Por Canuto  

La empresa detrás de ChatGPT sugiere crear un fondo de riqueza público que dé a los ciudadanos una participación en el crecimiento económico impulsado por IA. Además, propone incentivos para semanas laborales de cuatro días y mecanismos automáticos de asistencia social cuando el desempleo por IA supere umbrales definidos.

***

  • OpenAI lanzó recomendaciones de política para mitigar el impacto disruptivo de la inteligencia artificial avanzada.
  • La empresa define la superinteligencia como sistemas de IA capaces de superar a los humanos más inteligentes, incluso asistidos por IA.
  • Las propuestas incluyen impuestos relacionados con el trabajo automatizado y un “derecho a la IA” para todos.
  • El objetivo es iniciar un debate amplio para que los beneficios de la IA lleguen a toda la sociedad.

 

OpenAI presentó un conjunto de recomendaciones de política para navegar la era de cambios profundos impulsados por la inteligencia artificial. El documento, titulado “Industrial Policy for the Intelligence Age: Ideas to Keep People First”, busca abordar temores como la pérdida masiva de empleos y propone medidas para que las personas compartan las ganancias de eficiencia generadas por la IA.

La compañía, que en 2022 impulsó el auge de la IA generativa con el lanzamiento de ChatGPT, ahora enfoca su atención en la superinteligencia. Según la definición que ofrece, se trata de sistemas de IA capaces de superar a los humanos más inteligentes, incluso cuando estos cuentan con asistencia de IA. Aunque esta tecnología aún no existe, OpenAI la considera cercana y transformadora.

Chris Lehane, chief global affairs officer de OpenAI, señaló en una entrevista que las conversaciones sobre políticas de IA deben ser tan transformadoras como la propia tecnología. La empresa busca que estas ideas sirvan como punto de partida para un debate más amplio, con el fin de asegurar que la IA beneficie a todos.

Contexto para entender las propuestas

Muchos expertos temen que el avance acelerado de la IA genere desplazamiento laboral a gran escala. Empresas líderes como OpenAI y Anthropic han intentado educar al público y a los responsables de políticas sobre estos cambios. En este marco, OpenAI presentó ideas concretas que van desde mecanismos económicos hasta ajustes en el mercado laboral.

Una de las propuestas más destacadas es la creación de un fondo público de riqueza. Este fondo distribuiría efectivo a los ciudadanos para darles una participación directa en el crecimiento económico impulsado por la IA. Se financiaría en parte con aportes de las propias empresas de IA y buscaría invertir en activos diversificados a largo plazo que capturen el crecimiento tanto de compañías de IA como de aquellas que adopten la tecnología.

Otra idea clave consiste en encontrar formas de compartir las ganancias de eficiencia generadas por la IA. Entre ellas, OpenAI sugiere incentivar a empleadores y sindicatos para experimentar con semanas laborales de cuatro días, siempre que la productividad de los trabajadores no disminuya. Esto se presenta como un “dividendo de eficiencia” que devuelve tiempo a las personas.

La empresa también propone medir activamente cómo afecta la IA a los salarios y al desempleo. Una vez que estos indicadores superen umbrales predefinidos, se activaría automáticamente una mayor asistencia social. Esto incluiría beneficios por desempleo ampliados, seguro salarial o programas de capacitación laboral. Cuando las condiciones mejoren, estas medidas se reducirían de forma gradual.

Implicaciones fiscales y acceso universal

OpenAI menciona la posibilidad de implementar impuestos relacionados con el trabajo automatizado. Esto podría implicar un cambio en la base impositiva, pasando de impuestos sobre nóminas hacia mayores gravámenes sobre ganancias de capital y rentas corporativas. El objetivo sería sostener programas como el Seguro Social, Medicaid y SNAP, que dependen en gran medida de los ingresos por salarios.

Además, la compañía defiende un “derecho a la IA”. Plantea que el acceso a esta tecnología debe considerarse tan fundamental como la alfabetización, la electricidad o el internet. Por ello, propone que sea asequible para trabajadores, pequeñas empresas, escuelas, bibliotecas y comunidades desfavorecidas.

El documento también aborda riesgos más complejos. Reconoce escenarios en los que sistemas de IA peligrosos no puedan desactivarse fácilmente porque sean autónomos y capaces de replicarse. Ante esto, sugiere la necesidad de planes de contención coordinados con el gobierno.

Urgencia y posicionamiento de OpenAI

Fundada en 2015 como organización sin fines de lucro dedicada a avanzar la IA en beneficio de la humanidad, OpenAI ha evolucionado hacia una estructura más tradicional con fines de lucro. Su producto más conocido, ChatGPT, alcanza a más de 900 millones de personas en todo el mundo cada semana. Sin embargo, en Estados Unidos persisten sentimientos negativos hacia la IA, impulsados principalmente por preocupaciones sobre la pérdida de empleos y el alto consumo energético de los centros de datos.

En el documento, OpenAI enfatiza que no se trata de un conjunto de prescripciones fijas, sino de ideas para iniciar conversaciones serias. Lehane insistió en que no basta con advertir sobre los cambios que traerá la IA; es necesario proponer soluciones concretas.

La empresa busca posicionarse como un actor responsable en un sector donde varias compañías compiten por desarrollar tecnologías cada vez más poderosas. Sus propuestas pretenden influir en el debate regulatorio y fomentar un nuevo contrato social similar en escala a la Era Progresista o al New Deal histórico.

Reacciones y próximos pasos

Aunque las ideas generan debate por su alcance, reflejan la percepción de OpenAI de que la superinteligencia llegará rápido y exigirá ajustes profundos en la sociedad. La compañía invita a discutir tanto los aspectos positivos como los desafíos, con sentido de urgencia.

Estas recomendaciones abren un espacio para que gobiernos, empresas y sociedad civil analicen cómo preparar a las economías y a las personas ante transformaciones que podrían redefinir el trabajo, la distribución de la riqueza y el rol del Estado.

El documento completo ofrece un marco inicial para explorar estas cuestiones. OpenAI espera que sirva para que el debate sobre la IA supere discusiones generales y se centre en políticas prácticas que pongan a las personas primero.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín