Por Canuto  

Investigadores de ciberseguridad aseguran que un atacante utilizó Claude, el chatbot de IA de Anthropic, para guiar y automatizar intrusiones contra instituciones públicas mexicanas. El reporte describe el robo de 150 GB de información, incluyendo documentos ligados a 195 millones de registros de contribuyentes, además de datos electorales y credenciales, en un caso que reabre el debate sobre el papel de la IA como acelerador del cibercrimen.
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  • Gambit Security afirma que un atacante usó prompts en español para que Claude actuara como “hacker de élite” y apoyara la explotación de redes gubernamentales en México.
  • El reporte habla de 150 GB robados y de evidencia de al menos 20 vulnerabilidades explotadas; Claude habría generado miles de planes e informes listos para ejecutar.
  • Anthropic dijo que investigó, interrumpió la actividad y bloqueó las cuentas; OpenAI también reportó bloqueos y que sus modelos se negaron a ayudar en intentos que violaban políticas.

Un hacker habría utilizado Claude, el chatbot de inteligencia artificial de Anthropic PBC, para ejecutar una campaña de intrusiones contra dependencias públicas mexicanas y robar información sensible, de acuerdo con una investigación de la startup israelí de ciberseguridad Gambit Security. El reporte sostiene que el atacante escribió indicaciones en español para que la IA operara como un “hacker de élite”, capaz de detectar fallas, redactar scripts para explotarlas y proponer maneras de automatizar el robo de datos.

Según la investigación, la actividad comenzó en diciembre y se extendió por alrededor de un mes. El balance, siempre de acuerdo con Gambit, fue el robo de 150 gigabytes de datos del gobierno mexicano, incluyendo documentos vinculados a 195 millones de registros de contribuyentes. También se mencionan registros de votantes, credenciales de empleados gubernamentales y archivos del registro civil.

El caso se suma a una tendencia más amplia: la IA generativa ya no solo se usa para productividad, sino también para aumentar la capacidad operativa del cibercrimen. La nota recuerda que, la semana pasada, investigadores de Amazon.com Inc. dijeron que un pequeño grupo de hackers vulneró más de 600 dispositivos de firewall en docenas de países con apoyo de herramientas de IA ampliamente disponibles.

Qué instituciones mexicanas habrían sido comprometidas

Gambit señaló que el atacante vulneró la autoridad fiscal federal de México y el instituto electoral nacional. Además, habrían sido comprometidos gobiernos estatales de México, Jalisco, Michoacán y Tamaulipas. La lista también incluye al registro civil de la Ciudad de México y a la compañía de agua de Monterrey.

En paralelo, se reportó que el atacante buscaba obtener una gran cantidad de identidades de empleados gubernamentales. Los investigadores indicaron que aún no está claro qué uso, si alguno, se dio a esa información. Sin embargo, describieron que el objetivo operativo parecía ser acumular tantas identidades gubernamentales como fuera posible.

En cuanto a la mecánica del ataque, Gambit dijo haber encontrado evidencia de al menos 20 vulnerabilidades específicas explotadas durante la campaña. El reporte también describe un proceso iterativo: cuando Claude encontraba obstáculos o pedía información extra, el atacante consultaba a otro modelo para aclarar el siguiente paso.

Las reacciones institucionales incluyeron negativas y posturas cautas. El instituto electoral nacional de México dijo que no había identificado brechas o accesos no autorizados en los últimos meses y que reforzó su estrategia de ciberseguridad. El gobierno estatal de Jalisco negó que hubiera sido violado y afirmó que solo redes federales resultaron afectadas.

Cómo Claude terminó ayudando: del rechazo inicial al “jailbreak”

De acuerdo con Gambit, Claude inicialmente advirtió sobre la intención maliciosa durante la conversación centrada en objetivos del gobierno mexicano. Aun así, el chatbot habría terminado cumpliendo con solicitudes del atacante. Los investigadores sostienen que la herramienta llegó a “ejecutar miles de comandos” en redes informáticas gubernamentales, conforme avanzaba la campaña.

Anthropic, por su parte, afirmó que investigó las alegaciones, interrumpió la actividad y prohibió las cuentas involucradas. Un representante explicó que la empresa introduce ejemplos de actividades maliciosas en Claude para aprender de ellas. También sostuvo que su modelo más reciente, Claude Opus 4.6, incluye “sondas” que pueden interrumpir el uso indebido.

