Jimmy Song: Una bifurcación polémica de Bitcoin no es buena idea

¿Qué pasaría con Bitcoin si no surge un consenso? El empresario y desarrollador de Bitcoin analiza en un artículo las consecuencias de un hard fork no acordado comparándolas con las de un mal divorcio: dolorosas para todos los involucrados. Revisamos los puntos centrales para saber a qué se enfrenta toda la red de Bitcoin

***

Mientras los voceros más radicales (y a veces más sonoros) de la disputa por el escalamiento de Bitcoin afirman que estarán mejor separados, Jimmy Song (empresario y desarrollador Bitcoin) ha publicado un artículo que considera “cliché” y “obvio”, estudiando las razones por las que un fork (bifurcación, división) no es buena idea.

El grupo que impulsa un aumento directo del tamaño de bloque está representando, en líneas generales, por la mayoría del poder de minado. El grupo contrario cuenta con la representación de los desarrolladores de Bitcoin Core, implementación que ha demostrado su popularidad entre los usuarios.

El acuerdo de Nueva York del 2017, firmado por compañías de Bitcoin y mineros, resultó en la propuesta SegWit2x, que integra las intenciones de ambos grupos: la activación de SegWit junto con un aumento a 2MB del tamaño de bloque. Sin embargo, no todos dentro de la comunidad están de acuerdo.

El 1ro de agosto, con su poder de minado, los mineros decidirán si aceptan las reglas trazadas en el acuerdo de Nueva York, o si ocurre un hard fork resultante en dos versiones distintas de Bitcoin.

El gran divorcio de Bitcoin

Si ocurre un hard fork sin que exista un acuerdo previo sobre cuál versión de Bitcoin seguirá siendo minada, todos los que forman parte del ecosistema se verán divididos entre ambas versiones.

Song afirma que las consecuencias serán similares a las de un divorcio. Ambas partes tendrán que dividir mucho más que los  bienes y las cuentas bancarias, y los “hijos” (en este caso, los usuarios) serán sin duda los más afectados.

Primero, se dividirían el poder de minado y los desarrolladores, probablemente la división más fácil. Las piscinas de minado elegirían a cuál de las dos cadenas (versiones) dedicarían su poder de procesamiento, y los desarrolladores, encargados de la parte técnica, elegirían también su bando.

Mucho más compleja es la división de intercambios y carteras de Bitcoin. Idealmente, señala Song, los proveedores de estos servicios preferirían apoyar ambas versiones, pero para hacerlo son necesarios dos factores técnicos, la “protección contra reorganización de cadena” y la “protección contra repetición de transacción”.

Implementarlos es bastante complicado y requeriría apoyo simultáneo de ambos bandos en guerra.

No es difícil imaginar que ambos tratarán de hacerse daño unos a otros en este proceso, hiriendo como resultado al ecosistema entero.

La marca: la peor división

Finalmente, lo más difícil y doloroso sería la repartición de usuarios. En última instancia, son los usuarios de una moneda lo que le da su valor económico.

Ambos bandos lucharán a muerte por ser reconocidos como “el verdadero Bitcoin”. Siendo la primera criptomoneda, tras ella existe una infraestructura única de empresas, inversores, popularidad, seguridad, intercambios, billeteras, y un largo etcétera.

Cuál de los bandos podrá ostentar la marca de Bitcoin no se dirimirá fácilmente, asegura Song, sino que durará años haciendo mucho daño a todo el mercado de las criptomonedas.

Como en un divorcio, ambos bandos parecen estar muy seguros de tener la razón y, con ella, la mayoría del apoyo de los usuarios y por tanto, la mayoría del apoyo económico. El hard fork sería un asunto rápido y limpio, y los usuarios se acomodarían rápidamente a su cadena favorita de bitcoin y cada bando seguiría su curso, “libre” de la molestia de estar con el otro.

No es tan sencillo. En primera instancia, cada persona puede cambiar de opinión tras el fork, y el usuario que hoy proclama su fe incondicional mañana podría vender todas sus monedas. Segundo, las personas que tienen grandes cantidades de Bitcoin no suelen ser notorias, no escriben en Twitter ni en Reddit y no emiten opiniones sobre la situación, de modo que no se puede saber lo que podría hacer la mayoría económica.

Tercero, y más interesante: el evento que pudiera llevar a una ruptura tendrá un impacto enorme sobre la forma en que se perciba. El bando de aumentar el tamaño podría causar un hard fork con un consenso emergente de 75% de poder de minado. El bando contrario ha sugerido activar un “Soft Fork activado por usuario” (UASF) que sólo requeriría un 55%. O podríamos ver una activación de SegWit con 95% de apoyo de la red.

Si las soluciones acordadas fallasen, y ocurriese una ruptura que dividiera el ecosistema, el evento que la ocasione tendrá un gran impacto sobre la forma en que la comunidad lo perciba. Mientras menos acuerdo se necesite, más polémica será la división.

Evitar la debacle

Para Song, no existe duda de que una ruptura desencadenaría una guerra prolongada, caracterizada por ciclos de destrucción mutua. Tan sólo esta posibilidad debería ser razón suficiente para evitar una división polémica.

Concluye señalando tres puntos que podríamos tener en cuenta para evitar el divorcio:

Primero, el statu quo no es malo. El problema de escalabilidad, ciertamente, imposibilita el uso de Bitcoin como moneda de uso diario, al poner un límite sobre la cantidad de transacciones simultáneas y aumentar su costo. Pero después de todo, Bitcoin funciona es empleado actualmente como almacén de valor, no como moneda corriente.

Segundo: lo más importante en Bitcoin no es en definitiva la escalabilidad. Habiendo generado un ecosistema sólido, después de haber revolucionado el mundo de las finanzas, es absurdo ponerlo todo en riesgo por un elemento, a fin de cuentas, secundario.

Por último, lo que todo miembro de la comunidad puede hacer es no dejar pasar impunemente las bravatas. Representantes de ambos bandos son responsables de emitir amenazas e insultos agresivos e innecesarios entre sí. Una escalada de violencia que puede ser frenada si la opinión pública castiga el discurso bélico, independientemente del bando al que pertenezca.

Es probable que la comunidad no llegue al punto de vivir una ruptura de bitcoin a causa de un hard fork no acordado. Sin embargo, las polémicas entre ambos bandos seguirán, quizás por nuevas razones. Y la escalada bélica sólo puede terminar haciendo daño al ecosistema como un todo.

En palabras de Song, “la paz es el camino a la prosperidad”.

Artículo de DiarioBitcoin

Escrito por David Datica.

Comentarios
Advertisements
loading...

Suscríbete a nuestro boletín

* campo requerido