Por Hannah Pérez  


La colaboración entre China y Rusia en el ámbito financiero sugiere que finalmente están encontrando los parámetros para una nueva alianza entre ellos. Un proceso de “desdolarización” que atraviesa un momento decisivo para ambas potencias.

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China y Rusia están cultivando lo que algunos expertos han calificado como una “alianza financiera”, la cual se expresa en una serie de políticas comerciales para reducir la dependencia del dólar estadounidense. Un extenso artículo del Nikkei Asian Review detalla cómo la “desdolarización” de ambas potencias mundiales se acerca a un momento decisivo en la historia.

En los últimos años, Rusia y China han reducido drásticamente su uso del dólar en el comercio bilateral. En 2015, aproximadamente el 90% de las transacciones bilaterales se realizaban en dólares. Sin embargo, tras el estallido de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la cifra había caído al 51% en 2019.

Ahora, esa cifra ha caído a niveles históricos. Durante el primer trimestre de 2020, la participación del dólar en el comercio entre Rusia y China cayó por debajo del 50% por primera vez registrada, según datos recientes del Banco Central de Rusia y el Servicio Federal de Aduanas.

De acuerdo con el informe, el dólar estadounidense se utilizó únicamente para el 46% de los acuerdos entre los dos países. Al mismo tiempo, el euro representó un máximo histórico del 30%, mientras que sus monedas nacionales representaron el 24%, también un nuevo máximo.

A juicio de Alexey Maslov, director del Instituto de Estudios del Lejano Oriente de la Academia de Ciencias de Rusia, quien conversó con Nikkei, la “desdolarización” entre Rusia-China se acerca a un “momento decisivo” que podría elevar su relación a una alianza de facto. Al respecto, destacó que aunque se esperaba que ambas naciones formalizaran una alianza comercial o militar, parece que se está cultivando “más en la dirección bancaria y financiera”; siendo algo que podría garantizar la independencia de ambos países.

La colaboración entre Rusia y China en el ámbito financiero nos dice que finalmente están encontrando los parámetros para una nueva alianza entre ellos“.

Alianza entre China y Rusia se cultiva desde antes

Pero los planes de apartarse del dólar estadounidense forman parte de las prioridades de ambos países desde hace varios años. El compromiso de Rusia con China ha aumentado considerablemente desde 2014, cuando las sanciones occidentales obligaron a Moscú a mirar hacia el este en busca de nuevos socios comerciales y de inversión.

En este sentido, reemplazar el dólar en los acuerdos comerciales se convirtió en una necesidad para eludir las sanciones de Estados Unidos contra Rusia. Sin embargo, dicho proceso ganó más impulso después de que la administración de Donald Trump impuso aranceles a productos chinos por valor de cientos de miles de millones de dólares. Mientras que anteriormente Moscú había tomado la iniciativa de la desdolarización, Pekín llegó a considerar esta posibilidad con mucha más seriedad.

En una entrevista al medio Financial Times, Zhang Xin, investigador del Centro de Estudios Rusos de la Universidad Normal del Este de China en Shanghai, señaló que el rápido deterioro de la relación de la nación asiática con Estados Unidos estaba empujando a Rusia y China a cooperar más entre sí. Por su parte, precisó a Nikkei Asian que “sólo muy recientemente” el estado chino advirtió que podría terminar en una situación similar a la de Rusia: “ser el objetivo de las sanciones y potencialmente incluso quedar excluidos del sistema SWIFT“.

Cabe destacar que “cualquier transacción electrónica que tenga lugar en el mundo, que involucre dólares estadounidenses se autoriza en algún momento a través de un banco estadounidense“, según explicó Dmitry Dolgin, economista jefe de ING Bank para Rusia, al citado medio. “Eso significa que el gobierno de Estados Unidos puede decirle a ese banco que congele ciertas transacciones“.

