Por Hannah Pérez  

En un plan por democratizar la energía, la iniciativa consiste en la creación de un token para impulsar micro-redes de energía gestionadas por la comunidad. El proyecto piloto iniciará en dos meses en cinco municipios de la región

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Cataluña continúa poniendo a prueba las fronteras del poder centralizado en España, esta vez con la ayuda de la tecnología Blockchain.

Tras la represión policial que siguió a la fracasada propuesta de independencia del pasado mes de octubre, el gobierno catalán tiene previsto emitir un bono de comercio de energía a la población del noreste de España. El plan consiste en incentivar la generación de energía solar eludiendo las normas que inhiben su uso aprobadas por el gobierno de España.

El comercio de energía persona-a-persona en España está limitado por normas que impiden a los consumidores que producen energía solar (conocidos como “prosumidores“) vender su exceso de energía a la red nacional o compartirla con otros usuarios.

Sin embargo, este debate va mucho más allá del tórrido clima político de España. Los mercados de energía altamente regulados de todo el mundo parecen estar abrazando una ola disruptiva en las formas de energías renovables e innovadoras, mientras que los grandes actores también están impidiendo la democratización de la energía.

Restringir la venta del exceso de electricidad a cualquier red eléctrica nacional hace que la energía solar en los tejados sea mucho menos atractiva, cuando podría reducir las cuentas de las personas y hacer que el planeta sea más ecológico.

Ante todo eso, Lluïsa Marsal, líder en innovación tecnológica del Institut Català de l’Energia de la Generalitat de Catalunya, dirige un proyecto creativo que sortea las limitaciones legales y económicas para compartir y comercializar energía de producción propia.

La solución se basa en la implementación del tokenION” para vitalizar las micro-redes gestionadas por la comunidad (grupos de recursos energéticos distribuidos, como los generadores solares en tejados que pueden conectarse a la red principal u operar en “modo isla“).

La líder subrayó que el token no se concibió como un reto a la autoridad española, sino más bien para garantizar que el comercio de energía sea atractivo para los consumidores.

El token no tiene nada que ver con la independencia“, aseguró. “Es un token de energía para manejar micro-redes“.

Pero para que estas microrredes estén libres de las restricciones legales y económicas que limitan su atractivo, deben estar aisladas de la red nacional española.

De esta manera, el comercio no es con la empresa de servicios públicos, sino entre las personas de las comunidades involucradas con la energía solar. El token ION alimenta todas las transacciones dentro de las micro-redes“, comentó Marsal.

ION token: Poder para la gente

Tanto el token ION, como la billetera, serán completamente abiertos y públicos y estarán basados en el estándar de token de Ethereum ERC-20, según explicó Marsal.

En lugar de ser vendido para recaudar fondos en una ICO, será regalado a partir del momento en que los usuarios se inscriban en el proyecto e instalen su billetera. Las cantidades repartidas variarán entre 100 a 5.000 IONs, dependiendo del compromiso energético del usuario.

La billetera todavía está en desarrollo y no se ha publicado ningún código todavía. El plan se iniciará dentro de unos dos meses con un proyecto piloto que abarcará cinco municipios de Cataluña.

En última instancia, se distribuirán 8.418 millones de ION, lo que reflejará la potencia en kilovatios-hora (kWh) por año producida por las centrales de energía nuclear combinadas de Cataluña, aseguró Marsal.

Cuando estas micro-redes estén desplegadas masivamente y se formen muchas comunidades solares, nuestro objetivo es la producción solar total equivalente a una planta de energía solar. Esto puede llevar años, pero queremos establecer el valor de 1 ION a 1kWh“.

En términos de cómo funcionará el token en manos de los usuarios, el sistema utilizará una medida media de kWh en el uso de energía solar y cuando alguien utilice más de la media, pagará por el exceso en tokens; si utiliza menos, será recompensado en criptoactivos.

Este enfoque de medición de la electricidad pretende ofrecer más flexibilidad. Por ejemplo, grupos pequeños y discretos de usuarios pueden ponerse de acuerdo sobre los programas de consumo de energía (como el uso de electrodomésticos a diferentes horas del día o diferentes días de la semana), así como los contratos inteligentes podrían ayudar a gestionar las asignaciones de energía para cada usuario en estos programas de “no simultaneidad“.

Además, los ION podrían negociarse en los mercados secundarios, “ya que el precio de los kWh es conocido y es de aproximadamente 0,10 euros“, añade Marsal.

Un gobierno pionero

En Cataluña parece el momento adecuado para el lanzamiento de ION, debido a la reciente autorización que recibió el nuevo presidente separatista de la región, Quim Torra, para formar un gobierno, siempre y cuando no incluya a ninguno de los ex ministros encarcelados y exiliados que participaron en el mitin por la independencia del pasado octubre.

El impulso de la independencia catalana se remonta a siglos atrás. Actualmente, Cataluña es más rica que el resto de España y recientemente ha surgido como un floreciente centro tecnológico.

De hecho, el poder descentralizador de la tecnología Blockchain se está explorando en otros ámbitos, como la gestión de un sistema de identidad digital catalana. Y la identidad, después de todo, es algo de lo que muchas de estas personas están orgullosas.

Los catalanes solemos ser más creativos y tendemos a ser más pioneros“, comenta Marsal

Fuente: CoinDesk

Traducción de Hannah Estefanía Pérez / DiarioBitcoin

Imagen de Pixabay

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