Por Hannah Pérez  

El futuro distópico en el que humanos trabajan para robots ya está aquí y esta nueva app lo confirma. “Los robots necesitan tu cuerpo” es el eslogan de RentAHuman.ai.

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  • Los robots no solo robarán tu trabajo, también tu cuerpo. La app RentAHuman.ai irrumpe el mercado. 
  • Los agentes de IA acuden al servicio para solicitar a humanos realizar tareas físicas imposibles para ellos.
  • Hasta USD $500 por completar tareas como recoger paquetes, asistir a reuniones, estrechar manos, etc.
  • “Los robots necesitan tu cuerpo” reza el eslogan de RentAHuman.ai.

 

Los humanos trabajarán para los robots en el futuro y no al contrario y ese futuro es hoy. La imagen distópica de la ciencia ficción en la que los robots se apoderan de la humanidad ahora parece más cercana que nunca. Primero toma tu trabajo y sigue tu cuerpo.

En un giro que bien podría haber salido de un episodio de “Black Mirror” o las páginas de “Neuromancer”, una nueva plataforma llamada RentAHuman.ai ha irrumpido esta semana en el panorama tecnológico, permitiendo que agentes de inteligencia artificial (IA) contraten a humanos para tareas del mundo físico que las máquinas aún no pueden realizar.

Con un eslogan provocador como “los robots necesitan tu cuerpo“, la app invierte el paradigma tradicional de la automatización: en lugar de que la IA robe empleos humanos, ahora son los bots los que contratan a personas como si fueran extensiones temporales de su código.

Agentes de IA compran cuerpos humanos por hora

La plataforma fue lanzada el lunes 2 de febrero por Alexander Liteplo, un ingeniero de software argentino especializado en criptomonedas y protocolos como Uma. Liteplo, quien construyó el sitio entero en un solo fin de semana, describe su creación como la “capa física del mundo real para la IA“, un mercado donde agentes autónomos —esos bots impulsados por modelos como Claude— pueden buscar perfiles humanos, asignar tareas y pagar instantáneamente mediante criptomonedas como Ethereum o stablecoins.

Los humanos, por su parte, crean perfiles anunciando habilidades, ubicación y tarifas horarias que oscilan entre 5 y 500 dólares, y reciben instrucciones directas de la IA para completar misiones como recoger paquetes en una oficina de correos, asistir a eventos personales, estrechar manos, firmar físicamente documentos, probar productos o incluso tareas tan ridículas como sostener un cartel con el mensaje como “Una IA me pagó para sostener este letrero“.

Una vez cumplida la tarea, se envía prueba de completitud y el pago fluye a través de billeteras de criptomonedas, sin bancos intermediarios ni verificaciones exhaustivas.

RentAHuman.ai causa sensación con su irreverente modelo de negocio

El ascenso de RentAHuman.ai ha sido meteórico, casi viral. En las primeras horas tras su lanzamiento, acumuló 130 inscripciones; al día siguiente, superó las 50.000, y para el miércoles ya reclamaba más de 81.000 “humanos rentables” registrados.

Sin embargo, detrás de estas cifras impresionantes hay matices: solo alrededor de 83 perfiles son visibles públicamente, y menos del 13% han conectado sus billeteras cripto para recibir pagos. La demanda de tareas aún es escasa en comparación —apenas 70 agentes de IA conectados—, lo que genera una competencia feroz por trabajos como un retiro de paquete en San Francisco por 40 dólares, que atrajo 30 solicitudes pero permaneció sin completar días después.

Aun así, historias de éxito emergen, como la de Pierre Vannier, CEO de una startup de IA, quien fue pagado por verificar claves de API. El sitio incluso colapsó temporalmente por el tráfico, con Liteplo bromeando que “Claude está trabajando para traerlo de vuelta en línea“.

Los robots no vienen por tu trabajo, quieren tu cuerpo

Pero más allá del hype, las implicaciones de RentAHuman.ai resuenan con ecos distópicos que recuerdan a narrativas de ciencia ficción donde la humanidad se convierte en sirviente de las máquinas. Críticos en redes sociales lo han calificado de “distópico como el demonio“, a lo que Liteplo respondió con un lacónico “lmao yep” —que se traduce como: risas en voz alta, sí.

La plataforma no solo extiende modelos laborales explotadores, como los de OnlyFans o TaskRabbit, a un ecosistema donde los empleadores son algoritmos anónimos, sino que plantea riesgos reales: transacciones irreversibles en criptomonedas que podrían llevar a estafas o “rug pulls”, falta de protecciones para trabajadores y una dependencia de billeteras digitales vulnerables a hacks.

En un mundo donde la IA ya cuesta 25 dólares al día para operar, los ricos podrían delegar su “trabajo sucio” a trabajadores a destajo sin interacción humana, convirtiendo a las personas en “manos y pies” de los robots.

La competencia surge rápido —y es descentralizada

Inspirada en esta ola, figuras como Jeremy Allaire, CEO de Circle, ya han prototipado versiones similares descentralizadas en Arc, —la Blockchain nativa de la empresa—, que incorpora hitos basados en proyectos, tesorerías on-chain que depositan fondos en garantía, agentes de IA que revisan trabajo e incluso resolución de disputas a través de un jurado ciego de evaluadores. Todo funcionando con USDC.

Si RentAHuman.ai prospera, podría marcar el amanecer de una economía gig impulsada por IA, donde cada persona con una billetera cripto se convierte en mano de obra citable por bots autónomos —un futuro cooperativo entre humanos y máquinas, o quizás el preludio de una dependencia inquietante.

Por ahora, en esta incipiente realidad de 2026, la línea entre innovación y pesadilla cibernética se difumina un poco más cada día.


Artículo redactado con ayuda de IA, editado por DiarioBitcoin 

Imagen generada con herramienta de IA, bajo licencia de uso libre

 


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