Previamente, en 2014, Rusia y China firmaron un acuerdo por tres años para el intercambio de divisas por valor de 150.000 millones de yuanes (USD $24.500 millones). El acuerdo, que se extendió por otros tres años en 2017, permitió a cada país acceder a la moneda del otro sin tener que comprarla en el mercado de divisas.

Otro hito importante ocurrió en junio de 2019, cuando Moscú y Beijing llegaron a un acuerdo para reemplazar el dólar con monedas nacionales para los acuerdos internacionales entre ellos. El acuerdo también exigía que las dos partes desarrollaran mecanismos de pago alternativos a la red SWIFT -dominada por EE UU- para realizar transacciones comerciales de rublos y yuanes.

Una alianza poco tradicional

Sin embargo, los expertos no dejaron de señalar que la alianza entre ambas naciones está lejos de ser una alianza en el sentido tradicional de occidente. “Ambos siguen siendo actores estratégicamente autónomos que comparten ciertos intereses, pero tienen diferentes visiones del orden internacional”, le dijo Bobo Lo del Lowy Institute al Financial Times.

Entre estos dos, Rusia es el país que tiene poco interés en preservar el orden mundial existente, mientras que China ha sido el mayor beneficiario de este orden y solo busca ajustarlo y ganar más peso en él”.

No obstante, a pesar de los posibles desencuentros entre ambas naciones, existen importantes puntos en común. Si bien por muchos años Rusia fue el principal rival de EE UU, la administración Trump se ha centrado desde en China como su mayor amenaza, desde el comercio hasta la tecnología y los asuntos militares.

Como consecuencia, en los últimos años, los objetivos de la política exterior de ambos se han acoplado. En particular su enfoque compartido hacia Irán, Siria y Venezuela en oposición a Estados Unidos. Los ejercicios militares conjuntos y los vuelos de bombarderos de largo alcance también han profundizado sus vínculos de defensa, reseña el Financial Times.

De cara a los acuerdos entre Rusia y China, expertos y analistas no descartan que Estados Unidos busque una estrategia para intervenir esa alianza. En una entrevista reciente, Mike Pompeo, secretario de Estado de EE UU, no descartó la posibilidad de que Estados Unidos pueda trabajar con Rusia para contrarrestar a China. “Creo que existe esa posibilidad“, comentó al Financial Times.

Si bien hasta ahora, los intentos de Washington de trabajar con Rusia se limitan a conversaciones sobre control de armas, a parecer de Eugene Rumer, exoficial de inteligencia nacional de EE UU para Rusia y Eurasia, a pesar de sus intereses entrelazados, Washington no debería buscar dividir al dúo. En este sentido, Rumer explicó al Financial:

La política exterior de Rusia podría desacoplarse de la vía china en lo que respecta a las relaciones con Estados Unidos, pero ahora mismo hay dos problemas con eso. En primer lugar, no hay confianza entre Moscú y Washington y, en segundo lugar, Rusia cree que la política interna de Estados Unidos es demasiado caótica y extremista para hacer muy probable cualquier negociación o maniobras sutiles“.

Destronar al dólar

Pero más allá de negociar en monedas nacionales, Rusia ha estado diversificando sus divisas acumulando rápidamente reservas de yuanes a expensas del dólar. A principios de 2019, el banco central de Rusia reveló que había recortado sus tenencias en dólares en USD $ 101.000 millones de dólares, más de la mitad de sus activos en dólares existentes.

Uno de los mayores beneficiarios de esta medida fue el yuan, que vio aumentar su participación en las reservas de divisas de Rusia del 5% al ​​15% después de que el banco central invirtiera USD $ 44.000 millones de dólares en la moneda china. Como resultado del cambio, Rusia adquirió una cuarta parte de las reservas mundiales de yuanes. Asimismo, a principios de 2020, el Kremlin otorgó permiso al fondo soberano de Rusia para comenzar a invertir en yuanes y bonos estatales chinos.

