Elon Musk anunció inicialmente que Tesla redujo a 72 GB la memoria del chip AI5 y a 144 GB la del AI6 para facilitar la producción de Optimus. Un reporte posterior indicó que la compañía elevó a 96 GB la memoria prevista para AI5. Musk sostuvo que los cambios tendrían un efecto mínimo en el rendimiento, mientras Micron estima que los robots humanoides podrían requerir más de 200 GB de memoria y varios terabytes de almacenamiento.
***
- Musk anunció primero que el AI5 tendría 72 GB y el AI6, 144 GB; un reporte posterior señaló que Tesla elevó a 96 GB la memoria del AI5.
- Micron calcula que los robots humanoides podrían necesitar más de 200 GB de memoria y varios terabytes de almacenamiento por unidad.
- Tesla habría pedido componentes para unas 5.000 unidades y apunta a producir eventualmente un millón de Optimus al año.
🤖 Tesla ajusta la memoria de Optimus: el AI5 subiría de 72 a 96 GB; el AI6 tendría 144 GB.
Musk dijo que el cambio tendría un efecto mínimo en el rendimiento y que se mantuvo el ancho de banda.
Micron estima que los robots humanoides podrían requerir más de 200 GB. Tesla… pic.twitter.com/YvieyBbI6Y
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) October 3, 2026
Tesla ajustó las especificaciones de memoria de dos chips destinados a Optimus, su robot humanoide, con el objetivo de aumentar el volumen de producción y reducir costos. Elon Musk sostuvo que los cambios no deberían afectar de manera significativa el rendimiento del robot. Aunque anunció inicialmente que el AI5 tendría 72 GB de memoria, un reporte posterior indicó que Tesla elevó esa cifra a 96 GB. Para el AI6, la cantidad anunciada fue de 144 GB.
La diferencia entre esas cifras y las estimaciones de la industria refleja una tensión concreta: fabricar dispositivos capaces de ejecutar tareas de inteligencia artificial y, al mismo tiempo, conseguir componentes suficientes a un costo que permita producirlos en grandes cantidades. Benzinga también reportó avances de Tesla en compras de componentes y revisiones de proveedores.
El recorte de memoria busca facilitar la producción
En una publicación del jueves 1 de octubre de 2026, Musk dijo que Tesla redujo a la mitad la memoria del chip AI5, hasta dejarla en 72 GB de LP5. Para el AI6, indicó que la compañía la redujo en un tercio, hasta 144 GB de LP6, y presentó los cambios como una forma de asegurar el volumen necesario para producir Optimus.
Sin embargo, un reporte posterior de Neoteo sobre la actualización de la memoria del AI5 indicó que Musk elevó a 96 GB la cifra inicialmente comunicada para ese chip. El reporte sostuvo también que el ajuste busca asegurar el suministro para Optimus y reducir costos. Por tanto, los 72 GB corresponden al anuncio inicial, no a la cifra posterior reportada para AI5.
Musk sostuvo que el ajuste tendría un efecto mínimo en el rendimiento de Optimus y que el ancho de banda de memoria se mantuvo constante. Su argumento no fue que la memoria carezca de importancia, sino que la cantidad total instalada no sería el principal límite del desempeño en este caso; según explicó, el ancho de banda tendría más peso.
La declaración no incluye resultados de pruebas comparativas ni detalles sobre las tareas que Optimus podrá ejecutar con cada configuración. Tampoco precisa cómo se distribuyen la memoria y el almacenamiento entre el chip, los sensores y otros componentes, de modo que el impacto práctico de los cambios sigue dependiendo de información técnica que Tesla no detalló en el material citado.
Micron anticipa una demanda elevada por robot
La previsión de Micron ofrece un punto de contraste con las cifras anunciadas para los chips de Tesla. Durante la llamada de resultados de su cuarto trimestre fiscal, el director ejecutivo Sanjay Mehrotra dijo que los robots humanoides podrían necesitar más de 200 GB de memoria y varios terabytes de almacenamiento por unidad, en niveles comparables a los de vehículos autónomos.
La cifra de Micron es una estimación sobre las necesidades potenciales de estos equipos, no una especificación confirmada para Optimus ni una exigencia uniforme para todos los robots humanoides. El diseño, las funciones de inteligencia artificial y el tipo de procesamiento previsto pueden cambiar los requerimientos, por lo que no corresponde tratar los más de 200 GB como una medida ya adoptada por cada fabricante.
