Por Angel Di Matteo   @shadowargel

Informes indican que las empresas que operan en el sector de la construcción consideran poco rentable aceptar pagos con la controvertida moneda digital impulsada por el Estado.

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Durante la primera reunión ministerial realizada en Venezuela este año, el ministro de Vivienda y Hábitat, Ildemaro Villarroel, anunció planes del gobierno para impulsar la construcción de hogares en territorio nacional. Informó que el financiamiento de las obras se hará con la criptomoneda venezolana Petro.

De acuerdo con información publicada por medios locales, Villarroel extendió la invitación a empresas constructoras públicas y privadas, para sumarse a la “Gran Misión Vivienda Venezuela(GMVV), plan originalmente creado por el difunto presidente Hugo Chávez para cubrir el déficit habitacional presente durante sus períodos gubernamentales.

Villarroel aseguró que la GMVV dispone de los materiales necesarios y del financiamiento respectivo (en bolívares soberanos y en petros) para cubrir la meta establecida para este año, la cual fijó teóricamente en 3 millones de viviendas distribuidas en todo el territorio nacional.  Vale señalar que en años anteriores el gobierno se ha propuesto metas de este enorme volumen y no las ha cumplido. Suena complejo que pueda hacerlo con la crisis actual y una inflación proyectada por el Fondo Monetario Internacional de 10.000.000% para 2019.

Oferta poco atractiva para las empresas

La convocatoria realizada por Villarroel recibió críticas por parte de comerciantes y empresarios, debido a la mala reputación del gobierno venezolano en la administración y gestión de recursos destinados para este tipo de obras.

Sin embargo, uno de los puntos que genera mayor suspicacia entre críticos es el financiamiento de las las obras con petros, la controvertida criptomoneda venezolana creada por el gobierno venezolano con el objetivo de sortear las sanciones económicas impuestas por EE UU, país que el año pasado informó a ciudadanos y empresas del territorio que serán objeto de medidas legales y financieras si la aceptan como medio de pago.

A pesar de que el gobierno venezolano trata de legitimar el uso del Petro dentro del territorio nacional, la moneda digital es objeto de rechazo internacional a razón de las irregularidades técnicas y de la opacidad con la que el Estado maneja sus operaciones. Los representantes gubernamentales encargados de su promoción internacional no han tenido éxito al proponer acuerdos comerciales que impliquen la adopción de la criptomoneda.

Entre los señalamientos más destacados por críticos está la fijación arbitraria de su precio en contra de los principios del libre mercado, las dudas en la emisión de los activos para los compradores que solo han recibido certificados, y el rechazo por parte de los mismos ciudadanos residentes en el país al recibir sus salarios y bonificaciones en la moneda digital.

Deudas con empresas internacionales

Pero la principal amenaza que afronta la GMVV viene asociada con las deudas que mantiene el Estado con las empresas internacionales que integran el sector. De acuerdo con un informe recientemente publicado, empresas de construcción rusas y chinas cerraron operaciones en el país por problemas con los pagos y la distribución de materiales.

Por otra parte el Estado mantiene deudas importantes con las compañías que aún operan en el país. Uno de los casos más llamativos es el de la compañía rusa Belzarubezhstroy, a la cual se le debe más de USD $110 millones. También está la empresa Minsk, cuyos directivos manifestaron que no recibirán ningún tipo de pago en petros.

Fuente: News.Bitcoin.com / Radiocomunal.com.ve / Prensa-Latina

Versión de Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

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