El CEO de BNY Mellon, Robin Vince, aseguró que la próxima etapa de adopción de las criptomonedas dependerá de los grandes bancos, al considerar que estas instituciones pueden conectar con mayor eficacia los activos digitales y las finanzas tradicionales en un entorno donde la regulación, la confianza y la tokenización empiezan a ganar protagonismo.
***
- Robin Vince dijo que los grandes bancos pueden servir como puente entre las finanzas tradicionales y los ecosistemas de activos digitales.
- BNY Mellon destacó la tokenización de productos como fondos del mercado monetario y apuntó a préstamos y bienes raíces como áreas con potencial temprano.
- El ejecutivo sostuvo que la claridad regulatoria y la supervisión serán claves para que más actores institucionales entren al sector.
Robin Vince, CEO de BNY Mellon, afirmó que la próxima fase de crecimiento para las criptomonedas no ocurrirá al margen de la banca tradicional, sino con la participación activa de grandes instituciones financieras. Durante una conversación en el Digital Asset Summit celebrado en Nueva York, el ejecutivo sostuvo que los bancos están en una posición privilegiada para conectar el mundo de los activos digitales con la infraestructura financiera existente.
Su planteamiento llega en un momento en el que varias entidades de larga trayectoria amplían su presencia en el sector cripto, luego de años de cautela. En ese contexto, Vince defendió la idea de que las firmas con clientes, redes operativas y experiencia regulatoria pueden convertirse en una vía de adopción mucho más efectiva para el mercado.
Según reportó CoinDesk, el directivo explicó que BNY Mellon puede desempeñar un rol de puente entre ambos ecosistemas. La declaración no es menor, dado que el banco fue una de las primeras grandes firmas de custodia en ofrecer servicios de custodia de activos digitales, en una señal temprana de acercamiento institucional al sector.
Para lectores menos familiarizados con este debate, la relevancia de los grandes bancos en cripto radica en varios factores. Estas entidades ya operan sistemas de custodia, cumplimiento, liquidación y gestión de riesgos que resultan esenciales para inversionistas institucionales, especialmente fondos, gestores patrimoniales y grandes corporaciones.
La banca como vehículo de adopción
Vince rechazó la idea de que las finanzas descentralizadas vayan a desplazar por completo a los actores establecidos del sistema financiero. En su visión, las nuevas tecnologías no necesariamente eliminan a los intermediarios tradicionales, sino que pueden apoyarse en ellos para alcanzar una adopción más amplia y ordenada.
El ejecutivo resumió esa postura al señalar que una tecnología en busca de adoptantes puede enfrentar dificultades, mientras que una institución como BNY Mellon ya cuenta con una base instalada de clientes, procesos y confianza. Desde esa óptica, los bancos no serían un obstáculo para cripto, sino un canal para escalar su uso dentro de los mercados convencionales.
También indicó que esa posición permite a la firma apoyar a proveedores de activos digitales que necesitan integrarse con servicios financieros tradicionales. Eso incluye tareas como custodia, operación de fondos, cumplimiento y otros componentes clave para que productos basados en blockchain puedan interactuar con la infraestructura bancaria de siempre.
La tesis de Vince apunta a una convivencia, más que a una sustitución. En vez de presentar a la banca y a las criptomonedas como fuerzas opuestas, propone una evolución híbrida en la que las instituciones financieras absorban parte de la innovación digital y la conviertan en productos utilizables para clientes tradicionales.
La tokenización aparece como caso de uso temprano
Uno de los puntos más concretos de la intervención del CEO de BNY Mellon fue la tokenización. Vince destacó que el banco ya ha creado tokens digitales y nuevas clases de participaciones para fondos del mercado monetario, es decir, versiones tokenizadas de productos financieros ya existentes.
La tokenización consiste en representar un activo o derecho financiero mediante un token digital sobre infraestructura blockchain o sistemas relacionados. En teoría, esto puede facilitar la transferencia, la trazabilidad y, en algunos casos, mejorar la eficiencia operativa frente a sistemas heredados que suelen depender de múltiples intermediarios y procesos manuales.
