Por Canuto  

Meta anunció Petal, un cable submarino que conectará Estados Unidos y Francia y, según la compañía, podrá transportar un petabit de datos por segundo. El proyecto forma parte de una expansión global de infraestructura que también incluye Waterworth y 2Africa, mientras crece la demanda de capacidad para productos de inteligencia artificial.
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  • Petal tendrá unas 4.300 millas y Meta prevé que entre en servicio en 2029; la compañía lo presenta como el primer cable transoceánico con capacidad a escala de petabit.
  • Meta dice que su tecnología de fibra de dos núcleos permitirá duplicar la capacidad sin aumentar la infraestructura física en la misma proporción.
  • La empresa ha participado en más de 20 proyectos submarinos y estima gastar entre USD $130.000 millones y USD $145.000 millones en capital durante 2026.

 


La matriz de Facebook está llevando su apuesta por la inteligencia artificial (IA) al fondo del océano.

Meta presentó Petal, un cable submarino de aproximadamente 4.300 millas que enlazará Estados Unidos y Francia. La empresa prevé que el sistema entre en servicio en 2029 y afirma que será el primero en ofrecer capacidad a escala de petabit a través de un océano, una apuesta por ampliar la infraestructura que sostiene sus plataformas y servicios digitales.

La capacidad anunciada es de 1 petabit por segundo, equivalente a alrededor de 125.000 gigabytes por segundo, y Meta asegura que duplica lo que pueden manejar actualmente los cables transoceánicos más avanzados. Para dimensionar esa velocidad, la compañía sostiene que bastaría para que tres cuartas partes de la población mundial transmitieran música al mismo tiempo; se trata de una comparación ilustrativa de la empresa, no de una previsión sobre el uso real del sistema.

Meta atribuye ese salto a una tecnología de fibra de dos núcleos. Según la compañía, esa arquitectura le permitirá duplicar la capacidad sin aumentar en la misma proporción la infraestructura física, aunque el anuncio no detalla el costo de Petal ni ofrece un desglose técnico más amplio sobre su operación.

La expansión ocurre mientras los centros de datos reciben atención pública por el consumo de electricidad y agua, además de disputas locales relacionadas con la zonificación. Los cables submarinos suelen quedar fuera de esa conversación, pese a que conectan centros de datos con usuarios y permiten trasladar enormes volúmenes de información entre regiones; por eso, la infraestructura oceánica se vuelve relevante para el funcionamiento de servicios que operan a escala global.

La red submarina que respalda los servicios de Meta

La importancia de Petal también se entiende a partir de la estrategia de inteligencia artificial de Meta. Muse, el agente de IA personal de la compañía, se lanzó el 8 de septiembre y alcanzó el primer puesto de la App Store de Apple en Estados Unidos en dos semanas, por encima de ChatGPT, según la información publicada por Fortune.

Ese avance estuvo acompañado por cuestionamientos de críticos sobre cuánto acceso necesita Muse a datos sensibles, entre ellos el correo electrónico, los calendarios y las cuentas de pago de los usuarios. El agente funciona con los modelos Muse Spark de Meta, y productos de este tipo requieren mover grandes cantidades de información entre los centros de datos de la empresa y sus usuarios alrededor del mundo.

Meta, valorada en aproximadamente USD $1,85 billones, lleva una década construyendo presencia en el lecho marino y afirma haber invertido en más de 20 proyectos de cables submarinos. En conjunto, esos sistemas alcanzan todos los continentes salvo la Antártida, una cobertura que muestra cómo la compañía combina sus centros de datos con conexiones propias o compartidas para responder a las necesidades de sus servicios digitales.

Uno de los proyectos más ambiciosos es Waterworth, anunciado en febrero de 2025. Meta afirma que se extenderá por más de 31.000 millas, una distancia superior a la circunferencia terrestre, y conectará Estados Unidos, Brasil, Sudáfrica, India y otras regiones a través de cinco continentes; algunos tramos quedarán a unas 4,3 millas de profundidad para protegerlos de anclas de barcos y otros peligros.

Alianzas, cables propios y una inversión en aumento

Otro sistema destacado es 2Africa, cuyo tramo central se completó el año pasado. Según Meta, el cable rodea el continente africano, enlaza con Europa, Oriente Medio y el sur de Asia, llega a 33 países y puede alcanzar a 3.000 millones de personas, por lo que su recorrido amplía la conectividad regional y el alcance potencial de la infraestructura de la compañía.

Meta desarrolla Petal junto con NEC, de Japón, y Sumitomo Electric Industries, mientras que la operadora francesa Orange está a cargo del desembarco en la costa atlántica de Francia. La empresa también ha trabajado con competidores: el cable MAREA, entre Virginia y España, se completó en 2017 y pertenece conjuntamente a Meta, Microsoft y la firma de telecomunicaciones Telxius.

Sin embargo, la compañía asume cada vez más control directo sobre este tipo de redes. Waterworth será propiedad exclusiva de Meta y, según la firma de investigación en telecomunicaciones TeleGeography, se convertirá en apenas el tercer cable de propiedad total de la empresa; esa decisión contrasta con los proyectos compartidos y le da a Meta un papel más directo en la gestión de la conectividad que necesita.

La compañía no ha revelado cuánto costarán Petal ni Waterworth. Fortune recordó que TechCrunch informó antes del anuncio de Waterworth que el proyecto podría superar los USD $10.000 millones, aunque esa cifra es una estimación publicada por ese medio y no un presupuesto confirmado por Meta.

El desafío de convertir infraestructura en rendimiento

Incluso si los cables exigen inversiones elevadas, representan solo una parte de la factura general de infraestructura de Meta. La empresa espera gastos de capital de entre USD $130.000 millones y USD $145.000 millones durante 2026, casi el doble de los USD $72.200 millones que desembolsó en 2025, una escala de inversión que abarca más que los tendidos submarinos descritos en el anuncio.

La apuesta pone en primer plano una dimensión menos visible de la competencia por la inteligencia artificial: además de modelos y aplicaciones, las empresas necesitan conexiones capaces de trasladar datos entre centros de cómputo y usuarios. En el caso de Meta, Muse y otros productos dependen de esa circulación, aunque la información disponible no permite atribuir a Petal por sí solo mejoras concretas en la velocidad o el rendimiento de esos servicios.

Petal, Waterworth y 2Africa reflejan distintas formas de ampliar esa red: un enlace transatlántico de alta capacidad, un sistema de alcance intercontinental y un cable que conecta África con regiones vecinas. La expansión también combina propiedad exclusiva y alianzas con compañías de telecomunicaciones y tecnología, una estructura que permite a Meta participar en proyectos sin construirlos todos en solitario.

El tamaño de los planes y el aumento del gasto de capital muestran que Meta considera estratégica la infraestructura que sostiene sus servicios, pero no garantizan por sí mismos que la inversión produzca los retornos esperados. La empresa apuesta a que una conectividad más amplia y capaz acompañará el crecimiento de sus productos digitales; si ese gasto dará frutos, como señala Fortune, todavía está por verse.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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