OpenAI invirtió en Merge Labs, la startup de interfaz cerebro-computadora vinculada a Sam Altman, en una ronda semilla de USD $250 millones que reaviva el debate sobre “la fusión” entre humanos y la IA.
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- OpenAI habría destinado la inversión más grande en la ronda semilla de Merge Labs.
- Actualmente, la empresa cuenta con una valuación de USD $850 millones, esto tras capitalizar USD $250 millones en esta ronda.
- Merge Labs apuesta por una BCI no invasiva, usando moléculas y modalidades de alcance profundo como el ultrasonido, en contraste con la vía quirúrgica de Neuralink.
- El acuerdo refuerza el círculo de incentivos entre OpenAI y empresas conectadas a Sam Altman, y profundiza la competencia indirecta con Elon Musk.
🚀 OpenAI invierte $250M en Merge Labs para desarrollar interfaces cerebro-computadora no invasivas
La startup alcanzó una valoración de $850M.
Merge Labs busca conectar biología y IA sin cirugía, a diferencia de Neuralink.
Esta inversión profundiza la competencia con Elon… pic.twitter.com/lpCzpgErli
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) January 15, 2026
OpenAI ha dado un paso más en el terreno de la neurotecnología tras invertir en Merge Labs, una startup de interfaz cerebro-computadora (BCI) vinculada al CEO de la empresa, Sam Altman. La movida se conoce en un momento en que la industria tecnológica explora nuevas formas de interacción entre humanos y sistemas de inteligencia artificial avanzados.
Merge Labs se presenta como un “laboratorio de investigación” enfocado en “conectar la biología y la inteligencia artificial para maximizar la capacidad humana”. La compañía salió de la fase de stealth el jueves y anunció una ronda semilla, sin revelar públicamente sus detalles financieros.
Sin embargo, una fuente familiarizada con el tema confirmó reportes previos que señalan que OpenAI habría destinado la inversión más grande dentro de la ronda. En total, el financiamiento semilla alcanzó los USD $250 millones y habría valorado a Merge Labs en USD $850 millones, detalla TechCrunch.
La apuesta por una interfaz con neuronas “a escala”
Merge Labs sostiene que la experiencia humana del mundo surge de miles de millones de neuronas activas. En su declaración, la startup afirmó que si fuera posible conectarse con esas neuronas “a escala”, se podrían restaurar capacidades perdidas, apoyar estados cerebrales más saludables, profundizar la conexión entre personas y expandir lo que se puede imaginar y crear junto a la IA avanzada.
En la práctica, el mensaje refleja una ambición que va más allá de una simple mejora tecnológica incremental. La empresa plantea una ruta hacia un tipo de interacción más directa entre mente y software, con promesas que mezclan medicina, bienestar y expansión cognitiva.
La compañía también explicó que busca alcanzar esos objetivos sin procedimientos invasivos. De acuerdo con su postura, pretende desarrollar “tecnologías completamente nuevas” capaces de conectarse con neuronas usando moléculas en lugar de electrodos, con el fin de transmitir y recibir información mediante modalidades de alcance profundo como el ultrasonido.
Este enfoque coloca el proyecto en una categoría técnica distinta a la que ha dominado el discurso público sobre interfaces cerebro-computadora. Mientras parte del sector ha avanzado con implantes y métodos quirúrgicos, Merge Labs está describiendo una vía que, al menos en su planteamiento, apunta a eliminar la barrera de la cirugía como requisito.
Competencia con Neuralink y el contraste invasivo
El movimiento también amplifica el enfrentamiento indirecto entre Sam Altman y Elon Musk. Neuralink, la compañía de Musk, trabaja en chips de interfaz que permiten a personas con parálisis severa controlar dispositivos usando sus pensamientos.
En el caso de Neuralink, el método requiere cirugía invasiva para implantar el dispositivo. El procedimiento descrito implica que un robot quirúrgico remueve una pequeña porción del cráneo e introduce hilos de electrodos ultrafinos en el cerebro para leer señales neuronales.
Según el reporte, Neuralink recaudó por última vez USD $650 millones en una Serie E, con una valuación de USD $9.000 millones, en junio de 2025. Esa cifra subraya que el mercado ya está asignando valor significativo a las empresas que buscan controlar la próxima interfaz humana.
Aunque existen usos médicos posibles para las BCI, la lectura presentada sobre Merge Labs sugiere un énfasis más alineado con una visión de Silicon Valley: combinar biología humana con IA para habilitar capacidades consideradas “superhumanas”. Esa orientación alimenta tanto expectativas como preocupaciones éticas y de gobernanza, incluso antes de ver un producto real en funcionamiento.
OpenAI ve las BCI como un “nuevo frente” de interacción humana
OpenAI justificó su participación en el financiamiento mediante un mensaje en una publicación a través de su blog. En ese texto, la empresa sostuvo que las interfaces cerebro-computadora representan “un nuevo frente importante”.
La compañía afirmó que estas tecnologías abrirán nuevas formas de comunicarse, aprender e interactuar con la tecnología. Además, sostuvo que las BCI crearán una vía “natural” y centrada en el ser humano para que cualquiera pueda interactuar de forma fluida con la IA.