El impulso de Rusia para acumular yuanes no se trata solo de diversificar sus reservas de divisas, explicó Alexey Maslov al Nikkei. Moscú también quiere alentar a Beijing a ser más asertivo al desafiar el liderazgo económico global de Washington y la hegemonía del dólar. “Rusia tiene una posición considerablemente más decisiva hacia Estados Unidos [que China]. Rusia está acostumbrada a luchar, no mantiene negociaciones. Una forma en que Rusia puede hacer que la posición de China sea más decisiva, más dispuesta a luchar, es demostrar que apoya a Beijing en la esfera financiera“.

Pero el dólar no será fácil de destronar. El economista de la Universidad de Harvard, Jeffery Frankel, explicó a Nikkei que el dólar disfruta de tres características ventajosas que ninguna moneda rival ha demostrado ser capaz de superar. Estas ventajas son: la capacidad de mantener su valor en forma de inflación y depreciación limitadas, el tamaño de la economía nacional estadounidense y los mercados financieros de EE UU, que son profundos, líquidos y abiertos.

Sin embargo el experto no descarta que factores como la creciente deuda y una política de sanciones demasiado agresiva podrían erosionar la supremacía del dólar a largo plazo. “Las sanciones son un instrumento muy poderoso para Estados Unidos, pero como cualquier herramienta, corres el riesgo de que otros comiencen a buscar alternativas si te excedes“, comentó Frankel.

Creo que sería una tontería suponer que está escrito en piedra que el dólar siempre será indiscutible como la moneda internacional número uno“.

Crisis pandémica y auge digital amenazan al dólar

Si bien diversos expertos han pronunciado que la emisión del dólar tiene un precio demasiado alto para la economía nacional e internacional y sugieren que Estados Unidos podría abdicar de la hegemonía monetaria tal como lo hizo Reino Unido en el siglo XIX; el actual escenario de crisis financiera provocado a raíz de la pandemia está anunciando importantes desafíos al dólar y al sistema financiero tal como lo conocemos.

De cara a este panorama histórico, no han sido pocos los analistas y expertos financieros que han destacado que las políticas de impresión de dinero impulsadas por los bancos centrales de todo el mundo están conduciendo hacia un ciclo inflacionario.

En Estados Unidos, la Reserva Federal ha respondido a los efectos del COVID-19 con la impresión de miles de millones de dólares, una política monetaria que no solo está conduciendo al país a sus índices más altos de desempleo, sino también a una reciente pérdida de valor del dólar. Diversas predicciones estiman que este será tan solo el comienzo para el dólar estadounidense. Incluso ejecutivos de Goldman Sachs han advertido que la moneda podría perder un 20% de su valor en los próximos años arriesgando su liderazgo como reserva de valor mundial.

Bitcoin, Blockchain y criptomonedas

Y si bien el oro se ha erigido como principal activo se reserva junto al dólar, recientemente activos digitales como Bitcoin han ganado popularidad entre importantes inversores, tanto particulares como institucionales, que buscan refugio ante un posible escenario de inflación.

Las diversas potencias mundiales tampoco se han quedado atrás en el estudio en torno a la tecnología y su lugar en el sistema financiero. Incluso algunos de los importantes rivales de EE UU han estado avanzando en materia de desarrollo de su propia moneda digital. Tal es el caso de China, que en los últimos meses ha realizado múltiples esfuerzos para probar su propia moneda digital de banco central o CBDC. También el gobierno ruso ha manifestado que está estudiando la tecnología para evadir las sanciones de EE UU.

No queda duda que, de cara a la discusión de desdolarización Rusia-China, los avances sobre nuevos mecanismos financieros basados en tecnología Blockchain están abonando a la formación de estrategias en ambas naciones para crear modelos alternativos a la red SWIFT que contribuyan a su independencia de la moneda estadounidense. Pero más importante, muy posiblemente estos estudios tecnológicos estén jugando un papel importante en la generación de nuevos modelos financieros que marcarán el futuro de las potencias económicas en los próximos años.


Lecturas recomendadas


Fuentes: Nikkei Asian Review, Financial Times, Foreign Affairs, Cointelegraph,

Nota de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imagen de Pixabay