Mehrotra señaló que la llamada inteligencia artificial física podría convertirse en un impulsor importante de la demanda de memoria y almacenamiento hacia el final de la década. También dijo que varios clientes ya prueban productos de próxima generación de Micron, una señal de interés comercial que aún no equivale a pedidos masivos ni permite conocer el tamaño futuro de ese mercado.
La diferencia entre la capacidad indicada para AI5 y AI6 y la estimación de Micron no demuestra por sí sola que Tesla enfrente un problema de rendimiento. Los números se refieren a productos y supuestos distintos, mientras Musk destacó el ancho de banda como factor limitante; sin información adicional sobre la arquitectura de Optimus, la comparación sirve para mostrar el debate sobre los recursos que exigirá la robótica con IA, no para establecer una equivalencia directa.
La escala hipotética expone un reto para el suministro
Una publicación citada en el reporte calculó qué ocurriría si existieran 10.000 millones de robots y cada uno necesitara 200 GB de memoria: el total llegaría a 2 billones de gigabytes. Ese cálculo fue comparado con una producción mundial anual de unos 45.000 millones de gigabytes de DRAM, una brecha que ilustra la magnitud potencial de la demanda si una adopción de esa escala llegara a materializarse.
La proyección no es un pronóstico de producción de robots ni una estimación de compras confirmadas para los próximos años. Además, comparar una necesidad acumulada de memoria instalada en una flota hipotética con la producción anual de DRAM no describe por sí solo cómo se abastecería la industria, ya que el cálculo no detalla calendarios de fabricación, reutilización, inventarios ni cambios futuros en la capacidad de suministro.
El ejemplo sí ayuda a entender por qué el acceso a chips y memoria puede influir en los planes de robótica: un producto diseñado para fabricarse en grandes cantidades requiere componentes disponibles de forma consistente. Si la demanda crece, los fabricantes tendrán que equilibrar el costo de cada unidad con las capacidades necesarias para las tareas que sus robots prometen realizar.
En ese contexto, la estrategia de Tesla parece priorizar un diseño que la empresa considera suficiente para Optimus y más viable de producir. La explicación de Musk apunta a que el ancho de banda puede importar más que la capacidad total, pero la información publicada no permite saber cuánto ahorraría cada ajuste ni qué capacidades concretas conserva el robot.
Tesla prepara unidades, pero la meta sigue siendo ambiciosa
Según el reporte de Benzinga, Tesla realizó su primer pedido de componentes a gran escala para aproximadamente 5.000 unidades de Optimus. La compañía también estaría auditando proveedores chinos antes de la producción, una señal de que trabaja en la cadena de suministro, aunque esos pasos no confirman por sí solos que el volumen previsto ya esté asegurado.
La meta de Tesla es llegar eventualmente a fabricar un millón de unidades de Optimus al año. Esa cifra es un objetivo de largo plazo citado en la información, no una producción actual ni un calendario confirmado; el pedido inicial reportado de unos 5.000 conjuntos de componentes queda muy por debajo de la escala anual que la compañía aspira a alcanzar.
El ajuste de memoria forma parte de esa discusión sobre costo y manufactura, pero la disponibilidad de chips no es el único elemento que determinará el ritmo de producción. La auditoría de proveedores y la compra de componentes muestran que Tesla está preparando operaciones, mientras el reporte no ofrece datos sobre fechas de entrega, costos unitarios ni resultados de las pruebas con clientes.
En el mercado bursátil, Benzinga informó que las acciones de Tesla cerraron la jornada del jueves con una baja de 0,2%, a USD $354,11, y luego cotizaban a USD $355,60 en operaciones extendidas, con un avance reportado de 0,22%. El mismo reporte indicó que las acciones de Micron descendieron 2,05%; estos movimientos son datos de esa sesión y no establecen por sí mismos una relación causal con las declaraciones sobre memoria para robots.
Por ahora, la noticia enfrenta dos perspectivas que pueden coexistir: Tesla considera que puede ajustar la memoria sin perjudicar de forma relevante el desempeño de Optimus, y Micron anticipa que la robótica humanoide abrirá una demanda considerable de chips y almacenamiento. La prueba decisiva será si los diseños elegidos permiten combinar rendimiento, suministro y costos compatibles con la producción a escala que Tesla plantea.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Musk cuestiona a Ambani mientras Starlink sigue sin fecha de lanzamiento en India
Bitcoin
Desarrollador James Lopp cuestiona el pánico por la IA: los fallos de software amenazan más a Bitcoin
Asia
Empresa de chips en Malasia, SQ Advanced, evalúa una salida a bolsa en 2027
Capital de Riesgo
