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Bomba de dificultad en Ethereum comienza a hacer sentir sus efectos sobre la red

Autor en Twitter: @shadowargel


Bomba de dificultad de Ethereum refleja una reducción en el margen de recompensas diarias pese al incremento en las tasas de hash que registra la red.

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La red de Ethereum registró una disminución en las recompensas para los mineros por el procesamiento de los bloques, ya que la cantidad de ETH generada al día pasó de 13.500 a 12.500 unidades de la moneda digital, llegando a registrar niveles aún menores el día de ayer.

Las recompensas diarias por concepto de la minería de Ethereum experimentaron una reducción desde 2016, cuando la red generaba alrededor de 30.000 unidades de la moneda digital. Para finales de 2017 esta cifra llegó a 20.000 tras una actualización, y a principios de este año quedó en 14.000 ETH al día.

Aunque en las oportunidades previas la reducción en la producción diaria de ETH estuvo asociada con cambios de configuración en el funcionamiento de la red, en esta oportunidad no parece ser ese el motivo, ya que la caída en estas cifras coincide con un aumento en los niveles de hash y en la disminución de los tiempos para el procesamiento de bloques.

La bomba de dificultad en Ethereum

Sin embargo, algunos analistas asocian estos efectos con la bomba de dificultad, una medida implementada por los programadores principales para aumentar la cantidad hash necesaria para procesar bloques y comprometer de forma intencional la operatividad de la red, con la intención de que el equipo de desarrollo implemente lo más pronto posible las actualizaciones respectivas para optimizar el protocolo.

Previamente, la bomba de dificultad en Ethereum hizo sentir sus efectos entre los meses de marzo y octubre de 2017 derivando en un aumento en el margen de tiempo para el procesamiento de los bloques en 30 segundos. La segunda vez fue entre diciembre de 2018 y febrero de 2019, momento para el cual los tiempos aumentaron en 20 segundos.

Tras la actualización de Constantinopla, los programadores introdujeron un cambio en el código que retrasa la bomba de dificultad por espacio de un año, pero ya cumplido este lapso, nuevamente los tiempos para el procesamiento de los bloques aumentaron en 13 segundos, lo cual compromete el margen de ganancias diario visto a la fecha.

Efectos sobre la red Ethereum

Como tal, el aumento en los tiempos de procesamiento relacionados con la bomba de dificultad comienza de forma sutil, pero puede escalar a niveles en los que no es posible encontrar la clave necesaria para cerrar el bloque correspondiente.

Los análisis correspondientes detallan que de no hacerse las modificaciones respectivas en la red, los tiempos de procesamiento podrían aumentar en 30 segundos de acá a seis meses, y en caso de que pase un año sin respuesta estaríamos hablando de al menos un minuto adicional por bloque.

En caso de llegar a un minuto adicional en el procesamiento de los bloques, las recompensas diarias se reducen a la mitad, quedando en unos 4.000 ETH al día. Esto podría generar una latencia importante dentro de todas las transacciones (contratos inteligentes y transacciones) que tienen lugar dentro de la red, derivando en un aumento en las tasas de GAS habituales.

Sin embargo, más allá de que podría tener lugar a inicios de diciembre, de momento no hay información oficial la próxima actualización a la red de Ethereum, la cual muchos esperan implemente propiedades que ayuden en el proceso de transición a Ethereum 2.0, protocolo que incorpora cambios importantes como el paso de Proof-of-Work (PoW) a Proof-of-Stake (PoS).

Lo que sabemos sobre Estambul

A finales de octubre el ingeniero de ConsenSys, Danno Ferrin, aseguró durante una entrevista que la nueva actualización conocida bajo el nombre de Estambul podría estar programada para el bloque 9.056.000, el cual sería procesado el día 4 de diciembre de este año.

Sin embargo, Ferrin no descartó la posibilidad de que haya retrasos por parte del equipo de desarrolladores principales en caso de que se presente algún inconveniente en relación al código, extendiendo dicho lapso hasta el día 8 de enero de 2020.

Previamente en agosto, los desarrolladores de Ethereum aprobaron seis cambios para esta nueva actualización, entre los cuales destaca la reducción de costos por concepto de las transacciones y la inclusión del algoritmo de minería ProgPoW, permitiendo este último el uso de dispositivos ASIC para apoyar el funcionamiento de la red.

El papel de los mineros

Aunque la bomba de dificultad en Ethereum es algo que muchos saben pero pocos toman en cuenta, parece que sus efectos generan reacciones diversas dentro de la comunidad minera, las cuales pueden variar haciendo más o menos rentable realizar esta actividad.

La reducción en el margen de recompensas diario es si se quiere el efecto más destacable de la bomba de dificultad, lo cual implica que los mineros perciben menos ganancias en la medida que el equipo dilata las actualizaciones correspondientes. Si este es el caso, puede darse el caso de que algunos operadores consideren que no es rentable realizar esta actividad al sopesar los gastos asociados.

Por otro lado, la cantidad de datos que compilan los mineros de Ethereum es mucho mayor que lo visto en redes como Bitcoin, justamente porque hablamos de Dapps, contratos inteligentes y otras aplicaciones que corren sobre la red con bloques procesados cada minuto, por lo que ciertos retrasos podrían ser imperceptibles para algunos operadores que no tienen tan presente esto.

Algunos analistas sugieren que este tipo de pruebas también sirven para purgar un poco el ecosistema, ya que aquí se sabría quienes son aquellos realmente motivados por mantener el buen funcionamiento de la red, haciendo que las personas menos comprometidas abandonen dicha actividad y dejar la minería PoS a futuro en manos responsables.

Ethereum 2.0 y recompensas PoS

En cuanto al lanzamiento de la versión 2.0 de Ethereum, el jefe de estrategia global para productos de ConsenSys, Collin Myers, inidicó que quienes respalden a la red bajo el protocolo PoS podrán generar entre un 4,6 y un 10,3% de ganancias anuales, manejando un margen de inversión mínimo de al menos unos 32 ETH.

Por último, los desarrolladores principales estiman que el inicio de la primera etapa de transición de Ethereum a su versión 2.0 tenga lugar a inicios del año que viene. Sin embargo todo dependerá de la evolución de estos cambios que vendrán en las próximas semanas.

Fuente: TrustNodes

Versión de Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

Imagen de Pexels

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