Opinión Regulación 

El futuro de Bitcoin se encuentra en Europa

¿Dónde está el futuro de Bitcoin? Es una pregunta que cualquier usuario de esta criptomoneda se hace. Para Chris Grundy, quien trabaja en la plataforma BitBond, el futuro de Bitcoin se encuentra en Europa.

Bitcoin es una innovación importante y para seguir desarrollándose necesita de una legislación progresiva que le permita explorar todo su potencial. Así, la regulación de bitcoin en los Estados Unidos es poco amigable y estaría llevando a que empresarios, inversionistas y talentos busquen trabajar Bitcoin fuera de ese país.

Sabemos que BitLicense en Nueva York ha llevado a que unas 22 aplicaciones y unas 15 compañías de Bitcoin cerrasen sus operaciones en ese territorio. Por ahora solo Poloniex, BitFinex y Kraken intentan sobrevivir bajo esa regulación. Otras, como ShapeShift y Xapo han recolocado sus sedes en Europa.

Alena Vranova, co-fundador de SatoshiLabs, y creador del monedero Trezor, dijo:

“La barrera de entrada para los recién llegados a los servicios financieros es demasiado alta”.

Por tanto, Europa se está volviendo un lugar más atractivo para emprendedores de Bitcoin.

Así, tenemos cómo en Luxemburgo la Commission de Surveillance du Secteur Financier (CSSF) le ha proporcionado a Bitcoin la “receta básica normativa para el éxito”.

Al hacerlo, la CSSF ha proporcionado claridad legislativa y le ha dado a los empresarios los principios básicos que necesitan para manejar su negocio con confianza.

Asimismo, el regulador financiero alemán BaFin clasificó a Bitcoin como un “instrumento financiero”, lo que le da a las compañías que operan con Bitcoin una mejor idea de dónde están respecto a la ley.

Kaja Ribnikar, asistente ejecutiva de BitStamp, dijo que su compañía ha tenido experiencias positivas con respecto a la regulación europea:

“No hace falta decir que están abiertos para el diálogo, son receptivos y tienen una visión más equilibrada de Bitcoin. Es evidente que los EE.UU. es un ambiente mucho más difícil para manejar un negocio bitcoin”.

Henrik Hjelte, co-fundador de ChromaWay, un monedero Bitcoin de código abierto con sede en Estocolmo, explicó que su compañía estaba cerca de mudarse a los EE.UU. alrededor de hace un año. Sin embargo, la idea de las costosas facturas legales “asustó” el equipo, por lo que decidió instalarse en Europa en su lugar. “Hasta ahora no nos hemos arrepentido”, añadió.

LedgerWallet, un proveedor de seguridad de tarjetas inteligentes para Bitcoin, tiene su sede en Francia y se las arregla para eludir en gran medida la regulación debido a la naturaleza del servicio que presta. Sin embargo, el CEO Eric Larcheveque cree que, por estar en Europa (y especialmente Francia), la empresa goza de “grandes beneficios”.

“Nosotros … tenemos acceso a una amplia gama de becas patrocinadas por el Estado, ayudándonos con fondos de desarrollo”, agregó.

A pesar de esta evolución positiva en Europa, la cobertura de los medios de comunicación ha estado escasa. Las olas de startups europeas están haciendo a menudo abandonadas por sus contrapartes estadounidenses. Con sólo el 25% de la red Bitcoin ubicada en suelo europeo, se entiende que la mayoría siga usando servicios americanos en vez de europeos.

Sin embargo, Europa ha sido fundamental en la conformación de Bitcoin. Bitstamp, por ejemplo, proviene de la primera generación de los intercambios Bitcoin. Se ha aplicado procesos completos KYC y se ha implementado tecnología multifirma a los monederos.

Bitcoin es la interrupción. Bitcoin es la innovación. Bitcoin es verdaderamente global. Su éxito se basa en los casos de uso que se encuentran y se inventan para él. Para que la innovación tenga lugar, se requiere una legislación progresista.

Bitcoin necesita gobiernos que vean su potencial y le dejen crecer a su propio ritmo. Aparentemente, Europa es dónde han tenido en cuenta esta idea.

Fuente: CoinDesk

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