En un panel de NEARCON 2026, el CEO de Bitwise, Hunter Horsley, afirmó que la inteligencia artificial avanza a tal velocidad que puede redefinir la adopción cripto y beneficiar de forma desproporcionada a las blockchains públicas. Pero Diogo Monica, socio general de Haun Ventures, cuestionó que el comercio agéntico requiera nuevas vías de pago, y advirtió que agentes muy capaces podrían usar la infraestructura actual sin problemas.
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- Hunter Horsley (Bitwise) describió a la IA como un “tren imparable” y dijo que los datos de ciclos previos de cripto ya podrían estar obsoletos.
- Diogo Monica (Haun Ventures) rechazó que los agentes necesiten necesariamente stablecoins o rieles onchain, y planteó que podrían pagar como hoy.
- Ambos coincidieron en un punto: IA y cripto pueden ser complementarios, especialmente por privacidad y verificación frente a nuevos riesgos.
La aceleración de la inteligencia artificial está reordenando prioridades en casi toda la industria tecnológica, y el ecosistema cripto no es la excepción. La pregunta ya no es solo si la IA transformará productos y flujos de trabajo, sino qué infraestructura se convertirá en el “sistema nervioso” del comercio digital cuando los agentes autónomos actúen en nombre de los usuarios.
Ese choque de visiones quedó expuesto en un panel realizado en NEARCON 2026. Allí, Hunter Horsley, CEO de Bitwise, defendió que la IA puede empujar a la infraestructura Blockchain hacia un uso generalizado, mientras que Diogo Monica, socio general de Haun Ventures y cofundador de Anchorage Digital, pidió cautela frente a conclusiones que dan por hecho ese resultado.
El debate importa por una razón simple: si los agentes de IA se vuelven comunes, también crecerán los pagos automáticos, las decisiones delegadas y las transacciones ejecutadas sin intervención humana directa. En ese mundo, la discusión sobre stablecoins, privacidad y vías de pago deja de ser teórica y se convierte en una disputa por el estándar de facto.
Según el reporte de CoinDesk, la discusión no cerró con un ganador claro, pero sí reflejó un consenso tácito: la velocidad del cambio es tan alta que el cripto debe reconsiderar sus supuestos, aunque sin confundir narrativa con inevitabilidad.
la IA como “tren imparable” y una adopción que ya no sigue ciclos antiguos
Horsley describió el avance de la IA como “un tren imparable”. Dijo que su ritmo de desarrollo no se parece a nada que el cripto haya vivido, al punto de invalidar proyecciones basadas en ciclos anteriores de adopción.
Para ilustrarlo, señaló una comparación concreta: “La IA está logrando lo que normalmente tomaría un trimestre de hoja de ruta cada dos semanas en este momento”. En su lectura, ese salto de productividad y velocidad obliga a mirar menos los últimos años y más el pasado reciente.
De hecho, Horsley fue explícito con el horizonte temporal que, a su juicio, ya no sirve como guía. “Tienes que descartar los últimos seis años de datos y cortarlo desde los últimos seis meses”, afirmó, sugiriendo que la industria cripto podría estar usando mapas viejos para navegar un territorio que ya cambió.
Su tesis final fue optimista para el sector: si existe un espacio que se beneficiará “sin paliativos” de la adopción y proliferación de la IA, ese espacio sería el de las blockchains públicas y los criptoactivos. La lógica es que, al crecer el número de interacciones digitales automatizadas, también crecería la demanda por infraestructura abierta y programable.
Agentes autónomos, stablecoins y transacciones confidenciales: la apuesta de Bitwise
El argumento de Horsley no se limitó a generalidades sobre adopción. Aterrizó su visión en un caso de uso: los agentes autónomos que empiezan a actuar en nombre de los usuarios, ejecutando tareas y, eventualmente, realizando pagos o contratando servicios de forma continua.
En ese contexto, sostuvo que las herramientas nativas del cripto ofrecen ventajas prácticas. Su idea central es de gestión de riesgo: a un agente no querrías darle acceso directo a instrumentos tradicionales que te expongan a fraudes o a una autorización demasiado amplia.
“A los agentes, obviamente, no les vas a querer autorizar a OpenClaw con tu tarjeta de crédito… Vas a querer financiarlos con stablecoins. Van a querer transacciones confidenciales”, dijo Horsley. Con esa frase, vinculó tres piezas: agentes, stablecoins como mecanismo de fondeo y la necesidad de privacidad en los flujos de pago.
