Claude, el chatbot de Anthropic, escaló hasta el puesto No. 2 entre las apps gratuitas de la App Store de EE. UU. en medio de una disputa de alto perfil con el Pentágono que terminó en un veto federal ordenado por el presidente Donald Trump, mientras OpenAI anunciaba su propio acuerdo con el Departamento de Defensa con supuestas salvaguardas.
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- Claude alcanzó el No. 2 entre las aplicaciones gratuitas en la App Store de EE. UU., solo detrás de ChatGPT y por encima de Google Gemini.
- SensorTower mostró un salto notable: Claude pasó de estar fuera del top 100 a finales de enero a moverse en el top 20 durante febrero, hasta escalar al segundo lugar.
- La escalada coincidió con una disputa por el uso militar de la IA: Trump ordenó frenar productos de Anthropic y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, la calificó como amenaza para la cadena de suministro.
🚨 Claude alcanza el puesto No. 2 en la App Store de EE. UU. 🚨
En medio de un choque con el Pentágono, la app de Anthropic se dispara en popularidad.
El presidente Trump ordenó frenar productos de la compañía por preocupaciones de seguridad.
ChatGPT sigue líder y Google… pic.twitter.com/weFbv3iGkk
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) March 1, 2026
Claude, el chatbot de Anthropic, parece haberse beneficiado de una ola de atención pública ligada a las negociaciones tensas de la empresa con el Pentágono. De acuerdo con un reporte publicado por TechCrunch, para la tarde del sábado ya figuraba como la aplicación gratuita No. 2 en la App Store de Estados Unidos.
En ese ranking, el primer lugar lo mantuvo ChatGPT de OpenAI, mientras que Google Gemini ocupó el tercer puesto. El dato es relevante porque el mercado de chatbots se ha convertido en una vitrina de adopción masiva: el ranking no mide “calidad”, pero sí captura el pulso de descargas y visibilidad en un canal clave como el iPhone.
Más allá del interés tecnológico, el ascenso de Claude llega en un contexto político poco común para una app de consumo. La discusión se centra en los límites del uso de modelos de IA por parte del gobierno, especialmente en temas sensibles como vigilancia interna y armamento, áreas que suelen detonar reacciones fuertes en opinión pública y en el sector privado.
Para lectores que siguen la industria de IA de cerca, el caso muestra cómo las tensiones regulatorias y de seguridad nacional pueden convertirse en un catalizador de notoriedad. En mercados digitales, la atención suele transformarse en descargas, aunque esa dinámica no siempre se traduce en fidelidad de largo plazo.
Los datos de SensorTower: del top 100 al top 2 en semanas
El salto de Claude se aprecia con más claridad al observar su evolución reciente. Según datos de SensorTower citados por TechCrunch, la aplicación estaba “justo fuera del top 100” a finales de enero. Luego, durante la mayor parte de febrero, se mantuvo en algún punto dentro del top 20 de aplicaciones gratuitas.
En los últimos días del mes, la tendencia se aceleró. Claude pasó del sexto lugar el miércoles al cuarto el jueves, para finalmente ubicarse en el segundo lugar el sábado. Es un avance inusualmente rápido, sobre todo en un segmento donde los líderes suelen sostener posiciones por la inercia de marca y distribución.
En términos de competencia, el podio resulta revelador: ChatGPT como No. 1, Claude como No. 2 y Gemini como No. 3. Las tres apps representan, en la práctica, un frente de batalla por el “asistente universal” en el smartphone, un producto que mezcla búsqueda, productividad, generación de texto e interacción conversacional.
También es una señal de que el consumo de IA ya no se limita a entornos corporativos o de desarrolladores. La App Store funciona como un termómetro de adopción generalista, y un ascenso a esas posiciones suele impulsar un círculo de descubrimiento: más ranking trae más exposición, y más exposición trae nuevas descargas.
La disputa con el Pentágono: vigilancia masiva y armas autónomas como líneas rojas
El elemento que detonó la narrativa no fue una actualización de producto ni una campaña tradicional. Según el reporte, Anthropic intentó negociar para evitar que el Departamento de Defensa usara sus modelos de IA para vigilancia masiva interna o para armas totalmente autónomas. Esa postura coloca el debate ético al centro de una relación compleja: la del sector privado de IA con el aparato de defensa.
La discusión no es menor. La vigilancia interna a gran escala y los sistemas de armas sin intervención humana son temas que suelen considerarse de “alto riesgo” en foros de política pública y gobernanza tecnológica. Para empresas de IA, aceptar o rechazar esas aplicaciones puede definir su reputación y su acceso a contratos.
En ese marco, el presidente Donald Trump ordenó a las agencias federales que dejaran de usar todos los productos de Anthropic. La medida, descrita en el reporte, introduce un costo directo para la compañía, pero también elevó el nivel de exposición mediática de Claude, justo cuando la categoría compite por atención de usuarios.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, fue más allá al afirmar que está designando a la empresa como una amenaza para la cadena de suministro. Esa etiqueta, en el lenguaje de compras y seguridad nacional, tiene implicaciones simbólicas y operativas, porque sugiere riesgos en la dependencia tecnológica y en la confianza hacia proveedores.
OpenAI anuncia su propio acuerdo y promete salvaguardas
Tras el episodio con Anthropic, OpenAI anunció su propio acuerdo con el Pentágono. El CEO de OpenAI, Sam Altman, afirmó que el pacto incluye salvaguardas relacionadas con la vigilancia interna y con las armas autónomas, dos de los puntos más sensibles que habían detonado la disputa anterior.
Este contraste pone en evidencia una tensión clásica del sector: participar en contratos gubernamentales puede significar escala, ingresos y prestigio, pero también obliga a definir límites de uso. En IA, esa discusión se vuelve más intensa porque un mismo modelo puede servir para tareas benignas o para fines considerados peligrosos.
Para el público general, la noticia también funciona como recordatorio de que la “carrera de chatbots” no se decide solo por capacidades técnicas. Se decide por alianzas, por acceso a infraestructura, por distribución en plataformas móviles y por el tipo de relaciones que las compañías sostienen con actores estatales.
Al final, el caso deja una imagen clara del momento que vive la industria: los asistentes de IA ya compiten en el top de la App Store, mientras la política de seguridad y los dilemas éticos se vuelven parte de la historia del producto. Claude sube al No. 2, pero el contexto que lo llevó allí sugiere que la adopción masiva y el debate público ya avanzan juntos.
Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
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