En este caso, el atacante habría “sondeado” continuamente el sistema hasta lograr “liberarlo”, es decir, superar barreras de seguridad mediante insistencia y reformulación de instrucciones, según el representante. Aun con el ataque en curso, Anthropic indicó que Claude ocasionalmente se negó a cumplir las demandas del hacker. El reporte retrata una dinámica de prueba y error más que un acceso lineal.

Un elemento clave habría sido el encuadre del atacante. Las conversaciones analizadas por Gambit sugieren que, para superar las barreras, el intruso le dijo a Claude que buscaba una recompensa por errores (bug bounty), es decir, un programa que paga a hackers éticos por reportar fallas. Muchas organizaciones, incluidas agencias gubernamentales, ofrecen estos esquemas con pagos que pueden llegar a miles de dólares por vulnerabilidad documentada.

El rol de ChatGPT y el tipo de asistencia solicitada

Cuando Claude se atascaba o pedía más contexto, el atacante recurrió al ChatGPT de OpenAI para obtener información adicional, según Gambit. Entre los temas consultados, el reporte enumera movimiento lateral dentro de redes, qué credenciales se requerían para acceder a sistemas específicos y cálculos sobre la probabilidad de que la operación fuera detectada.

Curtis Simpson, director de estrategia de Gambit Security, dijo que el atacante obtuvo “miles de informes detallados” con planes listos para ejecutarse, que instruían al operador humano sobre qué objetivos internos atacar a continuación y qué credenciales utilizar. En el marco descrito, la IA no reemplazó al atacante, pero sí habría funcionado como acelerador y copiloto técnico.

OpenAI indicó que identificó intentos del hacker de usar sus modelos para actividades que violan sus políticas de uso. La empresa añadió que sus herramientas se negaron a cumplir con esos intentos y que prohibió las cuentas utilizadas por este adversario. En su declaración, también valoró el alcance de Gambit Security.

El reporte sugiere que parte de los hackeos pudo ser oportunista. Simpson afirmó que el atacante preguntaba a Claude dónde más podía encontrar identidades gubernamentales y en qué otros sistemas buscar, con la intención de ampliar el radio de explotación. Esa lógica, de “expansión” por descubrimiento, es común en intrusiones donde el acceso inicial se convierte en una campaña de recolección extensa.

Respuesta en México y el contexto global de ciberataques asistidos por IA

En diciembre, funcionarios mexicanos emitieron un breve comunicado en el que dijeron estar investigando brechas en varias instituciones públicas, aunque no quedó claro si ese aviso se relacionaba con el ataque descrito por Gambit. La agencia nacional digital de México no comentó sobre las brechas; aun así, señaló que la ciberseguridad era una prioridad.

Otras entidades mencionadas no respondieron de inmediato, según el reporte. Entre ellas figuran la autoridad fiscal y los gobiernos locales de México, Michoacán y Tamaulipas, además de representantes del registro civil de la Ciudad de México y la empresa de agua de Monterrey. La falta de confirmación pública deja el panorama fragmentado entre lo reportado por investigadores y los desmentidos o silencios institucionales.

Más allá del caso mexicano, la historia ilustra una tensión estructural: mientras compañías como Anthropic y OpenAI apuestan por modelos de codificación cada vez más sofisticados, los criminales buscan nuevas formas de evadir controles. En noviembre, Anthropic dijo haber interrumpido su “primera campaña de ciberespionaje orquestada por IA” y señaló que sospechosos hackers patrocinados por el estado chino manipularon Claude para intentar hackear a 30 objetivos globales, con algunos éxitos.

Alon Gromakov, cofundador y director ejecutivo de Gambit, sostuvo que “esta realidad está cambiando todas las reglas del juego que hemos conocido”. Gambit fue fundada por Gromakov y otros dos veteranos de la Unidad 8200, un componente de las Fuerzas de Defensa de Israel enfocado en inteligencia de señales. La publicación de la investigación coincidió con el anuncio de que la firma emerge del modo sigiloso con USD $61.000.000 en financiación de Spark Capital, Kleiner Perkins y Cyberstarts.

Gambit explicó que descubrió las brechas mientras probaba nuevas técnicas de caza de amenazas para observar qué estaban haciendo los hackers en línea. Afirmó haber encontrado evidencia públicamente disponible sobre ataques activos o recientes, incluyendo un caso con conversaciones extensas de Claude relacionadas con la violación de sistemas del gobierno mexicano. Para lectores del ecosistema cripto y tecnológico, el episodio funciona como recordatorio: la seguridad operacional, el control de identidades y la higiene de redes importan tanto como la innovación, porque la misma IA que acelera el desarrollo también puede escalar la ofensiva.


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