En la práctica, el planteamiento sugiere que el dinero programable y liquidable en infraestructura onchain podría actuar como salvaguarda para actividad impulsada por máquinas. No porque la IA “no pueda” usar sistemas actuales, sino porque el cripto permitiría diseñar permisos, límites y reglas desde la base, de forma más granular y verificable.
Agentes superinteligentes podrían usar las vías de pago actuales
Monica respondió cuestionando el supuesto clave: que el comercio agéntico requiera, por defecto, nuevas vías de pago. Para él, es plausible que, en el futuro previsible, los pagos entre agentes se parezcan mucho a los pagos de hoy.
“Existe la posibilidad de que el comercio de pagos de agentes se vea exactamente como el comercio de pagos actual en el futuro previsible”, dijo Monica. Su razonamiento fue directo: si se habla de inteligencia sobrehumana y agentes “súper inteligentes”, entonces deberían poder adaptarse a las rutas existentes.
Lo dijo en forma de desafío lógico: “Me estás diciendo que una inteligencia sobrehumana no puede usar las vías de pago actuales, las tarjetas de crédito actuales, el asentamiento instantáneo actual, para pagar cosas y resolverlo por su cuenta”. En otras palabras, la sofisticación de la IA también podría traducirse en interoperabilidad con lo legado, no en reemplazo.
Monica reforzó ese punto con otra frase: “No puedes decirme que la AGI está llegando y los agentes van a ser súper inteligentes… y decirme que no van a ser lo suficientemente inteligentes para descubrir diferentes sistemas”. El subtexto es que apostar por el cripto como riel inevitable podría ser más un deseo del sector que una necesidad técnica real.
Complementos, no destinos: abundancia digital, escasez digital y herramientas para mitigar riesgos
Aunque cuestionó la inevitabilidad de las vías onchain para pagos agénticos, Monica no descartó la relación entre IA y cripto. Reconoció una alineación conceptual que, en su marco, convierte a ambas tecnologías en piezas que se potencian.
“La IA crea abundancia digital y el cripto frente a la escasez digital. Estas son en realidad tecnologías complementarias”, afirmó. Es una forma de describir cómo la IA multiplica contenido y capacidades, mientras que el cripto busca dotar a ciertos activos y permisos de límites verificables.
En ese sentido, Monica apuntó a dos tipos de herramientas: privacidad y verificación. La primera puede ayudar a controlar qué se expone cuando sistemas automáticos operan a escala, y la segunda puede servir para auditar acciones, permisos o procedencia en entornos donde distinguir lo real de lo sintético será más difícil.
El punto de encuentro, entonces, no estaría necesariamente en que “todo pago será onchain”, sino en que los componentes cripto podrían insertarse donde la IA introduce nuevos riesgos. A medida que crezcan los agentes, también crecerán problemas de autenticidad, autorización y trazabilidad, y allí la infraestructura cripto podría volverse valiosa por utilidad, no por ideología.
Una pregunta abierta: ¿blockchains como vías por defecto para el comercio autónomo?
El panel dejó una conclusión prudente: todavía no está resuelto si las blockchains se convertirán en las vías predeterminadas para el comercio autónomo. Horsley ve un viento de cola que podría beneficiar “sin paliativos” a lo público y onchain, mientras que Monica insiste en que la infraestructura actual podría seguir dominando por inercia, conveniencia y compatibilidad.
Para el lector que sigue mercados cripto, el trasfondo es relevante. Las narrativas de adopción suelen impulsar inversión, desarrollo y expectativas, pero la historia del sector también muestra que no toda promesa tecnológica se traduce en uso masivo, y menos cuando compite con redes de pago globales ya establecidas.
Al mismo tiempo, el debate no ocurre en un vacío. La proliferación de agentes y sistemas autónomos presiona por mejores controles de permisos, límites de gasto, privacidad y mecanismos de verificación, y varias de esas piezas ya existen o se experimentan dentro del mundo cripto.
De acuerdo con CoinDesk, el intercambio en NEARCON 2026 evidencia que, mientras la IA acelera, la discusión sobre el papel del cripto en ese futuro se está intensificando. Y quizá ese sea el punto más importante: el sector está dejando de hablar solo de precio y empezando a discutir, con urgencia, qué infraestructura ganará cuando el usuario ya no sea una persona, sino un agente.
Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
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