Para Vince, esa vía puede servir como una entrada pragmática al mundo cripto para actores institucionales. En lugar de comenzar por productos totalmente nuevos o altamente especulativos, la tokenización de instrumentos conocidos permite probar beneficios tecnológicos dentro de estructuras con las que el mercado ya está familiarizado.
El directivo mencionó además dos áreas donde espera ver adopción más rápida en el corto plazo: los préstamos y los bienes raíces. A su juicio, ambos mercados siguen siendo engorrosos, por lo que una infraestructura digital más eficiente podría aportar valor primero allí, antes que en otros segmentos financieros.
Regulación, confianza y supervisión como condiciones clave
Aunque se mostró optimista sobre el potencial del sector, Vince insistió en que la velocidad de adopción dependerá de la existencia de reglas claras. En sus palabras, la falta de claridad y de un marco de juego definido ha frenado la entrada de más participantes institucionales al ecosistema de activos digitales.
Ese punto resulta central para comprender por qué, pese al avance de la tecnología, muchas firmas tradicionales todavía se mueven con prudencia. En mercados altamente regulados, la incertidumbre jurídica puede pesar tanto como el riesgo tecnológico, sobre todo cuando se trata de custodia, emisión de productos, tratamiento contable y protección al inversionista.
El debate está especialmente vivo en Estados Unidos. Mientras el GENIUS Act, enfocada en stablecoins, ya fue aprobada, una versión revisada del CLARITY Act sigue evolucionando después de que legisladores compartieran lenguaje actualizado con participantes de la industria en una sesión a puerta cerrada en Capitol Hill esta semana.
El objetivo de ese trabajo legislativo es allanar el camino hacia una audiencia del Comité Bancario del Senado. Sin embargo, los primeros comentarios desde la industria cripto sugieren que el tratamiento del rendimiento de las stablecoins sigue siendo uno de los puntos de mayor fricción en la redacción actual.
De acuerdo con la información disponible, el lenguaje del borrador ha sido descrito como estrecho y poco claro. El último compromiso, moldeado en parte por la presión de los bancos, permitiría recompensas vinculadas a la actividad del usuario, pero no intereses sobre los saldos de stablecoins.
Ese detalle refleja una tensión más amplia entre la industria cripto y los prestamistas tradicionales. En el fondo, la discusión gira en torno a si ciertos productos basados en stablecoins deben comportarse como herramientas de pago digitales o si, por el contrario, se acercan al terreno de productos con rasgos bancarios más directos.
Un proceso de transformación que tomará años
Vince también enfatizó que la seguridad y la supervisión seguirán siendo requisitos imprescindibles para el ingreso masivo de instituciones. Advirtió que si el sector mantiene una imagen de “Salvaje Oeste”, la gran mayoría de la comunidad de servicios financieros preferirá mantenerse al margen.
Esa afirmación resume una realidad conocida en los mercados. Los grandes gestores de capital no solo buscan oportunidades de rendimiento, también necesitan previsibilidad operativa, controles robustos y responsables identificables. Sin esos elementos, incluso una tecnología prometedora puede quedar confinada a nichos más pequeños.
El CEO de BNY Mellon evitó presentar este cambio como una revolución inmediata. Por el contrario, sostuvo que se trata de un proceso que podría extenderse entre 5 y 15 años, dependiendo de la evolución simultánea de la tecnología, la regulación y la participación del mercado.
Su mensaje final fue de cautela, pero también de entusiasmo. Para Vince, el hecho de que la transformación vaya a tardar no elimina su importancia, ni debería frenar los esfuerzos actuales por construir infraestructura y productos que conecten el sistema financiero tradicional con el universo de los activos digitales.
En términos más amplios, la postura de BNY Mellon ilustra hacia dónde se está moviendo una parte del sector financiero global. En lugar de seguir observando a cripto desde la distancia, algunas de las mayores instituciones del mundo buscan ahora definir su lugar dentro de esa transición y, posiblemente, influir en las reglas que marcarán su desarrollo.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Criptomonedas
Condenan a hacker ruso a 81 meses por ataques ransomware por USD $9 millones
Criptomonedas
Más allá del hack: Caso Resolv expone fallas críticas en gestión de riesgo en DeFi
Criptomonedas
Donald Trump prepara otra gala cripto en Mar-a-Lago para los mayores tenedores de la memecoin TRUMP
Adopción