Nueva Jersey, como reportó Cointelegraph. El accionista Kevin Meehan actuó en nombre de Coinbase Global, una estructura típica en la que se alega que el daño principal lo sufre la empresa y no únicamente los inversionistas de forma individual.

En el ecosistema cripto, donde los exchanges operan como infraestructura crítica para comprar, vender y custodiar activos digitales, el cumplimiento regula temas sensibles. Entre ellos destacan los programas contra el lavado de dinero (AML) y las obligaciones de divulgación en mercados públicos, especialmente tras el debut bursátil de una compañía.

Este caso se suma a un panorama en el que las plataformas de intercambio enfrentan un mayor nivel de escrutinio, tanto por la naturaleza transfronteriza de las operaciones como por las disputas sobre qué productos y tokens podrían caer bajo regímenes de valores. La demanda intenta encuadrar estos riesgos como consecuencias de una supervisión interna insuficiente.

Demanda derivada coloca a la cúpula de Coinbase bajo escrutinio

El escrito menciona al CEO Brian Armstrong y al cofundador Fred Ehrsam. También incluye a varios directores ejecutivos actuales y anteriores, entre ellos el director legal Paul Grewal y la directora financiera Alesia Haas, según los detalles del caso.

De acuerdo con la presentación, los acusados habrían realizado declaraciones falsas o engañosas en un periodo que va desde abril de 2021 hasta junio de 2023. Abril de 2021 es una fecha clave porque marca el momento en que Coinbase ingresó a los mercados públicos mediante una cotización directa.

La demanda plantea que, durante ese lapso, existieron fallas de supervisión que habrían sido determinantes para que Coinbase terminara enfrentando medidas regulatorias. En otras palabras, el argumento central es que el riesgo legal no habría sido solo externo, sino también producto de decisiones o controles internos inadecuados.

Al tratarse de señalamientos ligados a divulgaciones y cumplimiento, la discusión no se limita a un evento aislado. El foco está en la gobernanza, en la forma en que la empresa monitoreó sus obligaciones y en cómo comunicó al mercado la situación del negocio en un periodo de alto interés público.

Antecedentes regulatorios: acuerdo con NYDFS y multa en Nueva Jersey

La demanda se apoya en antecedentes de Coinbase. A inicios de 2023, la compañía alcanzó un acuerdo por USD $100 millones con el Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York (NYDFS), relacionado con deficiencias en su programa AML.

Para el sector, este tipo de acuerdos suele funcionar como un termómetro de la exigencia regulatoria sobre controles internos, monitoreo de transacciones y procedimientos de debida diligencia. También puede tener efectos reputacionales, ya que pone bajo la lupa la capacidad de una firma para administrar riesgos en una industria de alta velocidad.

Además, la empresa recibió una multa de USD $5 millones por parte de la Oficina de Valores de Nueva Jersey. El caso estuvo relacionado con la cotización de valores no registrados, un tema que aparece de manera recurrente en disputas entre reguladores y empresas cripto sobre la clasificación de ciertos activos.

El demandante argumenta que estos resultados reflejan un patrón de problemas que se habría podido mitigar con una supervisión más sólida. La tesis es que los impactos regulatorios no fueron sorpresivos, sino la consecuencia de fallas que habrían persistido mientras se informaba al mercado en términos que el accionista considera engañosos.

Demanda busca daños para la empresa, reformas y devolución de beneficios

El reclamo solicita daños en nombre de Coinbase y también reformas de gobernanza corporativa. La demanda también pide la recuperación de compensaciones y de ganancias supuestamente obtenidas por internos mientras persistían los problemas de cumplimiento.

Este punto es relevante porque el caso está estructurado como una acción derivada de accionistas. En ese esquema, cualquier recuperación financiera iría a Coinbase y no directamente a los accionistas demandantes, aunque el objetivo final sea corregir conductas y proteger el valor de la empresa.

La demanda solicita un juicio con jurado. También acusa a los demandados de enriquecimiento injusto, abuso de control y violaciones del deber fiduciario, todas vinculadas a lo que describe como fallos sistémicos de cumplimiento dentro de la organización.

Un contexto de litigios alrededor de Coinbase

La demanda de Nueva Jersey no es un caso aislado. En enero, un juez de Delaware permitió que avanzara otra demanda de accionistas contra Coinbase, que sostiene que varios directores del intercambio realizaron transacciones con información privilegiada, pese a una investigación interna que habría exonerado a los ejecutivos.

En ese caso, se alega que internos, incluyendo a Armstrong y al miembro de la junta Marc Andreessen, utilizaron información no pública para evitar más de USD $1 mil millones en pérdidas. La acusación apunta a que habrían vendido acciones alrededor de la cotización directa de Coinbase en 2021.

Más recientemente, en mayo de 2025, Coinbase y dos ejecutivos enfrentaron una demanda colectiva propuesta por un inversionista. Esa acción alegaba que el precio de la acción cayó después de que la empresa revelara una brecha de datos de usuarios y supuestamente no divulgara una violación de un acuerdo con la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido.

Según esa demanda, las divulgaciones provocaron una caída pronunciada en el precio de las acciones, lo que habría generado pérdidas para los inversionistas. En conjunto, estos procesos reflejan cómo los riesgos legales, de cumplimiento y de divulgaciones se han convertido en un eje central para evaluar a empresas cripto que cotizan en bolsa.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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