La firma argumentó que esa visión explica por qué participa en la ronda semilla de Merge Labs. El posicionamiento deja claro que OpenAI no solo observa el campo desde fuera, sino que empieza a colocarse como jugador con influencia y capital dentro de esta categoría.
Al mismo tiempo, el anuncio conecta con una tendencia más amplia de la industria: buscar interfaces que reduzcan la fricción. En vez de depender de pantallas, teclados o voz, la hipótesis es que una conexión más directa podría llevar a un nuevo estándar de uso para sistemas de IA.
Cofundadores con vínculos a Tools for Humanity, Forest Neurotech y Caltech
Además de Altman, Merge Labs tiene otros cofundadores con trayectorias en proyectos de tecnología avanzada. Entre ellos se incluye a Alex Blania, CEO, y Sandro Herbig, líder de producto e ingeniería, en Tools for Humanity, otra empresa respaldada por el principal directivo de OpenAI, conocida por su vínculo con los dispositivos de escaneo ocular llamados World orbs.
Blania y Herbig indicaron en publicaciones separadas en redes sociales que continuarían en sus roles dentro de Tools for Humanity. Por su parte, Merge Labs no confirmó si Tyson Aflalo y Sumner Norman, cofundadores de la compañía de tecnología neural implantable Forest Neurotech, mantendrán sus cargos allí.
Lo que sí comunicó Merge Labs es que Forest Neurotech seguirá operando y tendrá una “maravillosa relación de trabajo” con Merge. También figura como cofundador Mikhail Shapiro, investigador en Caltech, quien planea continuar con su labor docente en esa institución.
Un portavoz indicó a TechCrunch que los cofundadores también son miembros del consejo directivo de Merge Labs. Esa estructura concentra liderazgo e influencia interna en el equipo fundador en una etapa temprana del proyecto.
Colaboración en modelos científicos y el rol de la IA en señales ruidosas
Como parte del acuerdo, OpenAI trabajará con Merge Labs en modelos fundacionales científicos y otras herramientas de frontera para “acelerar el progreso”. En su publicación, OpenAI señaló que la IA no solo puede impulsar la investigación y desarrollo en bioingeniería, neurociencia e ingeniería de dispositivos.
También planteó que las interfaces se beneficiarían de sistemas operativos de IA capaces de interpretar intención, adaptarse a individuos y operar de manera confiable incluso con señales limitadas y ruidosas. Ese punto es central para entender por qué una empresa del sector se interesaría en una interfaz neuronal.
En términos simples, el cerebro no entrega datos limpios ni constantes como un sensor industrial. La lectura de señales neuronales es compleja, variable y altamente dependiente de cada persona. OpenAI sugiere que sus sistemas podrían servir como la capa que traduzca ese caos biológico en instrucciones útiles.
El artículo plantea incluso una implicación adicional: Merge Labs podría funcionar como un control remoto para el software de OpenAI. Esa idea enlaza con el carácter circular del acuerdo, donde el éxito de Merge podría atraer más usuarios a OpenAI y reforzar el valor de la inversión inicial.
El círculo de incentivos y el historial del Startup Fund
La relación también plantea preguntas sobre la dinámica corporativa alrededor de Sam Altman. Si Merge Labs crece, podría aumentar el valor de una empresa en la que Altman tiene exposición, apalancándose en recursos y posicionamiento otorgados por una compañía que él dirige.
OpenAI, según el texto, invierte principalmente a través del OpenAI Startup Fund, el cual ha respaldado a otras startups conectadas con Altman. Entre ellas se mencionan Red Queen Bio, Rain AI y Harvey.
Además, OpenAI también ha firmado acuerdos comerciales con startups que Altman posee o preside. En esa lista aparecen Helion Energy, enfocada en fusión nuclear, y Oklo, una empresa de fisión nuclear. Este patrón refuerza la idea de un ecosistema donde capital, alianzas y dirección ejecutiva pueden cruzarse de forma frecuente.
La “fusión” como visión de largo plazo en la narrativa de Altman
El propio nombre de Merge Labs conecta con una narrativa personal de Sam Altman. Según el artículo, este ha hablado sobre la idea de que humanos y máquinas se fusionarán desde al menos 2017, cuando publicó un post donde estimó que eso podría ocurrir en algún punto entre 2025 y 2075.
En ese escrito, también especuló que la “fusión” podría tomar múltiples formas. Entre ellas mencionó la posibilidad de conectar electrones al cerebro, o incluso volverse “muy buenos amigos de un chatbot”, como una versión más suave y cotidiana de esa sinergia.
Altman describió ese proceso como el “mejor escenario” para la supervivencia humana frente a una superinteligencia que, en su visión, constituiría una especie distinta en conflicto con los humanos. En esa lógica, la fusión aparece como una estrategia de adaptación.
El texto cierra con una frase de Altman que intensifica el tono: aunque la “fusión” ya habría comenzado, “se va a poner mucho más extraña”. También argumentó que la humanidad sería la primera especie en diseñar a sus propios descendientes, y que el futuro podría estar entre servir como “bootloader biológico” para la inteligencia digital o descubrir cómo se ve un merge exitoso.
Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
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